SIMPOSIO… de PLATóN : …FEDRO (I)

18 18UTC enero 18UTC 2012 by

1.- Encomio de Fedro (178a-180b)……………………………..pág. 17/

En primer lugar, pues, como digo –me contó Aristodemo–,

comenzó a hablar Fedro, haciendo ver, más o menos, que Eros [el Amor]

era un gran dios y admirable entre los hombres y los dioses por muchas

otras razones, pero fundamentalmente por su nacimiento.

–Pues ser con mucho el dios más antiguo– dijo– es digno de honra

y he aquí la prueba de esto: padres de Eros, en efecto, ni existen ni son

mencionados por nadie, prosista ó poeta. Así, Hesíodo afirma que en

primer lugar existió el Caos y luego la Tierra de amplio seno,

sede siempre segura de todos, Eros, [el Amor].

Y con Hesíodo está también de acuerdo Acusilao

19

en que, después del Caos, nacieron estos dos, Tierra y Eros. Y Parménides, a

propósito de su nacimiento, dice: De todos los dioses concibió primero a Eros. (178b)

Así pues, por muchas fuentes se reconoce que Eros es con mucho

el más antiguo. Y de la misma manera que es el más antiguo es causa

para nosotros de los mayores bienes. Pues yo, al menos, no sabría decir

qué bien para uno recién llegado a la juventud hay mayor que un buen

amante y para un buen amante que un buen amado. La norma que, en efecto,

debe guiar durante toda su vida a los hombres que tengan la intención de

vivir noblemente [honestamente], esto, ni el parentesco, ni los honores,

ni la riqueza, ni ninguna otra cosa son capaces de infundirlo tan bien

como el amor. ¿Yqué norma es esto que digo? La vergüenza ante

[la deshonra] las feas acciones y el deseo de honor por lo que es noble,

pues sin estas cualidades [sentimientos] ni una ciudad ni una persona

particular pueden llevar a cabo grandes y hermosas realizaciones. [obras

grandes y bellas].

Es más, afirmo que un hombre que está enamorado, si fuera descubierto

haciendo algo feo o soportándolo de otro sin defenderse por cobardía,

[19

Acusilao de Argos, cuya biografía suele situarse en torno al -475, fue un célebre logógrafo, autor, en dialecto jonio, de varios libros en prosa de genealogías, basadas fundamentalmente en Hesíodo.]

9 /18

visto por su padre, por sus compañeros o por cualquier otro, no se

dolería tanto como si fuera visto por su amado.

Y esto mismo observamos también en el amado, a saber, que

siente extraordinaria vergüenza ante sus amantes cuando se le ve en una

acción fea [innoble].. Así, pues, si hubiera alguna posibilidad de que exista

una ciudad o un ejercito [compuesto ] de amantes y [de] amados,

20no hay  mejor modo de que administren su propia patria que absteniéndose

de todo lo feo [acción deshonrosa] y emulándose unos a otros [en el honor].

Y si hombres como ésos combatieran uno al lado de otro, vencerían,

aun siendo pocos, por así decirlo, a el mundo. [a todos los hombres]

Un hombre enamorado, en efecto, soportaría sin duda menos ser

visto por su amado abandonando la formación o arrojando lejos las

armas, que si lo fuera por todos los demás, y antes de eso preferiría veces

morir. Y dejar atrás al amado o no ayudarle cuando esté en peligro,

ninguno hay tan cobarde a quien el propio Eros no le inspire para el

[divino] valor, de modo que sea igual al más valiente por naturaleza. Y es

absolutamente cierto que lo que Homero dijo, que un Dios ‘inspira valor’

en algunos héroes, lo proporciona Eros [el Amor] a los enamorados como

algo nacido de sí mismo.

Por otra parte, a morir por otro están decididos únicamente los

amantes, no sólo los hombres, sino también las mujeres. Y de esto

también la hija de Pelias, Alcestis, ofrece suficiente testimonio ante los

griegos en favor de mi argumento ya que fue la única que estuvo decidida

a morir por su marido, a pesar de que éste tenía padre y madre, a los que

ella superó tanto en afecto por amor, que les hizo aparecer como meros

extraños para su hijo y parientes sólo de nombre.

Al obrar así, les pareció, no sólo a los hombres, sino también a los

dioses, que había realizado una acción tan hermosa, que, a pesar de que

muchos han llevado a cabo muchas y hermosas acciones y el número de

aquellos a quienes los dioses han concedido el privilegio de que su alma

suba del Hades es realmente muy pequeño, sin embargo, hicieron subir

la de aquélla admirados por su acción. ¡Así también los dioses honran

por encima de todo el esfuerzo y el valor del amor!

En cambio, a Orfeo, el hijo de Eagro, lo despidieron del Hades sin

lograr nada, tras haberle mostrado un fantasma de su mujer, en cuya

búsqueda había llegado, pero sin entregársela, ya que lo consideraban un

pusilánime, como citaredo que era, y no se atrevió a morir por amor

[20

La existencia de ejércitos compuestos por amantes y amados, especialmente en las comunidades espartanas y dorias en general ha sido ya estudiada y se cita en el Banquete de Jenofonte.

En las palabras de Fedro se ha querido ver una alusión a la famosa LIGA SAGRADA formada por Górgidas o Epaminondas hacia el –378, compuesta por parejas de amantes homosexuales que tuvo una actuación brillantísima en varias batallas.]

10 / 20

como Alcestis, sino que se las arregló para entrar vivo en el Hades. Ésta

es, pues, la razón por la que le impusieron un castigo e hicieron que su

muerte fuera a manos de mujeres.

No así, por el contrario, fue lo que sucedió con Aquiles, el hijo de

Tetis, a quien lo honraron y lo enviaron a las Islas de los

Bienaventurados,

21

porque, a pesar de saber por su madre que moriría si

mataba a Héctor y que, si no lo hacía, volvería a su casa y moriría de

viejo, tuvo la osadía de preferir, al socorrer y vengar a su amante

Patroclo, no sólo morir por su causa, sino también morir una vez muerto

ya éste.

De aquí que también los dioses, profundamente admirados, le

honraran sobremanera, porque en tanta estima tuvo a su amante. Y

22 Esquilo  desbarra cuando afirma que Aquiles estaba enamorado

[erastés] de Patroclo, ya que Aquiles era más hermoso, no sólo que

Patroclo , sino también que todos los héroes juntos, siendo todavía

imberbe y, por consiguiente, mucho más joven, como dice Homero.

De todos modos, si bien, en realidad, los dioses valoran muchísimo

ésta virtud en el amor, sin embargo, la admiran, elogian y recompensan más

cuando el amado ama al amante, que cuando el amante al amado, ya que está

poseído por un Dios.

23

Por esto también honraron más a Aquiles que a Alcestis y lo

enviaron a las Islas de los Bienaventurados.

En resumen, pues, yo, por mi parte, afirmo que Eros es, de entre

los dioses, el más antiguo, el más venerable y el más eficaz para asistir a

los hombres, vivos y muertos, en la adquisición de virtud y felicidad.

pág. 21

===

Fuente: traducción de Fernando Garcia Romero.  Alianza Editorial.

Platón: “El banquete” ,”El libro de bolsillo”, Madrid, 1989.

Wolfgang Willrich !!!

16 16UTC enero 16UTC 2012 by

Born in Goettingen on 31st March, 1897, Wolfgang Willrich came from a long line of farmer stock from Lower Saxony and Pomerania. His father, the Hellenist Hugo Willrich, taught classical philology at the University of Goettingen and had several preachers as ancestors.

(…)

 In 1944 the Oberkommando des Heeres assigned him the new theme of “That’s Why the German Soldier Fought”, which, because of the German defeat, only appeared under that title as a book in Buenos Aires in 1949. In 1945 Willrich was taken prisoner by the Americans and interned in a camp at Normandy, where his health deteriorated. Undernourished and sick, he was transferred to an American military hospital at the end of 1945, and in 1946, released.

During his imprisonment he painted the portraits of numerous American officers. In Goettingen he was reunited with his wife and three children, who had been evacuated from Berlin in the last days of the war. His house had been plundered, and the greater part of his work stolen or destroyed. During 1946 and 1947 he tried to resume earning a living as an artist, despite steadily worsening health. He managed to complete a three panel anti-war painting for his former high school; and began an autobiography (“Aus Freude am Schoenen”), which was only completed by his wife Charlotte in 1987. On the 18th of October, 1948, after a months long hospital stay, he died of cancer.

….1943….

1940…?

….1916…

CRUEL BESTIALISMO CONTRA UNA MUJER LIBIA

31 31UTC diciembre 31UTC 2011 by

A veces. el comportamiento de algunos “seres” que se hacen pasar por “humanos” nos dicen mucho

sobre las fuerzas políticas que hoy dominan  y que además lo hacen en nombre de los “derechos humanos”.

La verdad  es que estos supuestos “derechos”, desde que los inventaron en 1789 quizás para seducir a los hombres

haciéndoles creer que pueden ser como “dioses”, sólo han existido en la imaginación de los ideólogos del Sistema.

Lo que existe, desde siempre, es la ley del más fuerte, como se demopstró en 1945. Lo que ocurre es que después de

cada victoria militar se impone una “legalidad” acorde, a la que llaman Derecho.  El Derecho Natural, hoy  es negado por

los amos del mundo, porque ellos presenden legislar por encima de las leyes de Dios.

El resultado de la rebelión contra la Etica y la Ley de Dios son escenas y situaciones como la que hoy comento.

Esta noticia la he extraído de un blog llamado JM ÁLVAREZ. Copio lo siguiente:

viernes 30 de diciembre de 2011

Ella era antiimperialista, por eso no existe para la televisión de la burguesía

Ayer, una televisora española (da igual el nombre) resaltaba el papel protagonista de las mujeres musulmanas en el derrumbe de los regímenes de Túnez, Egipto y Libia. Que recordemos, las que vimos en Libia a favor de los bandidos han sido pocas. Quizás por eso echaron mano de aquella señora que decía haber sido violada por soldados gadafistas, algo que nunca se demostró y que olía a montaje.
Esta historia  es de las “otras”. Ella era una partidaria de la Jamahiriya, una figura pública que la convirtió en blanco fácil para los criminales. Fue detenida y torturada hasta la muerte por mercenarios al servicio del “civilizado” Occidente, con el beneplácito de la OTAN. Ella era antiimperialista, por eso no existe para la televisión de la burguesía. Órdenes del amo.
http://youtu.be/jH2Uv5v4M-o
NOTA DE YRANIA Denunciar este crimen no significa compartir necesariamente las conclusiones ideológicas de
J M  Alvarez, si bien coicidimos en algunas ideas comunes, las que nos hacen pertenecer a la cultura y civilización europeas.

represión policial en El Cairo

20 20UTC diciembre 20UTC 2011 by

Llama la atención que esta fotografía haya sido distribuida por Reuters como ejemplo de una carga policial del Régimen político de Egipto que sigue en el poder `pese a la mal llamada “primavera árabe”… Mal llamada porque los egipcios no son árabes.  Si se trata de demostrar que los musulmanes maltratan a las mujeres cuando éstas usan ropa interior de marca, no cabe duda que lo han conseguido… pues una de las obsesiones de los islamistas es que las mujeres no realcen las curvas de su cuerpo y vistan una ropa lo más holgada posible…

===

Fuente:

http://www.dailymail.co.uk/news/article-2075683/Egypt-violence-Female-protesters-brutally-beaten-metal-poles-vicious-soldiers.html#ixzz1gt9LabxV

===
Nota de YRANIA: No se ha tenido noticia de que las mujeres “feministas” y “progres” en Europa hayan hecho el menor comentario ante este hecho de vergonzosa violencia contra una mujer indefensa y además jóven y presumiblente bella, y de ideas “occidentales”…como se puede colegir por usar lencería occidental…, lo cual es poco “islamista”…

VLADIMIR VOLKOFF, el autor ruso que dice las verdades…

6 06UTC noviembre 06UTC 2011 by

Sus obras literarias son una denuncia de la mentira y la desinformación que soporta el mundo sobre todo desde el año 1945.  Por esa razón sus

libros son poco conocidos: “El montaje”, “La Reconversión”, “El profesor de Historia” son algunos de los títulos. La última creación publicada es “El invitado del Papa”. Aunque tiene aspecto de ficción en realidad es rigurosa actualidad y reciente historia.

Por su interés copiamos aquí algunos comentarios sobre un libro que, aunque todavía puede encontrarse sólo en buenas  librerias, ha sido descastalogado… quizás porque no interesa que la gente lo lea… :

Cuando vi sobre mi escritorio la novela El invitado del Papa, de Vladimir
Volkoff
(El buey mudo), pensé que era el mismo autor de El coro
mágico.
Pero no. Este hijo de emigrantes rusos es otro muy distinto. Un
experimentado profesor de literatura francesa y rusa, y escritor de novelas de
espionaje. Este dato nos interesa mucho a la hora de valorar El invitado
del Papa
. Como nos interesa la condición de cristiano ortodoxo de
Valdimir Volkoff
(1932-2005).

El invitado del Papa (traducida, muy bien por cierto, por Mariano
José Vázquez Alonso
) es una novela de suspense, de historia de amor a
la Iglesia, de la constante asechanza del mal, del perdón y de la piedad. Es
una forma de inventar lo que pudo ser verdad, ante unos acontecimientos
históricos demasiado sospechosos, y que el paso del tiempo ha sepultado en un
montón de despistes y olvidos. Desde luego hay dos hechos que no son nada
normales. O habituales. Y ocurrieron. Recién elegido Papa el cardenal Albino
Luciani
(si pueden, lean su libro Ilustrísimos Señores,
editado por la BAC) recibió en audiencia -una de las primeras- al metropolitano
de Leningrado, el arzobispo Nikodim. Este hecho en sí podría
parecer poco destacable, pero es que el tipo murió en los brazos del Papa, que
fue quien le atendió espiritualmente en sus últimos momentos. ¿Qué pasó? ¿Qué
se dijeron en aquella conversación que el mismo Papa consideró un asunto
secreto?

…Y a los pocos días muere Su Santidad Juan Pablo I. Las
sospechas de que fue asesinado corrieron como la pólvora. Pero poco a poco todo
aquello se acalló. Y con estos dos elementos tan decididamente extraños como
sorprendentes va tejiendo Volkoff su trama, una historia que
muy bien pudo suceder así, tal y como nos la cuenta. El invitado del Papa
es un cruce entre Bruce Marshall, Morris West
y Graham Greene. El lector se va mostrando a cada página más
interesado e intrigado. Hay de todo: el interés del KGB y la decadencia
soviética, la historia conmovedora de monseñor Ilia, la degradación clerical,
la masonería y demás grupos malignos (personificados en el príncipe romano
llamado “El Marionetista”) infiltrados en la Iglesia, la manipulación de las
finanzas del Vaticano… Y de por medio digresiones muy interesantes sobre lo
divino y lo humano. Temas candentes del mundo de hoy.

El odio a la Iglesia, pero también el amor. La amargura de unas vidas
podridas, pero también el perdón y la necesidad de conversión (el mensaje de
Fátima juega un papel importante). La primacía de los seres humanos y de sus
almas por encima de todo tipo de asechanzas y conciliábulos, de gobiernos y
sectas. Rusia y Roma. Parece que puede zozobrar la barca de Pedro,
pero no. El humo de Satanás insiste, e insiste la oración de
no pocos. Pero El invitado del Papa no es un libro más. Sobre el
entramado de una buena e inquietante novela de intriga Vladimir Volkoff
escribe sobre la condición religiosa del hombre, sobre la necesidad de ver la
Providencia sobrenatural de Dios en nuestra historia, en la existencia de cada
uno. Nada ha ocurrido casualmente. Todos tenemos una misión que cumplir. El
resultado es un texto ameno e instructivo, una novela inteligente en su trama a
la vez que muy espiritual en su fondo. Una novela que sorprende, que no deja
indiferente. Creyentes o no.

http://www.fundacionburke.org/2011/04/01/%E2%80%9Cel-invitado-del-papa%E2%80%9D-de-vladimir-volkoff/

‘El invitado del Papa’, por Vladimir Volkoff

Hechos: el arzobispo de Leningrado murió en
brazos de Juan Pablo I. A partir de ahí, una equilibrada novela, una Iglesia
santa y cristianos pecadores.

Juan Hernández

Vladimir Volkoff es un interesante
novelista francés hasta ahora inédito en España. Y eso que su obra no se
circunscribe a la narrativa sino que había escrito también ensayos y un
interesante libro sobre la utilización propagandística de las imágenes en todos
los regímenes. Lo cierto es que esta edición castellana de una novela singular
por la trama y el asunto nos ha deparado una agradable sorpresa.

Al poco de ser elegido Papa Albino
Luciani, que tomó el nombre de Juan Pablo I, fue visitado por el arzobispo
ortodoxo Nikodim, metropolitano de Leningrado y que murió en sus brazos. Juan
Pablo I le administró allí mismo la absolución. Este hecho ha pasado
desapercibido para los historiadores y periodistas.

Por el
contrario han andado sobrados de tiempo para conjeturar las más inverosímiles
historias sobre la prematura muerte de Juan Pablo I. Curioso, sobre todo si
alguno aún piensa que los canales culturales funcionan con un mínimo de
ecuanimidad.

Volkoff, a partir de ese hecho ha construido un thriller ameno y verosímil.
Cierto que él, como señala en el prólogo, no busca descubrir lo desconocido
sino imaginar lo probable. A fin de cuentas ese es el cometido del novelista.
Como hijo de emigrantes rusos estaba bien dotado para conocer los entresijos de
la Unión Soviética y entender su Iglesia ortodoxa, en la que no faltaban
religiosos al servicio del sistema. Allí no era tan extraño si se tiene en
cuenta que ya pasaba en época de los zares.

Pero lo más
grande de la novela, en la que interviene la KGB, la mafia italiana, un obispo
de Texas que no queda demasiado bien y algunos eclesiásticos no del todo honrados,
es la finura con que el autor nos dibuja a los dos protagonistas.
Principalmente al obispo ortodoxo, que aquí toma el nombre de Ilia (y cuya
biografía para nada es coincidente con la de su parelelo histórico, Nikodim), y
el Papa.

Volkoff consigue un extraño
equilibrio. Se habla mucho de la Iglesia santa y pecadora. De hecho o se matiza
mucho esa afirmación o se miente. La Iglesia es santa y por eso santifica. Otra
cosa es que en ella haya más pecadores que enfermos en un hospital. Algunos
para defenderla pintan a todos sus miembros como si fueran querubines, lo cual
es más irreal que el país maravilloso de Alicia.

Otros, por el
contrario, transfieren las faltas de sus miembros a la Iglesia que sería la
gran instigadora del mal en el mundo. El Invitado del Papa es una maravilla
en ese sentido, porque se distinguen a la perfección los dos planos y, sobre
una trama de crímenes e intereses espurios, sobresale la figura de un Papa
bueno y de una Iglesia santa que, a pesar de los pesares, no logrará ser
destruida.

Una buena novela para los amantes de
los policíaco, el espionaje y el entretenimiento. Pero sin las majaderías de
Dan Brown e imitadores o predecesores, porque tampoco es que el americano haya
descubierto la luna. Los melindrosos mejor que se abstengan porque pueden
llevarse un susto, pero la culpa no es de la novela.

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=5820

Hace mucho tiempo no leía una novela de un tirón como me acaba de suceder
con El invitado del Papa de Vladimir Volkoff (1932-2005). Editado por
«El buey mudo» (en memoria de quien así apodaban, Santo Tomás de Aquino), que
dirige en España mi amigo Antonio Arcones, el libro de Volkoff, francés e hijo
de exiliados rusos, es lo que podría llamarse una novela teológico-policiaca en
la cual el Tercer Secreto de Fátima juega un papel esencial.

La historia parte de un acontecimiento que tuvo efecto el 6 de septiembre de
1978, cuando el Papa Albino Luciani, Juan Pablo I, recibió al arzobispo
metropolitano de Leningrado y «número dos» de la Iglesia ortodoxa rusa,
Nikodim. En el transcurso de la audiencia del efímero Papa Juan Pablo I (su
pontificado duró solamente 33 días antes de morir de un paro cardiaco), el
propio metropolitano de Leningrado (hoy San Petersburgo) falleció en los brazos
del «Papa de la sonrisa», quien alcanzó a darle la absolución. Poco se ha
hablado de ello. Y mucho sobre el dizque asesinato del Papa Luciani.

Vladimir Volkoff montó una gran novela de suspenso que va desde los horrores
de la Segunda Guerra Mundial hasta los aciagos días del 78, lastrados por el
ascenso de las Brigadas Rojas en Italia, la muerte de Paulo VI y el asesinato
de Aldo Moro. La Mafia, la represión soviética a la Iglesia ortodoxa rusa, su
oficialización y su lucha interna por sobrevivir a Stalin y a quienes le
siguieron en el gobierno y en la KGB, forman parte del decorado de la novela.
El sentido teológico tiene que ver con la unión de las iglesias y con el
mensaje de Nuestra Señora la Virgen de Fátima para que «todos seamos uno».

No es una novela moralista. Es, más bien, una novela durísima, que no da
tregua, que denuncia, por ejemplo, que el humo de Satanás está metido en el
Vaticano, y que hay muchos «buenos» que le rinden culto al Mal. Pero, como es
el caso de la Iglesia, el tono es de esperanza: las fuerzas del demonio no
prevalecerán. Yo le sugiero que, a través de http://www.criteriaclub.mx/
o en su librería, compre esta novela. No se va a despegar de ella.

http://jaimeseptien.com/2011/10/el-invitado-del-papa/

Nota de YRANIA: Esta última fotografía, en la que aparece una marioneta llamada Obama bajo el retrato del autor (y defensor) del KapitalISMO de Estado es un ejemplo de manipulación y fotomontaje… bastante evidente. Sin embargo el mensaje que proyecta es considerablemente fiel a la realidad sociocultural que vive Occidente desde la llamada “Caída del Muro de Berlin” en 1989, cuando el ya caduco “marxismo” histórico se reconvierte en el marxismo cultural y “gramsciano” hoy vigente incluso dentro de los llamados partidos políticos “conservadores” y por supuesto en la izquierda “progresista” compuesta por el “feminismo”, el “antifascismo”, la “socialdemocracia” y el “liberalismo”… “Ellos” controlan la “tesis”… y la “antitésis”… por consiguiente, como la banca de los casinos, …ellos siempre ganan… gane quien gane en las “elecciones”… Sin embargo, como se dice en el libro “La última danza de Kali”, poco a poco … “el Padre de la Mentira” [ --como le llamó Jesucristo--, quien, en definitiva el el inspirador de los poderes mundialistas] va siendo desenmascarado…

“violencia de ” = guerra de sexos

8 08UTC octubre 08UTC 2011 by
Cuando leemos que el Congreso, en su Comisión de Igualdad,
decidió aportar, con el único voto en contra del Partido Popular, una
Proposición no de Ley registrada por el grupo Socialista, para que el Gobierne
regule, en los recreos, los juegos que deben practicar los niños de Primaria,
«para que se elaboren e impulsen protocolos de juegos no sexistas para que se
implanten y desarrollen en los espacios de juego reglado y no reglado en los
colegios públicos y concertados», solemos pensar que parece mentira que un
órgano tan importante del Estado, pueda dedicarse a estas menudencias, amén de
considerar que es una estupidez que no tomamos en serio, por considerarla
totalmente irracional y contra natura. Pues bien, desgraciadamente, no es un
producto de mentes calenturientas y enloquecidas en un momento de irracionalidad
colectiva sino que estamos ante un paso más de superregulación en orden a lo que
se denomina la Ideología de Género, que en España se está aplicando desde el
Gobierno, como una revolución sigilosa, un nuevo ensayo crítico «que se va
imponiendo de manera inadvertida y sinuosa en el sentido común y en la forma de
pensar de la mayoría de la gente, por ahora no consciente de la manera en que se
está manipulando y cambiando el modelo de sociedad y nuestra forma de vida, como
nos señala Jesús Trillo-Figueroa, en el prólogo de su libro Ideología de
Género
(Libros Libres, Madrid, 2009).Todo empezó con la corriente
que considero absolutamente correcta, de las reivindicaciones de la igualdad
jurídica y de oportunidades para las mujeres igual que la de los hombres
superando las diferencias que se habían producido descaradamente durante siglos.
Concretamente hasta el siglo XIX los papeles femeninos y masculinos han sido muy
estrictos, relegando a la mujer a la esfera privada del hogar, con una absoluta
tutela por parte de maridos y padres. Por ejemplo el Código Civil de 1889,
establecía que el marido era el único representante del matrimonio, y era el
administrador único de los bienes de sociedad conyugal, excepto los
parafernales, es decir, los bienes que ellas aportaban al matrimonio, pero, aún
en este caso, sin la autorización del marido tampoco podían manejar, gravar o
hipotecar estos bienes, así como comparecer en juicio. El voto femenino es del
primer tercio del siglo XX, es decir, prácticamente, de nuestros días.En
el siglo XIX se inicia un movimiento feminista y hay abundante literatura
profeminista en lo que podríamos llamar el feminismo de equidad «que,
sencillamente, se fundamenta en la creencia en la igualdad legal y moral entre
hombres y mujeres. La mujer, decía y dice, el movimiento feminista, está
sometida a un sistema patriarcal opresor y ha de liberarse de esta situación,
buscando el pleno reconocimiento de la igualdad. El feminismo y el movimiento
feminista buscarán, y pienso que en ello, hoy, estamos todos de acuerdo, la
igualdad de trato y de oportunidades para la mujer, dejando claro que se trata
de una igualdad de oportunidades en el punto de partida y de igualdad de
oportunidades en el punto de llegada, es decir, de resultados. Realmente este
objetivo, con mayor o menor dificultad, está logrado hoy día y, cada vez más,
hacia el futuro en que la mujer está alcanzando cotas de conocimiento y
capacitación indudables. Diría más, la actitud de las mujeres, hoy, es de
conquista y afán de llegar a los más altos puestos, arroyando en los estudios a
los hombres y, definitivamente, en todos los accesos mediante oposiciones o
concurso serios. El hombre, nuestros jóvenes masculinos, salvo una minoría, se
encuentran en una situación apática ante el estudio y el esfuerzo. Esto se
comprueba en la Universidad, en la que, salvo en las carreras técnicas, el tanto
por ciento de mujeres es mayor en número y en notas, lo cual claramente va a
repercutir posteriormente en el acceso a los puestos en la sociedad.

Es
preciso distinguir entre el feminismo y el movimiento feminista de equidad e
igualdad de oportunidades, del actual feminismo radical que adopta la teoría de
género y la convierte en ideología política y social que busca la igualdad
radical del hombre y la mujer. Esta ideología que es la que encarna y adopta el
feminismo radical socialista, se caracteriza por «un conjunto sistemático y
coherente de ideas encerrado en sí mismo, sobre la base de unos principios
simples y sencillos, que pretenden dar una interpretación total de la realidad,
del sentido de la vida, de la sociedad y de la historia. Se trata de un
reduccionismo, porque explica la totalidad desde una parte: la política y el
sexo. Estamos, pues, ante un doble reduccionismo: político y sexual
(Trillo-Figueroa 2009; 16).

Como nos recuerda José María Méndez,
Presidente de «Estudios de Axiología», «cuando ha estallado alguna revolución,
siempre ha habido algún pensador, que unos cincuenta años antes sembró las
funestas semillas que provocarían luego el devastador incendio».
Independientemente de que no todas las semillas sean funestas, ni todas las
revoluciones nefastas, en nuestro caso estamos ante una concepción que corrobora
lo dicho por José María Méndez. Hay «funestas semillas» y, consecuentemente,
«devastador incendio». Las semillas están sembradas en una línea en la que,
aunque la nómina es muy amplia y con lejanas raíces, podemos señalar, en el
siglo XX, a Simone de Beauvoir, Sartre, Foucault, Derrida, Marcuse, Reich y tres
mujeres que fundamentaron esta ideología: Kate Millet, Germain Freer y Shulamith
Firestone.

Las constantes ideológicas se pueden resumir en lo siguiente:1. El principio de que la diferencia entre los sexos no es algo natural
sino producto de una práctica social, es decir un «constructo social». El género
es una construcción cultural radicalmente independiente del sexo, viene a ser un
artificio libre de ataduras. No existe el sexo ni la diferencia sexual entre el
varón y la mujer como una realidad natural propia del ser humano, sino sólo
existen géneros, es decir, estilos, roles o papeles sociales opcionales en la
conducta sexual del individuo. Por consiguiente, si el sexo no es algo
predeterminado por el nacimiento, es consecuencia de una elección o deseo de
cada persona. El deseo se eleva así a categoría ética y jurídica.Simone
de Beauvoir, al inicio de su obra El Segundo Sexo, afirma que la mujer
no nace, se hace: «No se nace mujer: llega una a serlo» (Beauvoir 1081; 13). Es
indudable que está influida por el existencialismo y marxismo de Jean-Paul
Sartre, del que fue compañera, aplicando su principio de que la existencia puede
a la esencia. Tema arduo en el que no podemos detenernos, aunque sí dar una
breve explicación. La filosofía ha distinguido entre «esencia», lo que el hombre
es y la «existencia», aquello por lo que un hombres es real y concreto. La
existencia dota de realidad concreta a la esencia, y ambas se presentan unidas
en cada ser concreto, pero partiendo de la esencia o naturaleza del ser humano
que es lo que lo define según su especie, pero con una naturaleza sexuada
femenina o masculina que forma parte de su persona. Jean-Paul Sartre (1999),
defiende un presupuesto radical distinto: la existencia es previa a la esencia,
planteando que si Dios no existe, hay por lo menos un ser que existe antes de
poder ser definido y este ser es el hombre, no definible, porque empieza por no
ser nada, no hay naturaleza humana porque no hay Dios para concebirla, por lo
que el hombre es un producto de sí mismo, un resultado de su libertad. En este
pensamiento se basa Simone de Beauvoir (1981), cuando sostiene que la mujer es
un ser que se hace al proyectarse en el mundo, sin ninguna determinación o
naturaleza previa, ni por tanto naturaleza femenina.

2. Cada persona
debe elegir libremente el género al que le gustaría pertenecer, según la
orientación sexual que desea en cada momento o etapa de su vida. De aquí que
esta ideología fuese asumida, desde el primer momento por movimientos radicales
como el movimiento gay, de homosexuales y lesbianas. La diferencia sexual es la
primera alienación del ser humano, impuesta por la vida social y la cultura, a
través, especialmente de instituciones socializadoras como la familia y el
matrimonio, por ello, un objetivo fundamental de la tarea política debe ser
hacer desaparecer todo lo que perpetúa esa alienación. Como señaló Simone de
Beauvoir (1981), contundente y base de la teoría de género: La mujer casada es
esclava, condenada a la repetición: no influye sobre el porvenir; no se supera
hacia la colectividad a no ser por mediación del marido y está especialmente
esclavizada por la función reproductora; por la maternidad. Como consecuencia de
todos sus planteamientos, de Beauvoir concluye que la mujer debe emanciparse en
una doble dirección: por un lado, del dominio y de la explotación del varón y,
por lo tanto de las instituciones que sirven a este fin tales como el matrimonio
y la familia; así como de la represión sexual a la que ha estado sometida por la
religión y la moral tradicional. De otra parte, debe emanciparse de su propio
cuerpo, repudiando la maternidad. De aquí se deduce que están muy claras las
instituciones que hay que combatir: el matrimonio, la familia, la religión, la
moral tradicional y la maternidad. Pero no se trata de simples ideas, hay que
convertirlas en una realidad que transforme la sociedad mediante la revolución
feminista, que encarnan las feministas radicales socialistas. Se trata de
construir un nuevo modelo de Sociedad.

3. La ideología de género que
conecta con el nihilismo y el subjetivismo moral, que condenan al relativismo en
virtud del cual cada persona decide por sí misma qué es el bien y qué es el mal,
también conecta con el marxismo que postula un igualitarismo absoluto y el
camino de la praxis revolucionaria. Pero esta identificación que ha llevado a
considerar que constituye «el nuevo nombre del marxismo» tiene sus matizaciones.
En su obra, publicada en 1976, Shulamith Firestone, feminista de pro, reformuló
el feminismo como un proyecto radical, en el sentido marxista, apuntando a la
raíz del problema. La ideología del feminismo radical debe convertirse en una
alternativa al marxismo como solución global. Se basará en un «nuevo
materialismo histórico», en el cual en lugar de desarrollar una interpretación
materialista y económica de la historia, realizará una interpretación sexual de
aquella: la dialéctica del sexo. Se trata de «aquella concepción del curso
histórico que busca la causa última y la gran fuerza notoria de todos los
acontecimientos en la dialéctica del sexo: en la división de la sociedad en dos
clases biológicas diferenciadas con fines reproductivos, hombre y mujer, y en
los conflictos de dichas clases entre sí». Se ha sustituido o se ha puesto por
encima de la lucha de clases, la lucha de sexos. Hay pues un objetivo
revolucionario que transformaría la sociedad, pues la revolución de las mujeres
para controlar los medios de reproducción es paralela a la revolución del
proletariado para controlar los medios de producción, y, como dice, hoy es
técnicamente posible: la píldora, el aborto, etc. Hay pues que abolir la familia
biológica, pues su abolición «tendrá como efecto la liberación sexual y la
liberación consecuente de la cultura», sino también una nueva forma de
vida.

4. La extrema izquierda surgida a finales de los 70, en la que se
engloba el feminismo radical, cambió sus tácticas revolucionarias para
conquistar el poder, propias de la revolución clásica violenta desde arriba, por
la revolución desde abajo, mediante la conquista del poder a través de la
infiltración cultural, comenzando por la educación y continuando por los medios
de comunicación. Su modelo fue la revolución cultural marxista-maoista que trató
de destruir la milenaria cultura china con una eliminación o reeducación
sistemática de los sospechosos, especialmente intelectuales, mediante un lavado
de cerebro. Objetivo: nueva ideología, nueva cultura, nuevas costumbres, nuevos
hábitos. Aquí, en Occidente, se han seguido los planteamientos, en el campo del
marxismo, formados por Antonio Gramsci. Lo importante es conquistar el poder,
mantenerlo y conservarlo. La idea propulsora del pensamiento gramsciano es que
la revolución nunca se realizará verdaderamente mientras no se produzca, de un
modo en cierto modo orgánico y dialéctico, dentro de lo que llama una cultura,
que es lo que habrá de desmontar y sustituir al propio tiempo que se utiliza. La
vida humana para Gramsci, es un entramado de convicción, sentimiento, emociones
e ideas; es decir, creación histórica y no naturaleza. Si se cambian los
valores, se modifica el pensamiento y nace así una cultura distinta, y arma
principal, para ello, será la lingüística, que penetre en el lenguaje coloquial,
alterando el sentido de las palabras y sus connotaciones emocionales hasta crear
en quien hable una nueva actitud espiritual. Como ya sabemos en psicología
social, para cambiar las conductas, hay que cambiar las actitudes. Esta labor se
realizará actuando sobre los centros de irradiación cultural, universidades,
foros públicos, medios de difusión, etc., en los que, «aparentando respetar su
estructura y aún sus fines, se inoculará un criticismo que les lleve a su propia
destrucción», y todo ello mediante el pluralismo ideológico de la democracia.
Este análisis de sobre el qué y el cómo de la revolución cultural que propugna
Gramsci, es de una claridad meridiana.

5. Efectivamente, el lenguaje y
su utilización va a ser clave de entendimiento de la penetración social de la
ideología. La estrategia, como afirma Jorge Scala en su obra La
Ideología
de Género o el Género como Herramienta de Poder
(Sekotia, Madrid, 2010), tiene tres etapas: «a/ La primera consiste en utilizar
una palabra del lenguaje común, cambiándole el contenido en forma subrepticia;
b/ luego, se va «bombardeando» a la opinión pública, a través de los medios de
educación formales –la escuela, medios de masa–. En ellos se utiliza el viejo
vocablo, pero girando progresivamente hacia el nuevo significado del mismo; y c/
finalmente la gente acepta el término antiguo, con el nuevo contenido». Y nos
pone un ejemplo directo con la palabra «género»: «Al comienzo, se usan los
términos sexo y género, de modo intercambiable, como si fueran sinónimos y
luego, cuando la gente se acostumbró a utilizar la palabra género, se le va
añadiendo, imperceptiblemente, el nuevo significado de “sexo construido
socialmente”, por contraposición al sexo biológico. El proceso final, es el
común de los mortales hablando de género, como una autoconstrucción libre de la
propia sexualidad; aún cuando esto no es posible. Y la afirmación de que es
posible lo imposible, exterioriza el “lavado de cerebro” de buena parte de la
sociedad» (Scala, 2010, 10-11).

La ideología de género utiliza palabras
que podemos llamar «talismán» como: opción, igualdad, derechos, salud,
matrimonio, familia, etc., que tienen por sí mismo un sentido y aceptación
generalizada, y centrales en el lenguaje político-social de uso normal y
corriente. Desde esta perspectiva se van introduciendo palabras y exposiciones
de nuevo significado pero difíciles, en muchos casos de rechazar: «opción
sexual», «igualdad sexual y de género», «derechos sexuales y reproductivos»,
«salud sexual y reproductiva», «empoderamiento de la mujer», «patriarcado»,
«sexismo», «ciudadanía», «derecho al aborto», «embarazo no deseado», «tipos de
familia», «matrimonio homosexual», «parentalidad», «homofobia», «criatura», y un
largo etcétera que los oímos, hoy, con frecuencia y como normales y aceptados en
los medios de comunicación.

Aunque muchos irán saliendo a medida que
avancemos en esta exposición, quiero aclarar el significado de algunos de ellos:
«Genero»: sexo construido socialmente, y la libertad para construir
individualmente el propio género implica una «autonomía absoluta» y a esa
elección absolutamente autónoma se le denomina «opción sexual». Los medios para
evitar los embarazos y enfermedades de transmisión sexual constituyen los
«derechos sexuales y reproductivos» sería el ejercicio de la sexualidad
apetecida por cada quien sin contraer ninguna enfermedad. El sistema imperante
hasta nuestros días ha sido el «patriarcado» que implica el total dominio del
hombre sobre la mujer, mediante una radical diferenciación de funciones: el
hombre hacia fuera, realizándose plenamente en su profesión y la vida pública y
la mujer hacia adentro, relegada al hogar, la reproducción y el cuidado de los
hijos. De aquí la necesidad y el objetivo del «empoderamiento» de la mujer, que
significa superar la desigualdad de género, consiguiendo ser partícipe del poder
político, económico y social accediendo plenamente al trabajo y la vida pública.
En definitiva, la mujer conquista el poder en todos los ámbitos y sin
restricciones en tipos de trabajos ni funciones. De aquí que frente a la
«desigualdad de género», producida por el «patriarcado», hay que conseguir la
«igualdad de género» que significa que hombres y mujeres son iguales, en el
sentido de idénticos y por consiguiente absolutamente intercambiables. De este
planteamiento surgen conceptos que pueden atentar a esta igualdad y libertad:
«sexismo» que representa cualquier limite puesto a la conducta sexual y
«homofobia» que es considerar que las relaciones naturales entre los seres
humanos son las heterosexuales ya que esto implicaría tener fobia a la igualdad
entre los géneros, entendida esta igualdad como identidad.

La
preocupación y ocupación del lenguaje es característica destacada de esta
ideología. En su obra Sexismo Lingüístico, María Ángeles Calero señala
que una de las manifestaciones de la discriminación que han sufrido las mujeres
es la lingüística. En las sociedades patriarcales los sistemas presentan una
marcada óptica masculina, que es lo que se llama «androcentrismo». De aquí que
hay que emplear la técnica del «desdoblamiento» que consiste en establecer una
clara distinción en la designación lingüística de ambos géneros, separando la
referencia a cada uno y designando con géneros gramaticales distintos a
personas, instituciones y cosas. La consecuencia es el «barbarismo» empleado con
demasiada frecuencia y que desgraciadamente ha calado en la generalidad de la
gente, de «los ciudadanos», «las ciudadanas», «todos» y «todas», etc., que ha
llevado a que una ministra socialista se atreviera a decir «miembros» y
«miembras». Al respecto incluso el parlamento Europeo, en un informe de 13 de
Febrero de 2008, ha tenido que señalar que la forma correcta de hablar es
utilizar el principio de neutralidad en cuanto al género y como nos transcribe
Trillo-Figueroa (2009): «la utilización de los genéricos gramaticales o
desdoblamiento (los ciudadanos y las ciudadanas) puede constituir un recurso
admisible en el lenguaje oral pero no resulta apropiado en documentos de
carácter formalۚ». Con respecto a estas reiteraciones la Academia es muy clara:
«El empleo de circunloquios y sustituciones inadecuadas: diputados y diputadas
electos y electas, en vez de diputados electos, o llevaré los niños y las niñas
al colegio en vez de “llevare los niños al colegio”, resulta empobrecedor». En
este terreno las radicales han librado su particular batalla contra la Real
Academia de la Lengua, y el caso más claro de la búsqueda de nuevos términos que
reflejen los conceptos que quieren definir es la expresión «violencia de
género». A este respecto, el 19 de Mayo de 2004 se publicó el «Informe de la
Real Academia Española sobre la expresión de violencia de género». En este
informe se analiza esta locución desde el punto de vista lingüístico, recordando
que es una expresión originada en el inglés con ocasión de la Conferencia de ONU
sobre la Mujer celebrada en Pekín en 1995 y planteándose su posible uso en
español. Textualmente el dictamen determina: «La palabra género tiene en español
los sentidos generales de “conjunto de seres establecido en función de
características comunes” y “clase o tipo”: Hemos clasificado sus obras por
géneros; ese género de vida puede ser pernicioso para la salud. En gramática
significa “propiedad de los sustantivos y de algunos pronombres por la cual se
clasifican en masculino, femeninos y, en algunas lenguas, también en neutros”:
el sustantivo “mapa” es de género masculino. Para designar la condición
orgánica, biológica, por la cual los seres vivos son masculinos o femeninos,
debe emplearse el término sexo: las personas de sexo femenino adoptaban una
conducta diferente. Es decir, las palabras tienen género (y no sexo), mientras
que los seres vivos tienen sexo (y no género). En español no existe tradición de
uso de la palabra género como sinónimo de sexo». Por lo que la Real Academia de
la Lengua concluye que en nuestro idioma no se puede emplear violencia de género
sino «violación sexual» o «violencia doméstica». A mayor abundamiento, en la
Nueva Gramática de la Lengua Española, aceptada por las
veintidós Academias de la Lengua se ratifica con meridiana claridad: «Género es
una propiedad de los nombres y de los pronombres, tiene carácter inherente y
produce efectos en la concordancia con los determinantes, los adjetivos… y no
está relacionado con el sexo biológico. Las personas no tenemos género, tenemos
sexo. De ahí, que la expresión “violencia de género” sea incorrecta porque la
violencia la cometen las personas, no las palabras. En nuestra lengua se debe
decir violencia sexual o violencia doméstica, como nos indica la Real Academia
Española». Es evidente que escribir bien y con propiedad es fundamental como
expresión del pensar en libertad y ayuda a los demás para hacerlo y comunicarnos
libremente. Bien es verdad que el lenguaje de los móviles no está ayudando en
este sentido y así, por ejemplo, hay que señalar que la arroba (@) no es una
letra, por más que quieran emplearla con el doble sentido de género.

El Feminismo Radical en España

Estamos, según la
autora feminista Amelia Valcarcel (2006), en la tercera ola del feminismo en la
que los temas centrales son el poder y el sexo, constituyendo esta fase en la
que el feminismo radical se convierte en ideología de género. En esta fase el
reto está en dos tipos de agenda: «contra la honestidad» y la «agenda del
poder». El radicalismo español de la tercera ola nace en las aulas
universitarias y en las generaciones que llegan a ellas al filo de los setenta y
su objetivo era, fundamentalmente, «contra la honestidad». En la agenda radical
estaban los derechos sexuales y reproductivos, que envolvían la libre práctica
del sexo, el divorcio, la anticoncepción y el aborto, lo cual, según Valcárcel,
está cumplido en España, ya que en los últimos treinta años se han producido
cambios valorativos irreversibles, viniendo a establecer una «nueva eticidad
femenina». España, nos dice, vivía en el fundamentalismo católico, estando la
Iglesia constituida en el máximo interprete de la realidad y se aplicaba a ello
reviviendo la representación escolástica del mundo. Este ataque, como objetivo
primordial, a la Iglesia Católica, prácticamente se reproduce en todas las
representantes del feminismo español. Así, también, Celia Amorós, otra ínclita
representante de esta corriente, señala que la revolución feminista exige una
transformación social que se ve impedida por la existencia de una ética
normativa fija, añade que «el enemigo de la moral es por tanto la religión».

El feminismo radical en España se encarna en la Universidad y hay
abundantes profesores que, a su vez, desde la década de los setenta, han ido
formando a profesionales que hoy están en todos los ámbitos de la educación y de
los sectores más variados de la vida pública, especialmente en órganos
municipales y autonómicos copando los organismos dedicados específicamente a la
mujer y a la educación. En este llegar al poder político no debemos olvidar que
han llegado al consejo de Ministros con el gobierno socialista, en Ministerios
de relevancia, así como a los órganos consultivos y judiciales. Hoy están
prácticamente en la urdimbre de la vida política española. Según datos sacados
de la obra de Trillo-Figueroa (2009) podemos rastrear el periplo vital de
algunas destacadas feministas radicales españolas. Amelia Valcárcel nació en
1942, en Madrid, y es catedrática de Ética y Política de la UNED. Fue finalista
del premio Nacional de ensayo por su obra Hegel y la Ética. En 1993 fue
consejera de educación, cultura, deportes y juventud del gobierno del Principado
de Asturias con el PSOE. En 1994 fue finalista del Premio Nacional de Ensayo por
su obra Del miedo a la Igualdad; en 1995 es nombrada directora de
Leviatán, revista de pensamiento político editada por la Fundación Pablo
Iglesias. En 1996 se afilia al PSOE. A partir de 1997 forma parte del jurado de
los premios Príncipe de Asturias y actualmente es miembro del Consejo de Estado.
Celia Amorós, nacida en 1945, considerada la más caracterizada filósofa radical
española, es doctora por la Universidad de Valencia, obtiene en 1985 al Cátedra
de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid en el Departamento de
Teoría del Conocimiento, y de 1989 a 1993 ha dirigido el Instituto de
Investigaciones Feministas de la Complutense. Es una intelectual muy activa con
asistencia a Congresos nacionales e internacionales, conferencias, dirección de
tesis doctorales y significativas publicaciones. En 2006, ha obtenido el Premio
Nacional de Ensayo por su obra Feminismo y Partidos Políticos.

Tanto Amalia Valcarcel como Celia Amorós sostienen que el feminismo es
hijo de la Ilustración: es heredero directo de los conceptos ilustrados y es
ilustrado él mismo. Sin embargo, la Ilustración realmente en sus ideales de
libertad, igualdad y fraternidad y en la emancipación de criterios externos y
proclamar la autonomía moral se dirigía sólo a la parte masculina dejando fuera
y relegadas a las mujeres a la vida privada y doméstica, por lo que «las
feministas deben construir una crítica al tiempo que también un proyecto para
conseguir los ideales de emancipación establecidos por la Ilustración». Se trata
pues de una emancipación y de un proyecto para conseguirla con plenitud. La
ideología de género aparece así como un proyecto ético, un proyecto perfectivo,
atinente al deber ser de «la mujer nueva» y de la «transformación revolucionaria
de las relaciones entre los sexos» (Posada 2000; 45). En esto consiste el nuevo
concepto de ciudadanía, para cuya obtención es necesario realizar el paradigma
del reconocimiento del «reconocimiento», que es lo que hace posible la «justicia
sexual» propia del feminismo, más allá del liberalismo y del socialismo. Como
dice Alicia Miyares (2003), en su obra Democracia Feminista, la idea
del reconocimiento tiene por objeto erradicar las tres estructuras que
diferencian entre los sexos: las «ideologías de género», «las normas sexuales» y
los «estereotipos de sexo», para alcanzar lo que Celia Amorós llama «genérico
emancipador». Ello se logra mediante la «educación cívica» en el nuevo concepto
feminista radical de «ciudadanía», de «igualdad» y de
«reconocimiento».

Alicia Miyares es la discípula mas acreditada de Amelia
Valcárcel, es Doctora en Filosofía y forma parte del Consejo Rector del
Instituto Asturiano de la Mujer y secretaria de la Asociación Española de
Filosofía «María Zambrano». Luisa Posada Kubissa es profesora de la Universidad
Complutense de Madrid en el Departamento de Filosofía y tiene una obra sobre
Celia Amorós (Ed. Orto. Madrid. 2000).

Para corroborar este
componente universitario que lógicamente impregna al nivel universitario y a las
nuevas generaciones, de ideología de genero, citaré, por último, sin carácter
exhaustivo: Ana de Miguel Álvarez, profesora titular de la Universidad de la
Coruña, Ángeles J. Perona, profesora titular de la Complutense de Madrid, la
argentina nacionalizada española, Alicia H. H. Puleo, directora de la Cátedra de
Estudios de Género de la Universidad de Valladolid, Asunción Oliva Portoles,
catedrática de Instituto de Filosofía, Cristina Molina Petit doctora en
Filosofía miembro del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad
Complutense y Raquel Osborne, profesora titular de Sociología del Género de la
UNED.

El empoderamiento de la mujer es un hecho en nuestras sociedades
occidentales, lo cual es un hecho positivo como igualdad y desarrollo de las
personas, pero que éste se lleve a cabo desde la perspectiva de la ideología de
género, representa una distorsión perversa de la naturaleza humana. Es indudable
que, en el caso de España, la Universidad, las instituciones educativas a todos
los niveles y, por descontado en todas las consejerías, institutos y concejalías
dedicadas a la mujer, que en los últimos años han surgido por doquier,
prevalecen en su responsabilidad mujeres que defienden, practican y aplican la
ideología de género, como expresión de un progresismo revolucionario que
alumbrará una nueva sociedad. Esta expansión ha dado lugar a que «España ha sido
el único país Occidental en el que la ideología de género ha llegado al poder
constituida en la nueva ideología del Partido Socialista; por esa razón, España
se ha convertido en el campo de ensayo de todas sus propuestas, que se van
imponiendo paso a paso como si hubiese un plan premeditado para ello». Desde la
perspectiva política existe una agenda, que está siendo puesta en práctica por
el socialismo en el poder; «una agenda pensada y elaborada durante muchos años y
cuyo resultado supondrá nueva revolución cultural en nuestro país, pionero a
este respecto en el mundo occidental» (Trillo-Figueroa, 2009; 145).

Hay
que decir que nuestras feministas radicales no son las «madres de la ideología,
sino que responden a un movimiento occidental, del cual no podemos ocuparnos en
este trabajo, pero sí indicar, que además de los precedentes filosóficos de la
«muerte de Dios», hay entre otras, tres grandes representantes del feminismo
radical en Occidente, cuyas vidas atormentadas y desquiciadas no son
precisamente ejemplares, pero cuya influencia es un hecho incuestionable: Kate
Millet (Minesota, 1934) con sus obras Política sexual; En pleno
Vuelo
y Revolución Sexual y la Liberación de los Niños; Germaine
Greer (Melbourne, 1939) que publica La Mujer Eunuco y Sexo y
Destino
; Shulamith Firestone (Otawa, 1945) autora de La
Dialectica
de Sexo. A esta última se le otorgó el Premio Príncipe
de Asturias, 2003, por «su aportación de una perspectiva complementaria en el
diálogo de las culturas». Por descontado, todas estas obras están editadas en
España.

Lógicamente, lo dicho no quiere indicar que no hay una fuerte
reacción y rechazo por parte de una gran mayoría a las mujeres de esta
estridente ideología, que la gran mayoría no conoce, pero que va arraigando en
la conciencia colectiva en su terminología y conceptos de libertad e igualdad.
En 1972 la periodista italiana Oriana Fallaci, le pregunta a la primera ministra
de Israel, Golda Meir sobre el movimiento femenino de liberación y, ésta le
respondió: «¿Se refiere a esas locas que queman sostenes y andan por ahí
desquiciadas y odian a los hombres? Son locas. Locas. ¿Cómo se puede aceptar a
locas como esas, para quienes quedar encinta es una desgracia y tener hijos es
una catástrofe? ¡Si es el privilegio mayor que nosotras las mujeres tenemos
sobre los hombres!».

La aplicación de la Ideología de Género en
España

La ideología de Género, de la mano de las feministas
radicales socialistas, desde el Gobierno Socialista, se está aplicando en
España, mediante diversas acciones normativas que las introducen de una manera
práctica en la vida de la sociedad española. La lucha contra la violencia de
género se convierte en la estrategia política fundamental de la ideología de
género. Es lo que algunos llaman el «feminismo victimista». Cuando llega al
poder el partido socialista se presentaron como si anteriormente no hubiera
habido ninguna norma o plan de lucha contra la violencia doméstica y que España
era el reino de la violencia que las feministas justicieras del socialismo
limpiarían de toda huella de machismo. Pues, mal que les pese, no era así. El
gobierno del partido popular ya aprobara leyes que trataban este tema: Ley
Orgánica 11/2003 de medidas concretas en materia de seguridad ciudadana,
violencia doméstica e integración social de los extranjeros, y, como
consecuencia, la Ley Orgánica 15/2003 que modificaba el Código Penal y la Ley
27/2003 reguladora de la orden de protección de las víctimas de la violencia
doméstica, así como dos «planes integrales contra la violencia doméstica»
(1998-2001 y 2001-2004).

Para las radicales feministas socialistas esto
no era suficiente, pues ellas pretendían luchar contra lo que llamaban «machismo
criminal» e introducir el concepto de «violencia de género». Por esto, nada mas
llegar al poder promulgan la Ley Orgánica 1/2004, de «medidas de protección
integral contra la violencia de género». La ley trata de proteger exclusivamente
al género femenino, es decir, la violencia manifestada por los hombres sobre las
mujeres como consecuencia de la «desigualdad existente». Lejos está la
protección jurídica de la violencia de un género sobre el otro, sino que el bien
jurídico protegido es exclusivamente el femenino en su integridad física, frente
al maltrato «en el seno de las relaciones de pareja, la agresión sexual y el
acoso», por una actitud propia del hombre que considera a la mujer inferior. En
su exposición de motivos se dice textualmente «La violencia de género no es un
problema que afecte al ámbito privado. Al contrario, se manifiesta como el
símbolo más brutal de la desigualdad existente en nuestra sociedad. Se trata de
una violencia que se dirige sobre las mujeres por el hecho mismo de serlo, por
ser consideradas, por sus agresores, carentes de los derechos mínimos de
libertad, respeto y capacidad de decisión». Podemos observar que ya se ha
introducido el concepto radical de «violencia de género» y se ha proclamado que
«lo privado es público», objetivos manifestados por las feministas radicales
desde el principio. Se habla de la carencia de unos derechos básicos de
«libertad, respeto y capacidad de decisión» que no en sus mínimos, sino
plenamente y de forma absoluta estaban reconocidos desde veinte años antes y
ratificado por nuestra Constitución de 1978 y por las leyes, que antes hemos
señalado, sobre la violencia doméstica. La cuestión es que han conseguido hacer
creer a la generalidad que gracias a los socialistas este gran problema está
planteado adecuadamente, aunque, hasta ahora, desgraciadamente, no parezca que
vaya a desaparecer, a pesar de los esfuerzos de las radicales.

De otra
parte está lo que llaman la «ampliación de derechos», que se basa en el derecho
a la igualdad, que para obtenerla la mujer ha de tener la plena y soberana
decisión sobre la interrupción del embarazo, sobre la anticoncepción o la
maternidad. Así mismo es fundamental la libre orientación sexual e identidad de
género, que implica la posibilidad de optar por una u otra orientación sexual,
es decir: heterosexual, bisexual, transexual, lesbiana u homosexual. Este
derecho da lugar a una concreta identidad de género libremente
elegido.

Todo este programa de «deconstrucción» se lleva a cabo mediante
la Ley 13/2005, la Ley 2/2007 y la Resolución del 29 de Junio de 2005, todas
promulgadas por el gobierno socialista. Estas leyes y resolución hablan de sexo,
pero para dominar y poner de manifiesto ante la opinión pública, «una larga
trayectoria de discriminación a lo largo de la historia basada en la orientación
sexual». La Ley 13/2005, por la que se modifica el Código Civil en materia de
derecho a contraer matrimonio y la Resolución del 29 de Junio de 2005, sobre
matrimonios civiles entre personas del mismo sexo. Con el matrimonio homosexual
se cumple el gran objetivo de resignificar el matrimonio entre hombre y mujer,
unidad mínima y básica del orden social que asegura la continuidad de la especie
y del orden social, mediante la socialización de sus miembros. La
resignificación del matrimonio se manifiesta, también, en el lenguaje, pues las
referencias de marido y la mujer se han sustituido por la mención a los
«conyuges» y a «los consortes».

Superado y neutralizado el concepto
histórico del matrimonio el siguiente paso ha sido neutralizar el sexo. La Ley
3/2007, reguladora de la rectificación registral de la mención de sexo en las
personas, concede todo tipo de facilidades para llevar a cabo el cambio de
identidad de género, «cuando dicha inscripción no se corresponde con su
verdadera identidad», y para ello basta acreditar «la existencia de disonancia
entre el sexo morfológico o género fisiológico, inicialmente inscrito y la
identidad de género sentida por el solicitante o sexo psicosocial, así como la
estabilidad y persistencia de esa disonancia». Esta Ley se enmarca dentro de las
llamadas «políticas de igualdad» que quieren dar un nuevo enfoque a los derechos
humanos a través de las normas jurídicas, consagrando los conceptos de
«orientación sexual» e «identidad de género», tal como lo establece al Estatuto
de Autonomía de Andalucía (LO 2/2007), cuyo artículo 35 dice: «todos tienen
derecho a que se respete su orientación sexual y su identidad de género. Los
poderes públicos promoverán políticas para garantizar el ejercicio de estos
derechos».

La «deconstrucción» del matrimonio lleva a la «deconstrucción»
de la familia, mediante los llamados modelos de familia. En el Estatuto de
Autonomía de Cataluña se establece la protección por los poderes públicos de
«las distintas modalidades de familia previstas en las leyes». El de «modelos de
familia» es uno de los conceptos más queridos por el feminismo socialista
español. Así Rosa Regás afirma que «no hay un modelo de familia y de convivencia
porque cada cual tiene que inventársela en función de sus apetencias, de sus
necesidades y de la historia que lo o la acompaña». Contribuye a esta
«deconstrucción» la ley conocida por el «divorcio exprés». Esta es la Ley
15/2005, «por la que se modifica el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento
Civil en materia de separación y divorcio», que representa la posibilidad del
divorcio sin causa, y en cualquier momento a partir de transcurridos tres meses
de la celebración del matrimonio. Esta ley, según su exposición de motivos
representa «el evidente cambio en el modelo de concebir las relaciones de pareja
en nuestra sociedad [...] así pues, basta con que uno de los esposos no desee la
continuación del matrimonio para que pueda demandar el divorcio, sin que el
demandado pueda oponerse a la petición por motivos materiales y sin que el juez
pueda rechazar la petición».

Otro objetivo de la ideología de género es
la emancipación de la maternidad, que se ha introducido en España, primero con
una mentalidad antinatalista que hizo que en 1999 se alcanzara un índice de
1.07, que constituyó el índice más bajo del mundo y que se consagra en la Ley
llamada del aborto (2/2010), que ya en su título hay un manifiesto engaño,
utilizando los eufemismos, que cambian el sentido del lenguaje y de los
conceptos, pues se denomina «Ley de salud sexual y reproductiva y de la
interrupción voluntaria del embarazo». Esta ley reconoce el aborto como un
derecho, considerando que la protección de la autonomía personal de la mujer en
materia sexual y reproductiva es el contenido fundamental de la salud sexual y
reproductiva. Esta ley destruirá la autoridad y la patria potestad de los padres
y puede romper la armonía familiar, es decir, romper y emponzoñar la familia, al
convenir que las menores de 16 años puedan abortar sin el conocimiento ni el
apoyo de sus padres. Todo ello con la consolidación jurídica del aborto como un
derecho, lo cual entiendo una aberración social de incalculables
consecuencias.

Todas estas disposiciones se complementan con otras
teóricamente diferentes pero en íntima relación con éstas y con los
planteamientos de género, que tratan de sustituir la «reproducción humana» por
la «reproducción artificial», en un ataque a la maternidad, según lo que las
feministas radicales socialista llaman la «ideología de la maternidad». Así la
Ley 14/2006, «sobre técnicas de reproducción humana asistida», cuando la
«reproducción humana» es y debe ser el resultado de la unión sexual entre un
hombre y una mujer y no otra cosa. La ley 14/2006 y la 14/2007 en las que se
introduce y consagra el concepto de «pre embrión», como algo manipulable y
desechable. Como recalca Trillo-Figueroa (2009) «la palabra pre embrión no tiene
otra finalidad que despojar al embrión de su carácter de individuo de la especie
humana irrepetible e ineductible, porque ya tiene un código genético propio, que
es lo que lo dota al ser humano de individualidad y potencial personalidad».
Este nuevo concepto, «reconstructor» del embrión es el que permitió poder decir
a nuestra ministra de Igualdad que «el feto es un ser vivo, pero no humano», o
que «el comienzo de la vida es una cuestión de preferencias», conceptos
ratificados en el Parlamento cuando se explica que «No puede compartir la
afirmación de que la interrupción del embarazo sea eliminación de la vida de un
ser humano», porque «sobre el concepto de ser humano no existe una opinión
unánime, una evidencia científica», pues por «vida humana nos referimos a un
concepto complejo basado en ideas o creencias filosóficas, morales y sociales,
y, en definitiva sometido a opiniones o preferencias personales». En definitiva,
se viene, también, a deconstruir el derecho a la naturaleza. Será un ser humano
lo que decida la ley, el poder y la ideología.

Muy importante y
significativa es toda la legislación de Educación, que desde la Ley Orgánica
2/2006, en que se crea la asignatura de «Educación para la Ciudadanía», hasta
las demás normas que desarrollan esta asignatura, se deja sentir expresamente el
mandato de que la materia se enseñe desde la perspectiva de género. Pero es
necesario tener en cuenta que la introducción del género en la enseñanza ya lo
había iniciado el Partido Popular. Durante su gobierno se aprobaron dos planes
integrales contra la violencia doméstica. En el segundo, de 11 de Mayo de 2001,
se establecía, entre las «medidas preventivas educativas dirigidas a la
prevención de la violencia contra las mujeres que contenga una clara perspectiva
de género», así como la «adaptación de materiales didácticos afectivos-sexuales
para su utilización on-line por las diferentes administraciones educativas». La
ejecución de estos trabajos se encargó al Ministerio de Educación, Cultura y
Deporte, en colaboración con el Instituto de la Mujer y fruto de este encargo
fueron los manuales La educación sexual de la primera infancia y la
Guía para Madres y padres y profesorado de educación infantil,
ambos editado en 2003, y La Educación sexual de niñas y niños de 6
a 12 años
editado en 2006, ya con el Gobierno socialista. Los tres
elaborados por el Instituto de la Mujer y, aunque el gobierno había cambiado, el
último es continuación de los anteriores, pues las autoras e ideólogas eran las
mismas.

Todas las autoras feministas radicales presentan, como auténtica
obsesión, la sexualidad de los niños, y cómo la educación sexual infantil es una
pieza clave para construir la nueva ciudadanía de género. Me limitaré a
transcribir algunos párrafos de los textos antes citados. «Una parte de nuestra
tradición cultural ha entendido que la sexualidad tiene como único fin la
reproducción de la especie y que ésta sólo tiene sentido dentro del matrimonio.
Esta concepción de la sexualidad hace entrever que la sexualidad está centrada
en las prácticas coitales y que, por tanto, la sexualidad infantil no existe:
Todo ello es falso y se basa en un mito». «Es importante insistir en que pueden
disfrutar en una relación sexual con otra persona sin coito, que no lo tienen
que practicar si no lo quieren o no se sienten preparadas o preparados y que,
sobre todo, cuando ya tienen 11 ó 12 años, sepan cómo se usa un preservativo
para que, más adelante, no se lleven sustos innecesarios». «En general, con
pocos años ya no hace falta insistir demasiado en que la masturbación es una
práctica íntima, en parte porque ya lo han aprendido. Lo que sí es necesario
explicarles es que no se trata de algo dañino o negativo». Y cuando se trata de
quién tiene competencia para la educación sexual se establece: «tradicionalmente
se ha creído que la familia es el único lugar realmente autorizado para hacer
educación sexual […] sin embargo, hoy en día, el concepto de familia ha variado
mucho, confluyendo en él muchos tipos de convivencia […] Así mismo, la
información y educación sexual han pasado de ser una tarea propia del ámbito
privado de la familia y del entorno más íntimo, a formar parte de la vida
social, cultural, política y educativa. De tal modo que, hoy en día, se acepta y
se considera necesario que la escuela también juegue un papel importante en esta
tarea». Es decir que la educación sexual ha dejado el ámbito privado de la
familia para ser obligación del ámbito público con responsabilidad de la
escuela, que se regula políticamente.

La ley Orgánica de Educación 2/2006
del 3 de Mayo define que la educación «no puede estar predeterminada por
criterios pragmáticos sino que ha de formar ciudadanos. Por esta razón, el
Estado debe asumir la responsabilidad de formar a los ciudadanos en la
ciudadanía». He aquí el elemento central y objetivo del feminismo radical. Como
señala Olga Sánchez (1994), en su artículo «Lo invisible y visible de la salud
de las mujeres»: «se podría decir que la lucha por la ciudadanía de las mujeres
es la lucha política contra todas las formas de dominación, porque para ser
ciudadanas con plenos derechos y posibilidades reales para su ejercicio, se debe
realizar una “batalla” permanente y cotidiana para transformar el lugar y el
papel asignados a la mujer. Para construir la ciudadanía las mujeres deben vivir
un doble proceso: ganar reivindicaciones en el plano social, político, económico
y cultural, y transformarse a sí mismas, erradicando de su interior la sumisión
por largos años asumida» (Sánchez, 1994; 51).

Ahora bien, creo acertada
la observación que hace Jorge Scala (2010), cuando sostiene «La pura realidad es
que a la casi totalidad de las mujeres, no les interesa lo más mínimo adquirir
una ciudadanía en esos términos. Es decir, no les interesa una guerra sin
cuartel con los varones, les encanta tener hijos con ellos –y no solas–, y les
interesan los mundos laborales y políticos, sin que ellos sean un fin exclusivo
en sí mismos. Como las feministas de género han advertido esta realidad,
entonces se ha propuesto imponer por ley la ciudadanía a las nuevas
generaciones, a través del sistema educativo escolar».

Es, pues, una
imposición y adoctrinamiento desde el Estado, pues en sí mimo sería un loable
propósito y ese es deber de la familia, de la escuela y preocupación del Estado
el formar ciudadanos. Coincido con el análisis de Trillo-Figueroa (2009), si la
propuesta fuera una mayor profundización en la democracia, a través de la
educación desde la infancia en las virtudes cívicas, entendiendo por tales las
normas que rigen el derecho constitucional del país, la convivencia democrática,
la organización de la Administración y la organización territorial del Estado,
sería perfectamente admisible e incluso loable, pero, a tenor de la regulación
de la Ley y de los Decretos de desarrollo de la educación para la ciudadanía, es
el adoctrinamiento en la «ideología oficial», y particularmente en lo que se ha
estudiado como «ideología de género». El nuevo concepto de ciudadanía lo define
Rodríguez Zapatero como «la extensión de derechos» los cuales son el derecho a
la protección integral de las mujeres frente al machismo criminal y a la
dominación, el derecho a la igualdad de las mujeres con los hombres y el derecho
de la igualdad de las mujeres en el trabajo y, así mismo, los derechos de los
gays y lesbianas y el matrimonio de los homosexuales. Se deduce de estas
palabras que la ciudadanía se identifica con la «ampliación de derechos»
reivindicados por la «ideología de género» e implementados a través de las
llamadas «políticas de igualdad».

Siguiendo a Alicia Miyares (2003), la
educación debe ser cívica y la «ciudadanía» prevalece sobre el derecho de los
padres, por lo que es el Estado el que debe formar ciudadanos. La educación, por
exigencias de la justicia sexual, debe ser forzosamente «coeducación». «La
“educación sexista” se debe a que no hay una política educativa comprometida con
la idea de igualdad como reconocimiento». «La realidad es que ninguna creencia
religiosa debe interferir los fines morales y sexuales educativos del Estado».
Por lo que una educación sexual «debería ocupar el espacio que hoy ocupa
espuriamente la enseñanza de la religión» (Miyares, 203; 102). Sostiene que la
ciudadanía por parte de la mujer, representa la igualación absoluta, la
identidad como sujetos del hombre y de la mujer sin diferencia, por lo que es
necesaria una «educación sexual», para construir un nuevo modelo de ser humano
indiferente sexualmente.

No debe extrañar, pues está en la «agenda de
género», que en el proyecto de Ley de «Igualdad de trato y No discriminación»
aprobado en Consejo de Ministros en 2011 se establezca en su art. 16 que «en
ningún caso los centros educativos que excluyan del ingreso en los mismos a
grupos o personas individuales por razón de alguna de la causas establecidas en
esta ley podrán acogerse a cualquier forma de financiación pública», y una de
las causas fijadas por el proyecto de ley es el sexo. La retirada del concierto
público a los colegios de educación diferenciada es una antigua y continua
reivindicación de los sindicatos y de asociaciones de padres laicos como la
CEAPA. Pero lo que ahora se quiere extender a nivel nacional ya lo han
realizado, suprimiendo los conciertos a los centros diferenciados, las
comunidades, gobernadas por el PSOE, de Cantabria, Castilla-La Mancha, Andalucía
y Baleares. «El proyecto de Ley de igualdad de trato y No Discriminación»,
«trata de construir una sociedad que no humille a nadie y también una sociedad
que no permita que nadie sea humillado». Se trata pues de una «ingeniería
social» de «construcción de una sociedad». Como señala Juan Manuel Prada (ABC,
10 enero 2011), el sentido de tan rimbombante Ley, «no es otro sino proseguir la
hoja de ruta trazada hace siete años por el gobierno de nuestro ínclito
Zapatero, espejo de príncipes y caballeros; hoja de ruta que no ha rectificado
ni un ápice desde entonces y que ha demostrado ser la única línea de actuación
coherente de su gobierno, el único empeño en el que nuestro esforzado paladín no
ha titubeado, así llovieran crisis económicas o sapos del cielo. Y esa hoja de
ruta es la marcada por la ideología de género». Pero el proyecto de ley pretende
dar un paso de «control totalitario», y de auténtico golpe de gracia contra el
Estado de Derecho. Se señala que «queda prohibida toda conducta, acto, criterio
o práctica» de los tipificados. No se trata de prohibir conductas, actos contra
lo tipificado, sino también el posible «criterio» acerca de ello, lo cual
significa que no se puede analizar, ni opinar sobre los casos tipificados en la
ley. Es decir, claramente, se castiga el pensamiento y análisis de las
cuestiones, situaciones o conductas que la ley tipifica y, por descontado, no se
puede criticar la propia ley. La única verdad, lo único que tenemos que aceptar,
sin someterlo a ningún análisis racional, es lo que la ley diga. Si escribo o
hago una manifestación de discrepancia hacía el matrimonio de homosexuales y
sigo sosteniendo que matrimonio es sólo la unión de un hombre y una mujer, soy
reo de homofobia y pueden caer sobre mí las penas y sanciones establecidas en la
ley. Pero el proyecto da un paso más pues habrá una especie de comité designado
por el Gobierno que, sin intervención alguna judicial, se dedicará a «prevenir,
aleccionar y corregir toda forma de discriminación en el sector público y
privado». Se actuará por denuncias o por iniciativa propia del comité y la carga
de la prueba recae sobre el denunciado que tendrá que demostrar su inocencia,
tal como señala: «Corresponderá a la parte demandada […] la aportación de una
justificación objetiva o razonable». Esta especie de comité policial se puede
identificar con la acción de la «policía de la moralidad» de los ayatolas
iraníes y en otros países musulmanes, así como la «ley de blasfemia», que se
aplica por los islamistas y que ahora pretenden que la Asamblea General de la
ONU dé cobertura mundial y que restrinja la libertad de expresión en Occidente
con respecto a las religiones. Como escribe Hermann Tertsch: «La Ley otorga al
gobierno poder absoluto para intervenir en conductas individuales, empresas,
organizaciones, relaciones personales o asociativas. El gobierno tendrá
capacidad de intervención en todas y en cada una de las actuaciones y relaciones
privadas y públicas de los individuos. Plena discrecionalidad. Una ley de leyes
de ingeniería y experimentación social propia de una novela de terror
totalitario. Que ningún gobernante occidental en sus cabales sugeriría siquiera
en broma. Un puro delirio totalitario» (ABC, 18 enero 2011).

Todo esto
que nos parece inaceptable e incompatible con un Estado democrático y de
Derecho, incluso un auténtico disparate antropológico y corrosivo socialmente es
la España que estamos viviendo, sin que podemos proveer las consecuencias
futuras.

Se quiere agotar la legislatura con otro proyecto de ley del
Registro Civil, que suprime el ya histórico libro de familia que será sustituido
por registros individuales donde se inscribirán los hechos que afectan a una
persona a lo largo de su vida. El concepto de familia desaparece de golpe en el
Registro Civil español y queda sustituido por un individualismo completo, se
sustituye la institución familiar por los «ciudadanos» individualmente
considerados. Con ser significativa esta disposición, el proyecto pretende
cambiar el sistema de inscripción del nacimiento, estableciendo en su artículo
49 que «en la inscripción de nacimiento constarán los datos de identidad del
nacido consistentes en el nombre que se le impone y los apellidos que le
correspondan según su filiación […] La filiación determina los apellidos. Si la
filiación está determinada por ambas líneas, el padre y la madre de común
acuerdo podrán decidir el orden de los apellidos». En caso de desacuerdo o
cuando no se hayan hecho constar los apellidos en la solicitud de inscripción,
el Encargado del Registro Civil determinará el orden de los apellidos según su
orden alfabético» (ABC, 4 noviembre 2010). Se alega para estos cambios
que «supone un paso más hacía la igualdad y termina con la diferencia de
géneros», y también que la elección consensuada de los apellidos de la
«criatura», terminará con el sentido de pertenencia a un grupo y de la
preocupación de continuar con un linaje. Como señala Jon Juaristi (ABC,
7 noviembre 2010), «El gobierno ha decidido terminar él solo con el
patriarcalismo y está que se sale […] Sostener que la alteración del orden
convencional de los apellidos termina con la “diferencia de
género&rdq

 NOTA DE YRANIA:  Este trabajo es original de la revista de la Hermandad del Valle de los Caídos”ALTAR MAYOR”, nº 143 septiembre octubre de 2011

Monday,19 September 2011 a las
13:23:40

IDEOLOGÍA DE
GÉNERO COMO FACTOR DE CAMBIO SOCIAL

Luis Buceta Facorro*

http://www.hermandaddelvalle.org/article.php?sid=6236


Altar Mayor

contra la impostura de la “ideología de género”

1 01UTC octubre 01UTC 2011 by

Hay que ir el día 1 de Octubre a Alcalá de Henares (antigua COMPLUTUM), a 50
kilómetros de Madrid, para oir una CONFERENCIA a las 19 horas en en número 19
de la calle Colmenar de Oreja, para conocer lo que se esconde tras una
ideología y propaganda, que se presenta como “feminista” y en nombre de la
“igualdad” y que finalmente es la destrucción de la virilidad de los hombres y
de la femineidad de las mujeres, la caída de la natalidad y la muerte de la
familia, de la única familia que existe por derecho natural y divino, la que
los enemigos del hombre llaman “familia patriarcal”… Hoy propagan la
homosexualidad y el lesbianismo… y mañana propagarán  la pederastia y el incesto…

 

 

el “feminismo” ó la guerra de sexos autodestructiva

22 22UTC septiembre 22UTC 2011 by

Si la lucha de clases supone contraponer las clases sociales hasta llegar a la guerra civil, el mal llamado “feminismo”  lleva a la guerra a las mujeres contra los varones y con el pretexto de la “liberación” de la mujer se consigue la debilitación y casi destrucción de la familia, con la consiguiente caída suicida de la natalidad.  Al debilitar al varón se debilita toda la nación, se destruye la capacidad defensiva y militar de las naciones que caen en la trampa de una “igualdad”  entre varón y mujer que, en realidad, supone de desnaturalización de las características que definen la identidades masculinas y femeninas.

…Porque hemos leído un  excelente trabajo sobre el “feminismo”, copio a continuación la primera parte y la segunda. Ambas se han publicado en el blog “El mundo de Daorino“.   A partir de aquí lo que sigue es reproducción de los artículos cuyo autor es Daorino:

Llevo muchos días un tanto obsesionado con el feminismo y empeñado en defender a las mujeres de todo lo que las quiere destruir. Es un tema que me apasiona. Que me obsesione no quiere decir que se haya apoderado de mí, sino que en él veo un sendero fascinante que explorar, uno de los pilares fundamentales de nuestro mundo globalizado, un punto a profundizar en serio para conocer al enemigo, ese enemigo feminista, ya sea hombre o mujer, porque va en contra de la mujer y de lo femenino. Y por supuesto, cómo no, también va en contra de los hombres.
Gracias a mi novia me ha llegado un libro de formación de CC.OO. llamado “La igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres”. Aquí os lo dejo en pdf, y aunque la edición que manejo es distinta los contenidos son idénticos: PROPAGANDA DE CC.OO. Se trata de un libreto que aspira a ser “de formación”, pero que no deja de ser propaganda marxista cultural, un panfleto, un medio de adoctrinamiento para con la mujer y el hombre.
La base de dicho panfleto es la igualdad. La igualdad supone que tanto hombres como mujeres no tienen ningún punto diferencial, que ambos sexos constituyen un idéntico respecto el otro y que por lo tanto sus rolles sociales deben ser los mismos -(esta frase no está bien dicha bajo la lógica marxista cultura, pero ya desarrollaré en un segundo artículo la diferencia sexo/género para estos ideólogos). Así que hombres y mujeres son iguales, dicta el dogma feminista. Si lo son, ¿por qué tanto empeño en estas campañas de apología de la igualdad?, ¿por qué tanta discriminación positiva? Lo que es es sin necesidad de esfuerzo. Y es que la realidad se impone pavorosa a vista de todos y los inversores de valores, los patrocinadores de la destrucción de nuestro pueblo, lo saben, y por ello se empecinan en confundirnos mediante la razón con supercherías y palabras bonitas, a sabiendas de que calarán fácilmente en un pueblo que no ha salido de su estupidez supina, que se sabe que traga con todo mientras tenga el estómago lleno y el desván repleto de cosas inútiles; vivimos en una sociedad no hecha para la crítica, inmadura, que asiente y avanza como un burro.
Si por algo destaca el feminismo es por su actitud poco democrática. No admite discusión, todos sus dictados son verdades absolutas. Cuando una feminista habla el dogma lo somete todo, la feminista o el feminista está dominado completamente por el dogma; pero si sale alguien no conforme con el pensamiento que nos imponen los ingenieros sociales del marxismo cultural se vuelven, en el mejor de los casos, relativistas y dialécticas/os, aparentemente democráticas/os y demostrando cierto respeto fingido; y en el peor de los casos, son censuradores/as, difamadores/as… Algunos ejemplos de dogmas incuestionables del feminismo:
- La mujer ha estado sometida al hombre desde siempre.
- La mujer antes no podía trabajar.
- Todos los hombres eran unos borrachos y pegaban a sus mujeres.
- Los hombres son primarios, guarros y unos salidos.
- Los hombres son unos hipócritas.
- Todos los hombres son machistas.
- La mujer es igual que el hombre, pero luego dicen:
- La mujer es mejor que el hombre, o:
- La mujer es igual que el hombre pero diferente.
- El matrimonio es una institución machista.
- El aborto da libertad a la mujer.
- La iglesia católica (y sólo la iglesia católica) es machista.
Sin embargo, si aplicamos esos dogmas a la inversa, todo son “peros”. Cualquier mujer podrá aseverar cualquiera de esas sentencias que no recibirá crítica, excepto si Daorino está presente, jajaja… Es curioso también que si tomas una actitud crítica, las mujeres y algunos hombres, poco dados/as al debate, saldrán al paso con ciertas frases de este tipo:
- ¿Por qué te calientas tanto la cabeza?
- ¿Pero a ti qué más te da?
- ¿No es malo estar siempre discutiendo?
- Te pones como un energúmeno.
- Eres un machista.
- Eres un antiguo.
- ¡En qué mundo vives!
- Actualízate.
- No te gusta nada.
- Siempre estás en contra de todo.
- Eres un quejica.
Como veis, la mujer feminista, o el hombre feminista, a sabiendas o no, es huidizo/a respecto al debate, siempre y cuando no sea un verdadero marxista, es decir, de los teóricos, de los críticos… Por supuesto, no todas las mujeres son así, ni todos los hombres. Así que qué pena que no me encuentre ante verdaderos marxistas, esos sí que aman la discusión, con esas personas sí que puede uno pasarlo bien si de confrontar ideas se trata. Pero si en algo reside el éxito del marxismo cultural es en haber inoculado en el mundo ideas como auténticos dogmas de fe, es decir, que no den lugar a discusión, tal y como se deduce de todo lo anterior. El mundo entero ha dicho sí a esos dogmas. Yo, como librepensador, me resisto a todo dogma.
Yo no puedo defender un concepto de igualdad entre hombre y mujer sin tener en cuenta el elemento biológico, un elemento insoslayable. Partiendo de que hombre y mujer son diferentes toda igualdad se hace imposible, incluso desde una perspectiva moral o cultural. Pero hoy la igualdad supone una forma, en este asunto, de minusvalorar a la mujer: la mujer es la mejor siendo mujer, y no puede aspirar a otra cosa que ha desarrollarse como mujer. Estos libros de adoctrinamiento echan la culpa al hombre de que la mujer no se haya podido desarrollar más en ciertas facetas, cuando a lo mejor la mujer no ha querido desarrollarlas, prefiriendo ocuparse de otras cosas, de lo que a ella le hace mujer. ¿Por qué ahora esto? ¿A qué viene esta nueva moral? Esta inversión en la mentalidad femenina es un fenómeno prácticamente nuevo, al menos a nivel masivo, pues en la historia existen ejemplos aislados. De la misma forma nos echan la culpa, a los europeos o a occidente en general, del subdesarrollo de los países africanos de piel negra, cuando estos países siempre han vivido en el subdesarrollo. ¿Qué culpa tenemos nosotros de la miseria de otros? La inoculación de la culpa, un elemento de la que es deudor todo marxismo cultural de su ascendencia abrahámica. MORAL DE ESCLAVOS, MORAL DE ESCLAVIZAR, ESE ES EL ÁNIMO QUE MUEVE A TODO MARXISMO, A TODO ABRAHAMISMO, A TODO HOMBRE INFERIOR Y DÉBIL.
Las feministas y toda su ascendencia y prole ideológica sienten un odio visceral hacia lo tradicional. Todo lo que antaño dignificaba a la mujer hoy es algo antimoderno e infame. Estas mujeres echan la culpa al catolicismo y al franquismo de todo (y pasarán décadas y seguirán con lo mismo), viven enamoradas de la libertad sin saber lo que es… Y desde que Europa perdió la guerra en 1945 los ingenieros sociales se han empeñado en ir en contra de la mujer, esa mujer antaño equilibrada, que prefería su papel tradicional a su nuevo papel de concubinas del régimen democrático: el orden natural de las cosas parece que se ha roto.
No olvidemos que durante la Segunda República la derecha ganó unas elecciones gracias al voto femenino. Hoy los republicanos de izquierdas y sus amigos nos engatusan con sus consignas de mujer víctima, de que la mujer nunca ha gozado de libertad excepto en la Segunda República, a pesar de haber preferido ésta su papel tradicional excepto en los tiempos modernos. Yo digo que la mujer nunca ha dejado de trabajar, yo digo que la mujer ha sido la más conservadora y que ha sido la garante de que las tradiciones y los valores se mantengan vivos. Es a la mujer a quien el sistema ataca hoy, pues bien sabe que emputeciéndola, que poniéndola al servicio del capital masivamente, que confrontándola contra el hombre, dinamitarán toda la base sobre la cual se sostiene toda sociedad saludable, toda cultura sana: la mujer, la que siempre ha sido protectora, nido de amor y seguridad hogareña. Los hombres siempre se han empeñado, si acaso, excepto algunos con intenciones siniestras, en salvaguardar tesoro tan valioso. Hoy, todo lo que la mujer consigue, lo consigue gracias a la discriminación positiva. Su único mérito es haber nacido mujer, “porque ella lo vale”. ¿Vais a permitir esto, mujeres? Yo sé que sois capaces de conseguir las cosas por vosotras mismas, yo sé que podéis ser mujeres y cada vez mejores, dejar de pensar en ser como los hombres, pues no somos ni debemos ser ninguna cima para vosotras, excepto si se trata de amarnos.
En las páginas dedicadas a la “Historia por la lucha de la libertad” de dicho panfleto, se dice algo muy interesante que me ha sorprendido leer:
«Republicanos de izquierda, radical-socialistas y radicales fueron los grupos políticos que más se opusieron a la concesión de sufragio femenino, ya que pensaban que este estaba destinado a la derecha conservadora. No obstante, también se utilizaron argumentos más absurdos: el voto femenino podía constituir una fuente de discordia dentro de los matrimonios; la mujer no estaba capacitada para votar ya que en ella predominaba la emoción y no la reflexión; la mujer carecía de inteligencia y voluntad, etc.
Para paliar estas “insuficiencias” algunos diputados propusieron limitar el derecho al voto a las mujeres mayores de 45 años, no muchas teniendo en cuenta la esperanza de vida de la época, o incluso se planteó conceder el voto a la mujer de forma provisional; si se comprobaba que el voto femenino iba a los partidos conservadores, se suprimía de nuevo el sufragio.»
Esto lo dice un panfleto de CC.OO.; hagámosles caso, aunque sea por esta vez, por tal arrebato de lucidez y de objetividad.■

«La perspectiva de género nos viene a decir que, las diferencias entre hombres y mujeres responden a una percepción cultural, social y psicológica y no a condiciones biológicas. En otras palabras, la sociedad inventa las diferencias entre los sexos, éstas no tienen un origen natural. (…)

El sexo se basa en el aspecto externo, fisiológico de la persona y el género en los comportamientos, actitudes, pensamientos de hombres y mujeres de acuerdo a un orden preestablecido.»

Todo lo que le ha pasado a la mujer es por culpa de la sociedad, es por culpa de la sociedad que la mujer siempre haya sido “obligada” a llevar a cabo ciertas pautas de comportamiento, es por culpa de la sociedad que la mujer sea femenina. Esa afirmación es la que sale de todo marxista o persona con “preocupaciones” sociales en la modernidad, achacando lo femenino, como se ha dicho, a una imposición, puesto que lo masculino y lo femenino forman parte de lo cultural, mientras que ser macho o hembra forman parte de lo biológico, algo sin valor en un mundo basado exclusivamente en lo racional; así piensan seres de tan agudizado ingenio, así piensa todo animal marxista de la modernidad.

Esquema interpretativo del dualismo marxista-cultural propuesto por los ideólogos a sueldo de CC.OO., con el que nos intentan convencer de lo arbitrario de lo femenino y de lo masculino, constituyendo meras opciones transmitidas socialmente o una imposición cultural.

Yo pienso que es ahora cuando a las mujeres se les está diciendo e imponiendo cómo tienen que ser, mucho más que antes, más que nunca. Las mujeres, también los hombres, reciben constantemente información sobre pautas de comportamientos desde la televisión, recibiendo órdenes de los ingenieros sociales, ingenieros que no están en la capilla o en el Vaticano, sino en un cómodo sillón en Los Ángeles, en un Ministerio, en los programas de sobremesa de las televisiones públicas y privadas, en el Forem, en las aulas de los colegios, institutos y universidades, en la psuedocultura de consumo, etc. Así que mujeres, desengañaros, no sois libres, ahora no estáis liberadas, sino perspicazmente orientadas hacia un fin, inteligentemente manipuladas y engañadas, astutamente esclavizadas, sibilinamente enseñadas sobre lo que es ser libre o no por y para unos interesados.

Hablando de sexo y de género ya entramos de lleno en el combate cultural, pues en esa dualización existe el esfuerzo real de estos marxistas culturales por desnaturalizar el mundo y generar una confrontación entre sexos en un plano cultural, un mundo, al parecer, aislado del biológico. Yo afirmo que no tenemos género, sino sexo.

Según los ingenieros sociales, reitero, el sexo se refiere a lo meramente biológico, mientras que el género designa algo cultural, algo que es, al parecer, transmitido culturalmente y que establece la diferencia entre lo masculino y lo femenino; de esta forma lo femenino y lo masculino son opciones culturales y no una imposición biológica. Aunque en el siguiente enlace se confunde lo sexual con lo “de género” –a lo cual se le achaca la culpa de toda desigualdad en el panfleto que hacemos referencia–, la siguiente noticia no deja de adquirir una delirante y aplastante lógica en un mundo que pensaba que no la tenía (jaja); pero claro, se trata de una lógica marxista cultural o promovida por tal ideología: Bebé criado sin identidad sexual en Canadá desata polémica

Según el panfleto en el que basamos este escrito, lo cultural es la base de toda desigualdad y puede evolucionar, puesto que no es inmodificable: por ello es el terreno cultural el campo de batalla. Debo recalcar lo de “evolucionar”, porque ello conlleva que la evolución va dirigida irremisiblemente hacia la igualdad (no lo dicen en el esquema, pero se sobreentiende), y hacia ese fin va enderezado todo el esfuerzo del ingeniero social: eliminación de lo masculino y de lo femenino, pues ante la pretensión de igualarse desaparecen ambos, ¿y qué surge? A mí esta dualidad me parece peligrosa (es decir, la de dos mundos, un mundo biológico y otro cultural tal como expone el ingeniero social), pues no hay necesidad de desvirtuar lo biológico, ya que lo biológico da lugar a, ¡determina!, lo cultural; y de hecho es lo que determina el papel de cada cual dentro de una cultura. Es lo biológico lo que determina el comportamiento social de la mujer y del hombre. Desnaturalizar la vida humana es una calamidad. En definitiva, vivimos en un mundo donde claramente se quiere eliminar el carácter propio de lo eterno femenino y de lo eterno masculino, crear un mundo donde como mínimo lo femenino y lo masculino sean opcionales, pues según el nuevo orden moral lo masculino y lo femenino constatan imposiciones sociales en el hombre y en la mujer.

Si se relativiza –o se obvia– toda diferenciación natural biológica, dando prioridad a ese nuevo mundo de género –inventado–, es posible construir ese ideal marxista del “hombre nuevo”; de esta forma respondemos a la pregunta “¿y qué surge?”. Surge ese ser humano que no es ni hombre ni mujer, que no es una construcción natural, sino artificial, de género, racional, de ingeniería, escrupulosamente cultural y social, como el que hace un muñeco, un ser de serie, estandarizado, mecanizando y sin identidad. Lo natural, lo real, lo inmutable, siempre ha sido un muro imposible de derrumbar para cualquier idealista que basa su mundo en imaginerías, por ello construyen un mundo alejado de lo biológico, es decir, el susodicho mundo de “género”, una dimensión aparte donde ya, bajo parámetros racionales, bajo la estela del combate cultural, puede pugnarse lo biológico y reducir a hombres y a mujeres a lo mismo, ¡a lo mismo! Pero eso será imposible, pues el orden natural de las cosas siempre vuelve a su cauce a pesar de la locura de unos que establecen un orden racional a la desesperada, forzado, irreal y completamente dañino e injusto.

¿Vamos a consentir esto?… ¡No!■

PATSCHI se va al paraiso de los felinos (via h y r a n i a 3)

8 08UTC septiembre 08UTC 2011 by

PATSCHI se va al paraiso de los felinos ESTOS PERRITOS ESTÁN ESPERANDO LA LLEGADA DE PATSCHI…para jugar con él… eternamente… La foto– muy reducida– de Patschi… está a la izquierda de los perritos…  Cuando Patschi llegue a su Destino en el Más Allá… publicaré una foto más espléndida… (S D q)… ==== Ayer, miércoles, dia 7 de septiembrte de 2011, a las 8 h de la mañana, al entrar en la cocina, donde habitualmente Patschi tenía su dormitorio, (donde dormía solo, desde hace … Read More

via h y r a n i a 3

José Antonio Primo de Rivera…reivindicado…

2 02UTC septiembre 02UTC 2011 by

Cuando politicastros claramente sectarios y de discutible ejecutoria ética, o incluso

“intelectuales” y personajillos irrelevantes ostentan sus nombres en muchísimas calles de los pueblos y

ciudades de España… resulta aleccionador que,  una personalidad histórica y política como José Antonio Primo de Rivera, el fundador de Falange Española, haya  vuelto a tener una calle  con su nombre.

Ha ocurrido en un pueblo castellano de la provincia de Cuenca: en HORCAJO DE SANTIAGO.

Lo hemos leído en “El Confidencial“:

La guerra viene de antiguo. Hace años que una calle del pueblo de Horcajo de Santiago, en Cuenca, cambia de nombre según quien ostente el bastón municipal. Sin embargo, la última palabra ha correspondido a sus vecinos. El Ayuntamiento de esta localidad de 4.600 habitantes, ubicada muy cerca de la autovía A-3 Madrid-Valencia, del PP, ha decidido volver a poner a una de sus calles el nombre de ‘José Antonio Primo de Rivera’, en recuerdo del fundador de la Falange Española, a pesar de que esta nomenclatura fue sustituida en la pasada legislatura para cumplir la Ley de Memoria Histórica.

Según confirmó ayer el secretario del PSOE de Horcajo de Santiago, Cipriano Arquero, los miembros de su partido están “perplejos” por el cambio de nombre de la calle, que se decidió en el último pleno municipal de la localidad con la mayoría de los populares, que gobiernan desde el pasado mes de mayo. Arquero explicó que fue el propio equipo de Gobierno popular, encabezado por el alcalde Pedro J. Martínez, el que recogió firmas entre los vecinos, que pedían que se volviera al nombre anterior.

El PSOE estudia emprender acciones legales

Hace aproximadamente un año, el anterior alcalde socialista, José Joaquín López, decidió, en cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica, cambiar la denominación por ‘Pedro López Brea’, último alcalde de Horcajo de Santiago antes de que estallara la Guerra Civil española en 1936.

Según Arquero, entonces se llevó a cabo el cambio en el callejero, en Correos y en la placa de la calle, ubicada en el barrio de El Congo de esta localidad. El responsable socialista ha asegurado que están estudiando el caso para emprender las acciones que sean necesarias porque se ha puesto el nombre de “un fascista”.


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