Archive for 26 septiembre 2009

las hijas de la familia cetape

26 de septiembre de 2009

Absolutamente convencidos de que se trata de un tipo de periodismo sensacionalista, excepcionalmente en este caso se convierte en un documento testimonial del talante mental de quienes con su conducta privada dan un tono y una imagen a una sociedad a la que pretenden represesentar y conducir… ¿hacia dónde? Los lectores tienen la respuesta.

Es así que reproducimos un post editado en un blog llamado denunciascívicas:

QQQ MAYOR

acoso y muerte de un toro ibérico

16 de septiembre de 2009

Puede ser simbólico… todos contra uno… Y esto, cuando ocurre, no es de valientes… Pensamos en la desigual guerra mundial en la que se alinearon 80 estados contra tres…

Pero volviendo al tema de hoy:  Cabe pensar que el legítimo vigor juvenil y las energías agresivas deberían desfogarse en lucha más igual o al menos contra auténticos enemigos…  Cuando se lancea a un animal tan bravo y bello com un toro… que además es imágen ó icono de la Península Ibérica… (La piel de toro..) hay que preguntarse si estamos ante una fiesta o tradición popular respetable… o digna de ser erradicada…

Esto es lo que he pensado al leer en HURANIA la información siguiente:

Informa el diario “El País” (Madrid, 16 sept. 2009, p. 35) sobre la “fiesta popular” llamada “El Toro de la Vega”:

El festejo del Toro de la Vega cumplió ayer un año más con el rito de alancear hasta la muerte a un astado que huye despavorido por las calles de Tordesillas, abarrotadas de un gentío superior a las 25.000 personas. Una fiesta criticada por su crueldad que, en esta ocasión, se quedó sin premio para el vencedor, en una decisión que según la alcaldesa es coherente con el empeño por “mantener la pureza” de la tradición.

 El festejo, que comenzó ayer a las once en punto de la mañana, duró poco más de treinta minutos y acabó con la vida de Moscatel, un morlaco de 540 kilos de la ganadería de Victorino Martín, abatido de un lanzazo por un caballista de 29 años natural de Medina del Campo, que no pudo recoger el premio por no haber cumplido las normas. Según las mismas, el animal no puede ser herido antes de llegar a campo abierto, adonde suele dirigirle su instinto ante el acoso al que le someten decenas de caballistas y mozos portando lanzas.

TORO DE LA VEGA POR

TORO BUSCA REFUGIO EN GUARDIA CIVIL bb

Nota de YRANIA: En el pie de la segunda foto, el redactor de el diario “El Pais” suponía que “el toro de Tordesillas, perseguido por los lanceros a caballo, se refugia detrás de un coche de la Guardia Civil”…

Eso… es suponer que los toros saben o conocen cuál es la misión de la Guardia Civil… En todo caso, YRANIA opina que la inhibición de las autoridades… (en España, como en toda Europa) es una actitud frecuente… Los europeos empezamos a darnos cuenta de que nos sentimos desprotegidos contra enemigos extreriores ó interiores… Ha ocurrido en los altercados de Birminham y de Hamburg… recientemente.

el “feminismo”, el enemigo de las mujeres

15 de septiembre de 2009

Algunas consideraciones tomadas de una entrevista a S. Exc. Monseñor Richard Williamson, de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, que se publicó en The Ángelus (octubre del 2006) y luego en The Catholic, enero-marzo del 2007, pp. 12-15.

 

 

La “emancipación” femenina, motor de la decadencia actual
Una primera consideración concierne al papel decisivo que, en el ocaso actual, ha jugado y sigue jugando la denominada emancipación de la mujer. Monseñor Williamson llega a ella por un camino original, pues parte de la religiosidad presente en la música de Wagner, que podía así “ofrecer una dimensión religiosa sin la fe, o sea, un sucedáneo de redención”, cuyo instrumento era, en el fondo, “la mujer, sobre todo en El Holandés Errante y en el ciclo de El Anillo del Nibelungo”. En efecto, las protagonistas de ciertos dramas wagnerianos llevaban a cabo una acción “redentora” respecto del hombre. Pero esta acción redentora cesó con la emancipación (aunque no sobre la escena) y se trocó en su contrario. Mas ¿por qué la mujer podía aun ser vista como “redentora” en el siglo XIX? “Porque –explica S.E.- según San Pablo (I Cor. 2), así como Cristo es cabeza del hombre, así y por igual manera el hombre es cabeza de la mujer. Ahora bien, se puede afirmar que, desde la época de la Revolución Francesa, el hombre moderno renegó, en general, del señorío de Cristo. Sin embargo, a fin de mantener las cosas, la mujer permaneció bajo la autoridad del hombre durante cierto tiempo. Así “salvó” la mujer la situación por un siglo más o menos, durante el tiempo en el que Wagner escribía sus obras. Pero en el siglo XX dijo que ya estaba harta, y comenzó su “emancipación”. ¡Desde entonces, los fundamentos de la sociedad y de la moral comenzaron a arruinarse sin cesar!”.

Durante la Revolución Francesa, anoto por mi parte, el feminismo ya intentó alzar la cabeza, pero Robespierre hizo guillotinar en seguida a su principal representante; el movimiento fue abortado así, y tampoco halló espacio para desarrollarse con la “restauración” napoleónica, aunque el Código de Napoleón el Grande introdujo el divorcio, por desdicha, que constituyó, en una sociedad católica, el primer paso hacia la mencionada “emancipación”. Me parece de gran interés que S. E. considere a las heroínas wagnerianas como a las últimas representantes, ya harto laicizadas a despecho del ropaje mítico nibelúngico, de un ideal femenino que encontró tal vez su más alta encarnación en el personaje de la Beatriz dantesca. Pero ya se echa de ver la mengua del ideal en las desenvueltas y masculinizadas heroínas de Ariosto. No por nada el poeta reivindica la igualdad de los sexos en su obra Orlando furioso, junto con la consiguiente libertad en punto a comportamiento sentimental, a la cual, según él, tan acreedoras son las mujeres cuanto los hombres.

El vicioso igualitarismo de las feministasSiempre me he preguntado por qué, cada vez que las mujeres reivindican la igualdad, nunca dejan de exigir al mismo tiempo una libertad sexual absoluta, como si el tipo masculino al cual, según parece, deben equipararse las féminas no pueda ser más que el del libertino, o sea, el del hombre de costumbres disolutas. El hecho es que, en el pasado, se consideraba ya a la mujer, en cuanto prometida, esposa y madre de familia (en suma, en cuanto honrada y virtuosa), se consideraba ya a la mujer, decíamos, igual al hombre en el plano moral y espiritual, si es que no se la reputaba por francamente superior a éste a causa de la capacidad de entrega, aguante, sacrificio y fuerza de ánimo de que hacía gala a menudo. La reivindicación feminista de la igualdad esconde, en realidad, el deseo de poder desahogar libremente los peores instintos de lo que antaño se estigmatizaba como hedonismo burgués. Dicho deseo sólo puede satisfacerse, piensan las feministas, a condición de gozar de independencia económica, una independencia que sólo la igualdad puede garantizar al ser impuesta por la ley en la familia y el trabajo. Pero las legislaciones occidentales no se han contentado con imponer la igualdad de marras, sino que han dado cabida también a las pretensiones más inmorales de las feministas, desde la legalización del uso de la “píldora” al horrendo “matrimonio homosexual” de que tanto se habla hoy, pasando por la facultad de la mujer para abortar ad libitum a gusto, a voluntad.

 

La culpa de la disminución actual de los nacimientos recae principalmente sobre las mujeres

Nadie había tenido hasta ahora el coraje de poner de relieve, ni siquiera en el campo católico, el papel decisivo que desempeña la corrupción de costumbres de las mujeres. Me alegro, pues, de la intervención de Monseñor Williamson. La letalidad pasada y presente de dicho papel la demuestra un hecho incontrovertible. Los demógrafos nos dicen que, si continúa la tasa actual de disminución de la natalidad, Europa casi habrá desaparecido hacia mediados del presente siglo (y puede que incluso antes). Los alemanes, p. ej., se verían reducidos a ser unos veinte millones (de 80 millones que son ahora). Reducidos a vegetar, agrego por mi parte, en condición servil o semiservil entre millones de inmigrantes (casi todos musulmanes), que se habrían vuelto mayoría en el interín. También para Italia la perspectiva es la de la extinción. Ahora bien, un decrecimiento tan grande de la natalidad no puede imputarse sólo a las mujeres: también los varones ceden en su gran mayoría al hedonismo dominante; mas, así y todo, la culpa principal de esta monstruosa disminución de la natalidad debe atribuirse a las mujeres, dado que ellas, secuaces ciegas del feminismo, hace tiempo que dejaron de considerar el matrimonio, la familia y los hijos como valores fundamentales de su existencia. Incluso los desprecian abiertamente. Al dar a su vida individual un significado absolutamente hedonista, no hacen ya obrar rectamente a los hombres, quienes, como no pueden habérselas ya con la feminidad verdadera, la virtuosa, que los constreñiría a dar lo mejor de sí mismos, se hunden a su vez en el hedonismo más abyecto. Hoy la inmensa mayoría de las mujeres no piensa en otra cosa que en afirmarse a sí propias, en gozar de la vida, inmersas como están en el carpe diem (goza del día presente). Lo que quieren ante todo es trabajar y ganar mucho dinero para ser autónomas, independientes y divertirse de la manera que estimen más oportuna.

Pero, aparte toda consideración ética y moral, el hecho es que si las mujeres se incorporan de una manera cada vez más absurda y masiva al mercado laboral y a cualquier posible actividad, sea ésta la que fuere, no tienen tiempo, evidentemente, ni para engendrar hijos ni para educarlos. ¡Es consiguiente, entonces, la disminución de los nacimientos y la desaparición de las naciones! Parece que las propias mujeres no se dan cuenta de que su estilo de vida nos está llevando a la extinción. Pero ¿cuántas de ellas quieren de hecho tener hijos? Para engendrar hijos es menester asimismo amar a los hombres con los que engendrarlos, y no, por el contrario, verlos como el enemigo que hay que combatir. En efecto, el objetivo esencial de las mujeres de hoy parece ser el de querer hacer todo lo que hacen los hombres para probar que ellas lo saben hacer mejor, con la mira puesta en formar finalmente una especie de gobierno mundial de las mujeres, cuya tarea fundamental debería ser, naturalmente, la de resolver ante todo los (presuntos) problemas de las féminas. La solución de estos “problemas” (o sea, todo el poder para las mujeres, mayoría “iluminada” de la humanidad) traería la paz universal. Se trata de pura chifladura, como puede ver todo el mundo. Plumas de Molière o de Swift, ¿dónde estáis?

Pero hay poco de qué reírse. El sainete es trágico. Se vive en un ambiente de guerra permanente entre los sexos, querido por las mujeres y alimentado a diario por los medios de comunicación de masas, que están ampliamente colonizados por los grupos de presión feministas y homosexuales (ambos se han revelado capaces de condicionar a clases dirigentes enteras). El feminismo le ha abierto de hecho el camino a la homosexualidad en tanto que perversión que quiere imponerse en la sociedad para volverse un fenómeno de masas, exactamente igual que aquel, y borrarnos de la faz de la tierra. Una subcultura mortífera está empujando poco a poco a los pueblos al suicidio colectivo, con la complicidad inaudita de sus gobiernos, que no han comprendido aun que deben cambiar de derrotero por completo y cuanto antes si no quieren que la ira divina siga acumulándose sobre sus cabezas y las de sus desdichados súbditos.

El catolicismo, perseguido y reducido a la clandestinidad

Monseñor Williamson formuló también, en la entrevista citada,, una previsión o prognosis (no pretendía ser una profecía) sobre el futuro de persecución y clandestinidad que podría abatirse sobre los católicos a causa, también, de la decadencia imperante, que se manifiesta, como es obvio, cada vez más hostil a Cristo y la Iglesia. Afirmó lo siguiente al responder a una pregunta que versaba sobre la diferencia entre el modo en que el mundo miraba la tradición católica en 1970 y la manera en que la considera hoy: “En lo que atañe al orden y la salud mental en el mundo circundante, se ha verificado un enorme deterioro desde 1970 hasta hoy. El mundo actual ejerce una presión más que rígida, inexorable, sobre los católicos”. Esta “presión” parece destinada a incrementarse en el futuro y a volverse cada vez más dura. Monseñor Williamson no excluye que los católicos, empezando por los seguidores de la tradición de la Iglesia, puedan hallarse el día de mañana sobreviviendo en la clandestinidad. Una situación semejante podría ser provocada, v.gr., “por un victorioso ataque ruso o chino” contra Occidente.

¿Política-ficción? Monseñor Williamson se explica así ante la sorpresa del entrevistador: “No pretendo ser un experto, me remito al Antiguo Testamento. Aplicándolo a nuestro tiempo, vemos que el Occidente apóstata está engolfado en una marea de pecados semejante a las que el Señor “solía” castigar en el Antiguo Testamento con un azote humano, como fue, por vía de ejemplo, la invasión asiria del antiguo Israel. ¿Cuál sería o podría ser hoy el azote?”. Un análisis específico, que sería demasiado largo reproducir aquí, patentiza que “el azote” podría ser China, o la Rusia cada vez más nacionalista, recompuesta por el férreo Putin, o ambas a la vez.

La decadencia militar de occidente

Pero ¿no parece enorme, imbatible, la fuerza militar de occidente (es decir, de América)? Monseñor Williamson invita a no fiarse de las apariencias, sobre todo si los medios de comunicación de masas las difunden con sospechosa unanimidad. No es que dichos medios mientan necesariamente. El caso es que poco sabemos de la renovación militar rusa y china, que está en curso desde hace tiempo. Creo que es una profecía fácil afirmar que el ataque bien planificado de un ejército ruso renovado arrollaría en poco tiempo a las fuerzas de la OTAN en Europa sin necesidad de recurrir a las armas atómicas y/o a improbables quintas columnas de simpatizantes veterocomunistas. También las fuerzas armadas occidentales son expresión de nuestra sociedad, que está echada a perder irreversiblemente, en lo moral, desde hace decenios, y en donde nadie tiene realmente ganas de batirse. Hace poco, un historiador militar israelí, Mertin van Creveld, uno de los más reputados del sector, se paró a estudiar el factor mujer de nuestra decadencia militar. La introducción masiva de las mujeres en los ejércitos occidentales (excepción hecha del turco), en los escuadrones de combate inclusive, una introducción, recuerdo, no impuesta por los Estados Mayores (todo lo contrario), sino por sentencias increíbles de los diferentes tribunales supremos y constitucionales, ha tenido efectos deletéreos en la organización, la disciplina, la moral de combate, el adiestramiento (y, añado yo, la ética). Las mujeres no se integran en los ejércitos, su presencia no cesa de crear problemas (desde las preñeces ilegítimas a las molestias sexuales, pasando por la injusta queja de estar “discriminadas”). Como mínimo, hay que separarlas de los hombres en los cuarteles, lo que entraña un incremento inútil de los gastos al paso que una bajada de los niveles de preparación. La guerra no está hecha para ellas: la historia lo ha demostrado ampliamente.

Consideraciones exactísimas, que se agravan, añado yo por mi parte, si se piensa en que en dichos ejércitos hace tiempo que se da el problema de los homosexuales, aunque en algunos de ellos, como el norteamericano, no pueden declararse como tales (todavía), so pena de expulsión. Pero ¿hasta cuándo? En el ejército británico hay ya soldadas lesbianas que viven sin tapujos en “unión civil”, “como casadas”, y son objeto de admiración para toda la prensa que lo cuenta. Lindo, ¿no? (pero ¿hemos de conformarnos nosotros, en Occidente, con desaparecer en esta ciénaga, sin reaccionar?). Los problemas principales de los ejércitos occidentales parecen concernir hoy no tanto al adiestramiento y al armamento (ambos en declive a causa de los recortes continuos del gasto) cuanto a la disciplina, o sea, sobre todo al modo de respetar “los derechos” de las mujeres y los homosexuales en filas.

Todos o casi todos los ejércitos son ya profesionales, pero el reclutamiento de los varones es deficitario debido a la disminución de los nacimientos. Por eso se abren aún más las puertas al enrolamiento femenino, que ya oscila, como media, en torno al 15% de las fuerzas armadas. Un porcentaje bastante alto. En consecuencia, se ha bajado en ciertos ejércitos a 1,57 m. el límite mínimo de altura requerido: ¡un aflujo de soldadas enanas es precisamente lo que hace falta para revitalizar la institución militar! Mas también aquí hay poco motivo de risa. Faltan hombres para nuestros ejércitos, pero en su lugar se presentan las mujeres que deberían parirlos, y dentro de poco ni siquiera serán ya las mujeres las que se presenten, no habrá nadie: el desierto, con los bárbaros perfilándose en el horizonte, como justo castigo de nuestros pecados. Los rusos o los chinos, o algún otro en su lugar, no necesitarán apresurarse: sólo tendrán que esperar a que el feminismo y la homosexualidad, así como el generalizado espíritu imberbe y decadente, hayan enervado por completo los ejércitos y las sociedades de Occidente. Después de lo cual el invadirnos será tan sólo un paseo.

Predomina por todas partes un mortífero espíritu particularistaLas predicciones de Monseñor Williamson, que se basan en la teología veterotestamentaria de la historia, pueden parecer sinceras hasta la brutalidad. A mí me parecen más que dignas de reflexión. En efecto, lo que preocupa en el Occidente actual es el desmoronamiento interno, cuya causa profunda estriba ni más ni menos que en la irreligiosidad, que se difunde cada vez más, que se apoya cada día más en un ateísmo militante. Y agrego que además del enemigo externo está también el interno: todas las fuerzas (políticas y no políticas) de la disolución organizada, que detentan todo tipo de poder y echan mano de las más variopintas minorías y diversidades, por decirlo así, para conservarlo. Pero se puede hacer siempre frente al enemigo, por numeroso e insidioso que sea, si hay unidad de intenciones, si se tiene fe en una religión, una patria común, una nación, un pueblo, un Estado. En Occidente, en cambio, particularmente en Europa, predomina un espíritu de disolución que se extiende a todo y que se inició hace unos cuarenta años con la crisis moral de la jerarquía católica, fruto del Vaticano II. Así están las cosas: disolución de la fe y de la cosa pública, de las naciones y de los Estados en nombre de un individualismo desenfrenado que todo lo invade. Y este individualismo constituye asimismo la verdadera raíz de las autonomías indebidas, de los regionalismos miopes, de los secesionismos suicidas, auténticos estafadores desde el punto de vista de la Historia, que, en el plano institucional y en el de las costumbres, afligen de manera cada vez más grave a varias naciones europeas, la nuestra inclusive.
Les doy las gracias por su atención.
Carta firmada.”

Nota de YRANIA:  Sobre este informe ved también: URANIA, convicciónradio y lapuertaangosta . Y un tema relacionado es “La feminización de la sociedad”, aportación de Arjun en La yijad en Eurabia.

…el género humano es …la Internacional… tachin… tachin !

13 de septiembre de 2009

“Arriba parias de la Tierra… en pié famélica legión…”…

Así se decía en el himno decimonónico…que cantan hoy todavia los “progresistas”… Añadian que “ni en dioses, reyes y tribunos está  nuestra salvación”…

Al parecer…la invocación “Arriba…”  tiene resonancias de la misa católica en la que en el momento de la Consagración, según rito de Pio V, se dice “Arriba los corazones…!” …  También en España, tras el “Alzamiento Nacional” de 1936…  en algunos actos y mitines políticos (y se exclamaba…  hasta 1975…)  ….”Arriba España!”…

…Bueno,… estas consideraciones sobre la letra del himno de la Asociación Internacional de los Trabajadores, fundad en el siglo XIX, vienen a cuento por una noticia que copio del blog  trompicones:

A veces la vida misma desmiente a la ficción, las teorías o las doctrinas más ó menos ilusas. Dicen que durante la llamada “revolución de Asturias”, de octubre de 1934,( en la que Oviedo y su Universidad resultaron arrasadas, incluidos miles de libros la la biblioteca), unos ladrones, aprovechando el caos existente, entraron en “la Casa del Pueblo”, ó en la sede de UGT,– no está claro el dato– y tras desvalijarla y llevarse todo el dinero y objetos de valor… dejaron en la pared, con pintura roja, escrito un letrero que decía: “Vososotros no creeis en la propiedad privada… y nosotros tampoco”….

También ocurrió que en una edición antigua de la obra cumbre de Proudhom “¿Qué es la Propiedad?”  (que llevaba por subtítulo la respuesta a la pregunta: “Un robo”), en las páginas interiores se hacía constar los derechos de autor con  esta frase: “ES PROPIEDAD”.

Como no hay dos… sin tres, hemos leído en “La Nueva España” (Oviedo, 12 sept 2009, p. 26) la siguiente información:PUÑO  asturias

La Sociedad General de Autores cobró a los socialistas por entonar el himno de la lucha obrera, sujeto a derechos de autor, en la fiesta-mitin de Rodiezmo

Oviedo, L. Á. VEGA
Junio de 1871. El general Galliffet acaba de aplastar la Comuna de París a costa de miles de fusilados. Eugène Pottier, que ha escapado a las ejecuciones de la «semana sangrienta», compone la letra del que sería el himno revolucionario por antonomasia, «La Internacional». Pottier muere en 1887, en loor de multitud, un año antes de que otro revolucionario, esta vez belga, Pierre De Geyter, musicalizase el himno a petición del Partido de los Trabajadores de Lille. Para 1934, el año en que murió, «La Internacional» se había convertido en un auténtico «hit» conocido en todo el mundo.

Más de un siglo después de que se compusiese este himno, la SGAE cobra por todos los mítines en los que se interpreta, incluida la última fiesta minera de Rodiezmo, objeto de una agria polémica abierta al criticar el PP que los participantes levantasen el puño mientras cantaban «La Internacional».

Los autores no sacaron gran cosa por esta pieza, salvo el eterno agradecimiento de millones de militantes. Quien sí está sacando provecho es la Sociedad General de Autores o, más bien, la francesa, que es la que se encarga de gestionar los derechos. Estas sociedades aplicarán sus tarifas a todo acto en que se interprete el himno hasta 2014, cuando se cumplan 80 años de la muerte de De Geyter y se extingan los derechos. En Francia será cinco años después.

El dinero va a parar a los herederos de De Geyter, que ya en vida tuvo que pugnar con su propio hermano por la autoría. De Geyter temía que su jefe lo despidiese, por lo que firmó «La Internacional» sólo con su apellido. Un avispado alcalde socialista convenció al hermano del músico para que reclamase los derechos, pero el autor los hizo valer.

Por un mitin como el de Rodiezmo, con unos 5.000 participantes, la SGAE cobra 92 euros, según señaló Javier Vidal, director de la entidad en Galicia, Asturias y Cantabria. En esa tarifa se incluyen, aclara Vidal, «La Internacional» y las demás composiciones que devenguen derechos de autor. En caso de actos más numerosos, la SGAE cobra casi 150 euros. Vidal añadió que «son cantidades que no son ningún drama para una organización como el PSOE».

La SGAE cobra por todos los mítines en los que hay música. No así en los actos institucionales y en los religiosos, que no requieren permiso del autor, ni están sujetos al cobro de tarifas. La SGAE ha llegado a cobrar a los organizadores de una manifestación por haber reproducido el «Asturias» de Víctor Manuel. Y el himno de España, propiedad estatal, devengó el año pasado 21.000 euros en concepto de derechos de autor.

Muchos militantes del PSOE y de IU desconocen que haya que pagar por cantar «La Internacional», y alguno, a título personal, se ha mostrado estupefacto de que este himno genere derechos de autor.

En cuanto a la polémica del puño, ayer terció el secretario general de la Federación Socialista, Javier Fernández, quien aseguró: «Es un gesto simbólico que para nada es violento, no se puede comparar en ningún caso con el saludo fascista».

Nota de trompicones: Es opinable si el saludo del puño cerrado es o no violento. Lo cierto es que instintivamente los niños, en sus juegos, cierran el puño en actitud agresiva. Es un gesto natural… Del mismo modo, los estudiosos del significado del saludo con el brazo y la mano alzados, saludo llamado romano, ibérico, etc. consideran que mostrarla mano abierta significa que no se portan armas y por tanto es saludo de paz…

En todo caso, lo chusco de la noticia del mitin de Rodiezno ( en la aparecen dirigentes del Psoe cantando “la Internacional” y haciendo el saludo del puño en alto.), es que los militantes socialistas tengan que pagar un canon a la “propiedad privada” , es decir a los herederos del autor de l citado himno, cuya letra hoy, por cierto resulta algo rancia: “Ni en dioses, reyes ni tribunos está nuestra salvación…”…

KATYN… un genocidio del que no se habla

11 de septiembre de 2009

Leemos en Cruz et Gladius un informe muy revelador del que seleccionados sólo dos párrafos:

“Durante el juicio de Nuremberg se intentó, bajo presión soviética y la indiferencia cómplice británica, de investigar y acusar a los “culpables” alemanes del crimen en masa de Katyn. Incluso se pretendió incriminar a oficiales superiores incluso generales, que no habían sido incriminados en otros supuestos actos criminales.

Por los archivos del juicio, en virtud de los Estatutos de Nuremberg según los cuales los informes de las comisiones de encuestas aliadas tenían el valor de prueba, el informe soviético sobre Katyn, acusando a los alemanes de la matanza de 11.000 militares y civiles polacos fue aceptado por los vencedores como prueba auténtica, indiscutible, el 8 de agosto de 1945.

Finalmente, no hubo pruebas suficientes y la causa fue sobreseída”

“En 1989, después del colapso de la Unión Soviética, el Primer Ministro Gorbachov admitió, que la NKVD había ejecutado a los polacos y confirmaba la existencia de otros dos lugares más de ejecución similares, donde siguiendo las órdenes de Stalin, en Marzo de 1940, la NKVD había dado muerte a 25.700 polacos, incluyendo los encontrados en Katyn.”

Nota de YRANIA: Reproduce el informe sobre Katyn el blog radiocristiandad, en el que también se publica una interesante carta, firmada por Logan:

La aniquilación de la nobleza polaca no es simple coincidencia. La razón principal estriba en su profundo conocimiento del problema hebreo y en el juramento israelita de aniquilar a quienes se les interpongan en su proposito anticristiano.

Recordemos que la nobleza Polaca formaba parte del Sacro Imperio Autro-Húngaro y que fue el príncipe y cardenal Puzyna de Cracovia, quien en nombre del Emperador Francisco José, pero convenciéndolo antes del peligro, durante el cónclave de agosto de 1903 presentaron el veto contra el cardenal templario Mariano Rampolla, tío de la judía Judith Alghisi, madre carnal y maestra de seminario particular de Giovanni Batista Montini.

El Cardenal Puzyna, ante los ataques de los rampollistas de ser títere del Emperador y sus argumentos contra la intervención de los gobiernos civiles respondió: “No me ha utilizado Austria, sino que he sido yo quien utilizó a Austria”, obviamente para defender a la Iglesia.

La nobleza polaca formaba así, un dique contra la infiltración
hebrea y masónica, por eso, después de eliminar la fuerza del Sacro Imperio con la Primera Guerra Mundial y el asesinato del príncipe heredero a manos de la banda hebrea de los “Mano Negra” comandada por el israelita Gabriel Pincip, se avocaron luego a exterminar a la nobleza polaca durante la Segunda Guerra Mundial.

Hypatia, martir pagana

8 de septiembre de 2009

Actualmente  en Europa tenemos unos llamémosles   nuevos  iconoclastas de izquierda…   Desde 1945,  han sido destruidos todo tipo de monumentos o símbolos relacionados con  los regímenes políticos que ellos llamaban “fascistas”.  En España dinamitaron la Estatua (de Cristo) del Cerro de los Angeles… En Alemania no queda casi ninguna piedra  que recuerde los doce años anteriores a 1945… Evidentemente ese fenómeno iconoclasta es muy antiguo…   y se ha ejercido por parte de todos los pueblos y culturas…

En cuanto a la condena a muerte de álguien por causa de sus ideas es poco conocido que fue una mujer llamada Hypatia quizá uno de los primeros mártires de la cultura europea.  Sobre ella un bloguista llamado Marc ha escrito en europans lo siguiente:

hypatia HYPATIA

Les voy a contar una historia muy dramática.
La de la cruel y sangrienta muerte que sufrió una de las más grandiosas mujeres de la historia.
La historia del Martirio de Hypatia, ni más ni menos que una de las mujeres más ejemplares que hubo, una de las mejores filósofas, matemáticas y pensadoras de la historia. Quien fue asesinada atrozmente por cristianos fanáticos.
Corría el año 400 de la Era Común en la ciudad egipcia y capital cultural del mundo clásico; Alejandría.
Allí, vivía la hermosa Hypatia, considerada una de las mejores matemáticas y filósofas que han existido, y una de las mujeres más bellas de la época.
Era hija del administrador de la Biblioteca de Alejandría (y eclipsó a su famoso e ilustre padre) el filósofo Theo. Recibió la honra mayor que un pensador podía recibir en aquel tiempo; la corona de laureles que ofrecía la Academia Filosófica de Atenas. Y usándola era como ella solía filosofar al lado de sus discípulos.
Fue esta grandiosa mujer, esta gloria del género femenino, esa devota pagana, este esplendor de la Raza Aria, la que protagonizará una de las más horripilantes muertes imaginables a manos de fundamentalistas cristianos sin la menor compasión…
El Arzobispo cristiano de Alejandría, San Cirilo, furioso con la genial Hypatia por ser un emblema del paganismo, estaría por cometer un acto en los anales de la atrocidad.

 

Decidido a exterminar la mayor competencia… San Cirilo, ordenó a una turba de enfurecidos cristianos fundamentalistas, que mataran a Hypatia.

Al salir de su casa en su carruaje camino a su trabajo en la Biblioteca, Hypatia fue secuestrada por estos cristianos, quienes la introdujeron a una iglesia cristiana. La violentaron, le despojaron de sus vestiduras y con ostras la despellejaron viva. Fue linchada y humillada. Según Sócrates Escolástico: “La arrancaron de su carruaje, la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes con caracoles afilados, hasta que el aliento dejó su cuerpo…”

El primer ataque sería contra su honor, no podía faltar más, además de ser una de las mujeres más hermosas de aquel entonces.
Según aseguran, Hypatia se mantenía virgen y célibe como parte de su disciplina espiritual.
Hypatia fue desnudada y violada brutalmente por sus captores.

El siguiente ataque sería contra su espiritualidad.
La obligaron a besar la cruz y le ofrecieron convertirse al cristianismo, para luego vivir toda una vida enclaustrada como monja, y ella renegó del cristianismo y prefirió la muerte a este destino.

Seguirían intentando doblegarla por medio del dolor físico. La torturaron y la humillaron.

Finalmente, al no poder subyugar su alma y su mente, estos devotos cristianos la mataron, arrancándole la carne de los huesos con ostras afiladas…

Y así falleció esta ejemplar mujer pagana. Aunque el número de paganos que fueron martirizados a manos cristianas no tiene forma de ser contabilizado, esta muerte en particular duele en el alma de los dioses. La tragedia ocurrió en marzo del año 415 de nuestra era, cuando Hypatia fue asesinada tenía 35 años de edad

¿Llegarán a hacer una película sobre la Pasión de Hypatia?
¿Será esta tan publicitada y famosa como la Pasión de Cristo?
¿Por qué abundan las películas sobre el Holocausto, pero no las películas sobre la persecución a los paganos?

Descansa en Paz, Hypatia, que tu legado no se olvida, y tu martirio resuena aún hoy entre los corazones de los justos. Quizás pudieron ultrajar tu cuerpo, pero tu mente y tu espíritu perdurarán puros por la eternidad.

“Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar….” HYPATIA DE ALEJANDRIA.

 

 

Nota de YRANIA: Este post, cuyo autor firma como Marc, no significa una crítica al Cristianismo, el cual ha asumido parte de los valores de la cultura helénica y europea, sino del sectarismo criminal.
 

 

 

 

¿por qué hubo 11 ahorcamientos en Nurenberg?

4 de septiembre de 2009

EXECUTED 2 AHORCADOS FINEXECUTED 1 AHORCADOS 1

Dado que 12 es un número simbólico que, por ejemplo hace referencia a los doce apóstoles de Jesucristo, las doce tribus de Israel, los doce signos del Zodíaco, los doce meses del año, las doce horas del reloj… etc…

al contemplar las fotografías de los 11 dirigentes del III Reich que fueron condenados a morir en la horca… surge la pregunta de… por qué precisamente fue el once el número elegido… Cabe preguntar cuál fue la intención… pues nada en el mundo es “casual”…

un HURRA! por “CULTURA LIBRE”

3 de septiembre de 2009

Desde hace algún tiempo los controladores del pensamiento están intentando impedir que se difundan en la Red las ideas de Heidegger y de otros filósofos que no se someten a la dictadura “democrática” … Antes se podía acceder al pensamiento de Heidegger y Derrida en direcciones como “Heidegger en castellano” y “Derrida en castellano”, pero al parecer han sido desactivados debido a presiones poderosas . Según hemos leído en thepiratebay  la Página web Heidegger en castellano ha sido desactivada. Su autor tuvo que retirar los textos por amenazas de la Cámara argentina del libro. (Hemos constatado que, por ejemplo, desde el blog el mundo de daorino, el cual simpatiza con pensadores como los citados, ahora es imposible acceder a las obras los citados autores).

Sin embargo, hemos sabido, con satisfacción, que hay un blog titulado cultura libre.  desde el cual sí es posible acceder a dichas obras.

En el post titulado “Cómo bajar fácilmente Derrida y Heidegger en castellano”

se explica cómo conseguir acceder a las obrar de dichos pensadores.

Nota de YRANIA: Es necesario alertarnos de que cada día existe menos “libertad de expresión” en todo el mundo… Como anécdota que habría que verificar… un comunicante nos decía que las más recientes ediciones de la obra “Historia de los Heterodoxos”, Marcelino Menéndez y Pelayo, de la BAC, en España, tenía mutilaciones (capítulo 3 del tomo I) en lo relacionado con la implicación judaica en la invasión musulmana de Hispania en el año 711 después de Cristo… Sería interesante si algún lector puede comprobar ese presunto atentado a la cultura.

Por último, YRANIA recomienda entrar en esta dirección:

http://thepiratebay.org/torrent/4905254/Heidegger_en_castellano

EVA y PANDORA

3 de septiembre de 2009

Una vez más Raquel Reznik nos sorprende con su sabiduría “bíblica” y mitológica.Bajo una sugestiva fotografía nos ilustra en blogbis con una erudición que, evidentemente está sesgada hacia un feminismo muy comprensible en ella. 

vid HAWWA


Tanto el mito hebreo de Eva -Génesis- como el mito griego de Pandora -Hesíodo- supuestamente intentan revelar la verdadera naturaleza de la mujer. […]

El nombre de Eva se presenta al final de la historia del Jardín del Edén, y con él se designa a la primera mujer.
Como siempre, debido a defectos en las traducciones y a ciertas dificultades conceptuales, muy pocos advierten que no hay diferenciación de género durante la mayor parte del relato.
El humano –ha adam– es creado en la Tierra luego del soplo del aliento de Di-s.
Pero el uso del artículo determinado indica que en ese momento ‘adam’ no es precisamente un ‘nombre propio’.
Del humano así creado –ha adam– se crean el hombre –Ish– y la mujer –Ishshah– y luego cada sexo busca naturalmente su parte faltante.
Luego el relato contiene algunos diálogos, y para ayudar al lector en la identificación de los interlocutores recién entonces aparecen los nombres propios de Adam y Eva.
Después nos encontramos con ‘la serpiente’ que supuestamente convence a Eva, lo que hace que ella tome el fruto, lo coma, y le convide a Adam.
La desobediencia le cuesta al hombre una especie de condena perpetua con la obligación de realizar trabajos forzados en las tierras agrícolas marginales, y a la mujer a sufrir durante el parto y a admitir su condición de dominada.
Bueno, así nació la primer familia.
Pero si leemos con atención los textos, enseguida advertimos que los verbos -en el diálogo con la serpiente- están en plural, lo que indica que en el momento de la tentación Adam estaba presente.

Parasha Bereshit 3: 1 La serpiente era más astuta que cualquier otra bestia del campo que El Eterno Di-s había hecho. Ella le dijo a la mujer: ‘¿Acaso Di-s dijo No comeréis de ningún árbol del jardín?’. 2 La mujer le dijo a la serpiente: ‘Del fruto de cualquier árbol del jardín podemos comer. 3 Del fruto del árbol que está en el centro del jardín, Di-s ha dicho: No comeréis de él y no lo tocaréis, para que no muráis’. 4 La serpiente le dijo a la mujer: ‘Ciertamente que no moriréis; 5 pues Di-s sabe que el día que de él comáis, vuestros ojos se abrirán, y seréis como Di-s; conocedores del bien y del mal’. 6 Y la mujer percibió que el árbol era bueno como alimento, y que era un deleite para los ojos, y que el árbol era deseable como un medio para alcanzar la sabiduría, y ella tomó de su fruto y comió; y también le dio a su marido junto a ella, y él comió.

Los textos no explican por qué Adam no se opuso y dejó que Eva manejara la situación a su antojo.
Lo único que aparentemente hizo Adam fue extender su mano para también comer del fruto prohibido, y así consumar el pecado.
Nada dicen tampoco de una supuesta relación sexual, ni de una imaginaria ‘caída’ desde la inocencia a un estado de depravación.

Los mitos de Pandora y de Eva son similares, ya que que ambos intentan explicar por qué se creó a la mujer.
Las poesías de Hesíodo -Teogonía y Los Trabajos y los Días- son las únicas fuentes griegas relativas a la creación de la mujer.
Hesíodo escribió en 700 a EC, probablemente un siglo después que se escribieron los textos del mito de Eva.
Hesíodo y el escritor de los hebreos fueron probablemente conscientes de la tradición oral acerca de los orígenes humanos.
Ambos debían tener conocimiento de las historias de dioses que hicieron los humanos de barro, un tema que se mencionaba desde hacía mucho en Babilonia, y aparecía también en muchos textos egipcios.
Pero en realidad esas son conjeturas y en la práctica no hay pruebas que los griegos y los hebreos compartieran una tradición oral común sobre la creación humana.
Bueno, los griegos -curiosamente- tienen una historia de la creación de la mujer, pero no de la del hombre.
La mujer -según Hesíodo- fue creada bajo la dirección del dios padre Zeus, como una medida de represalia en contra de Prometeo.
Porque ese semidiós embustero había robado el fuego celestial -más precisamente, algunas chispas de Helios- para los terrícolas.
Zeus se sintió burlado, y encargó a miembros de su panteón a ‘hacer algo malo en el que hará las delicias de todos los hombres, mientras que producirá su propia destrucción’.
‘A causa de este fuego, les enviaré un mal del quedarán encantados, y abrazarán su propio azote’.
Y -como un alfarero- formó a partir de una masa de arcilla una doncella exuberante, que luego recibió una corona, ropa, joyas y flores, mucho encanto, y un formidable poder de seducción.
Una especie de sofisticada trampa, equipada además de una gran facilidad para mentir.
‘Y Zeus llamó a esta mujer Pandora, porque todos los dioses le dieron algún don, que se convertiría en daño hacia los hombres que se alimentaran de ese pan’.
Es que los hombres vivían entonces en una especie de ‘edad de oro’ paradisíaca, libres de males, enfermedades y trabajos.
Bueno, como todo el mundo sabe, cuando Pandora -que para entonces había seducido completamente a Epimeteo- abrió maliciosamente la tapa, todas las miserias habidas y por haber salieron volando y de inmediato infectaron a los hombres en todo el mundo.
En la caja quedó nada más que la esperanza.
Y la admiración se apoderó de los dioses en cuanto vieron a esta calamidad fatal para los hombres, porque ‘de ella es quien precede la raza de las mujeres, el más cruel azote que existe entre los mortales’.
El propio Hesíodo terminó su historia diciendo: ‘Este fue el origen del sexo femenino condenable, una plaga con que los hombres deberán vivir’.
Más adelante, en Los Trabajos y los Días, el poeta advirtió que detrás de esa hermosa criatura que hablaba dulcemente y movía sugestivamente sus caderas, lo único que existía era la mentira.
Es entonces cuando afirmó: ‘Cualquier hombre que confía en una mujer, confía en un ser engañador, y por culpa de ella su vida será miserable’.
La historia de Pandora se convirtió en una parte importantísima de la educación griega, y los escritos de Hesíodo fueron ampliamente conocidos, y enseñados en Grecia y el Egeo, ejerciendo una notable influencia en las ideas morales y jurídicas que se establecieron luego en occidente, que aún persiste -irremediablemente- en el imaginario colectivo de los pueblos.

Bueno, todo parece estár conectado por hilos invisibles, porque Epimeteo y Pandora tuvieron una hija, llamada Pyrrha, que se casó con Deucalión -un hijo de Prometeo- y ellos fueron los protagonistas de la versión griega del Diluvio Universal.

La Eva del Təˈnax abrió la fruta prohibida con su mordida, y por eso la muerte invadió el mundo.
Lo mismo hizo Pandora al abrir la caja, también desafiando un mandato divino, y por culpa de ella todos los males y calamidades se desataron, y abrumaron a los desventurados hombres con un sinnúmero de enfermedades y penurias.

Anatole France supo señalar que la ubicación del infierno fue un misterio para los humanos hasta que Tertuliano ingeniosamente descubrió dónde estaba su puerta: ‘entre las piernas de las mujeres’.

Para justificar la misoginia, el Talmud de Babilonia nos brinda una poco edificante comparación valorativa: ‘Adam fue la luz del mundo… y Eva fue la causa de su muerte’.

 

ser es más importante que tener

1 de septiembre de 2009

 F016_SaintDenisSWNave CATEDRAL

“Cuándo no se hacía del dinero el criterio fundamental de la vida, se podía mirar hacia el Cielo…” (frase de autor anónimo)

“Hay una transformación importante, que deseo comentar hoy. Se trata de la modificación más o menos subconsciente, que se operó en la mentalidad de buena parte de mis contemporáneos, respecto a la jerarquía según la cual se mide la consideración atribuida a los individuos en la sociedad.

Historiadores contemporáneos vienen dando nuevo vigor al concepto de sociedad de orden en oposición la sociedad de clase.

Simplificando un poco, se puede decir que — según tales historiadores — la sociedad de orden es aquella en que la estratificación de las capas sociales se hace según dos criterios conjugados: 1) la misión especial de cada estrato, u orden, en el país; 2) el grado de dignidad atribuido a esa misión, según criterios abstractos, en general religiosos o metafísicos.

Tomo un ejemplo entre muchos otros. En casi todas las naciones cristianas de Europa, hasta la Revolución Francesa (1789), la primera categoría social era el clero (cuyo acceso era franqueado, como se sabe, a grandes y pequeños, a ricos y pobres).

Se fundaba esta preeminencia en el carácter sagrado del sacerdocio, y también en el hecho de estar a su cargo casi toda la carga hoy atribuida a los Ministerios de la Educación y de Salud Pública. El segundo estrato social era la de los guerreros, es decir, de los nobles, a quienes incumbía fundamentalmente la misión — aureolada de una gloria toda particular — de derramar la sangre por el País.

Lo propio del verdadero noble era el ser guerrero. Y la del guerrero insigne era el ser noble. Por esto, fueron incontables los plebeyos elevados a la nobleza por hechos de guerra. En la nobleza también, aunque en posición menos saliente, figuraba la magistratura, por la respetabilidad de la función judicial.

Y más o menos a título idéntico, entraban frecuentemente en la misma categoría social las grandes figuras de la administración civil. No faltaron monarcas que dieron, por análogas razones, títulos de nobleza a personalidades insignes de las letras o de la cultura.

Qué papel cumplía el dinero en todo esto? — Era considerado un complemento útil, y en alguna medida necesario, de la situación de una persona.

Por ejemplo, se aceptaba que un obispo, un general o diplomático tuvieran los recursos económicos necesarios para sostener decentemente su situación. Pero — y es lo que importa notar — la consideración que ellos gozaban no era determinada por el peso del dinero, sino por la respetabilidad intrínseca de su oficio.

Esto era especialmente aplicable a la burguesía, que por ser la clase de los negociantes, era también la más influyente en la vida económica del país.

Pero, según el consenso general de la época, por más necesaria y respetable que fuera su actuación en favor del bien común, su acción quedaba circunscrita a la esfera de las actividades privadas. Y no se revestía, por esto, de la luz especial de quien participaba a uno u otro título, de la gestión de la cosa pública, en la paz o en la guerra.

Su función era reconocida como honrada. No, sin embargo, como especialmente honrosa. Y esto porque la esfera de la vida pública posee cualquier cosa de más elevado y excelente que la esfera de la vida privada.

Obviamente, este criterio no podría ser aplicado sin matices a nuestra época, en que la gestión de intereses económicos considerables, además de exigir, muchas veces, una capacidad intelectual relevante en la esfera privada, comporta responsabilidades de gran porte en el tocante a la propia cosa pública.

Pero aún así, según los criterios de la sociedad de orden, la persona o la familia responsable por una función saliente en la economía tendría su importancia reconocida, no directamente en razón del peso material de su dinero — visto sólo como medio de coligar y dirigir intereses privados — sino por la dignidad intrínseca de una actividad de tanto alcance para la cosa pública.

Los acontecimientos nacionales e internacionales ocurridos después de 1930, hicieron que la importancia atribuida a las funciones económicas derivaran principalmente de la posesión del dinero, instrumento material siempre más eficiente para influenciar y presionar.

Y paralelamente, las funciones menos lucrativas y menos conectadas con la producción -el magisterio, la magistratura, la diplomacia, la carrera de armas, la vida cultural, la propia agricultura- perdieran mucho de su esplendor de otrora.

Hablaba yo, hace un cierto tiempo atrás, con un empresario muy exitoso en sus negocios. Me contaba como, en el inicio de su carrera, había querido ser general. Para ello, se inició en la Escuela Militar. A cierta altura hubo un desastre en su familia. Y él, para socorrer a los suyos tuvo que interrumpir sus estudios y entregarse a los negocios.

“Vea, me dijo, cómo fue bueno: si no fuera por mi dedicación a la familia, yo sería hoy un simple general” me expresó enfático mi interlocutor. Y yo me quedé pensando … “Un simple general”… ¿Ser un gran hombre de negocios es entonces más que ser un gran general? O un gran magistrado? ¿Un hacendado de porte o aún un diplomático de realce? O, por fin, un abnegado eclesiástico, incumbido de representar a Jesucristo en la tierra: “Sacerdos alter Christus”?…

 

Reconocer al capital en cuanto factor de producción económica, la gran importancia que le cabe según las circunstancias de nuestros días, nada más justo. Pero proclamar la absoluta superioridad de la posesión del dinero sobre todos o casi todos los factores intelectuales, religiosos o morales de prestigio, implica colocar la economía como valor supremo.

Estas reflexiones tienen un sentido práctico. Ellas son un llamado para que se modifique esta mentalidad, que infelizmente va ganando terreno entre nosotros, y que se podría condensar en esta fórmula: “hacer carrera es hacerse rico; el resto no importa”.

En efecto, este exclusivismo importa en negar el fundamento religioso, moral y cultural de la justa estratificación social y tirar por tierra los propios goznes de la sociedad. (E implica afirmar) una concepción atea de la vida, vista como un corrida tras las ventajas materiales del dinero, y no de aquella honorabilidad legítima que, de uno u otro modo, en uno u otro grado, están llamados a tener todos los estratos sociales.

 

Nota de YRANIA: el texto anterior, publicado en reaccióncatólica, es del lider político y religioso Plinio Correa de Oliveira, fundador del movimiento Familia-Tradición-Propiedad.

(Cfr. Plinio Corrêa de Oliveira, “O dinheiro não é valor supremo”, in Folha de S. Paulo, edición del 9 de mayo de 1971.


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