Archive for the ‘Arios’ Category

Wolfgang Willrich !!!

16 de enero de 2012

Born in Goettingen on 31st March, 1897, Wolfgang Willrich came from a long line of farmer stock from Lower Saxony and Pomerania. His father, the Hellenist Hugo Willrich, taught classical philology at the University of Goettingen and had several preachers as ancestors.

(…)

 In 1944 the Oberkommando des Heeres assigned him the new theme of “That’s Why the German Soldier Fought”, which, because of the German defeat, only appeared under that title as a book in Buenos Aires in 1949. In 1945 Willrich was taken prisoner by the Americans and interned in a camp at Normandy, where his health deteriorated. Undernourished and sick, he was transferred to an American military hospital at the end of 1945, and in 1946, released.

During his imprisonment he painted the portraits of numerous American officers. In Goettingen he was reunited with his wife and three children, who had been evacuated from Berlin in the last days of the war. His house had been plundered, and the greater part of his work stolen or destroyed. During 1946 and 1947 he tried to resume earning a living as an artist, despite steadily worsening health. He managed to complete a three panel anti-war painting for his former high school; and began an autobiography (“Aus Freude am Schoenen”), which was only completed by his wife Charlotte in 1987. On the 18th of October, 1948, after a months long hospital stay, he died of cancer.

….1943….

1940…?

….1916…

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Los gentiles somos gentiles

4 de diciembre de 2010

*Los términos ‘gentil’ y ‘gentilidad’ no tenían, en su origen, nada que ver con ‘cortés’, ‘cortesía’, o términos afines. Eran las palabras que judíos y cristianos usaban para designar a aquellos que no eran judíos o cristianos, y se usaban de forma peyorativa para designar a todo otro –la ‘gente’, o las ‘gentes’. Estos términos son traducción del término hebreo ‘goy’ (‘goyim’, plural), de igual significación. El término griego para el caso es ‘etne’ (acuérdate de la música ‘étnica’); recuerda también que se suele hablar de religiones étnicas (a las cuales también podríamos denominar religiones gentiles), esto es, de religiones/culturas no universales, culturas ancestrales ligadas a un pueblo y que entran en pugna con el universalismo y el totalitarismo del cristianismo, o el islamismo (porque corren el peligro de desaparecer). Estos términos (‘etne’, ‘gentil’…) se usaban como equivalentes del concepto ‘pagano’ (que se refiere a las primitivas tradiciones campesinas –de ‘pago’, que significa ‘campo’ en latín), o del posterior ‘infiel’ usado por los musulmanes, y eran susceptibles de ser usados también como armas conceptuales; como conceptos generales, tenían (y tienen) la ‘virtud’ de hacer desaparecer a los diversos pueblos y culturas, de borrar las diferencias esenciales; la humanidad se dividió en cristianos y paganos, o en musulmanes e infieles.
Yo reivindico esta primitiva acepción del término ‘gentil’ para designar, como digo en el blog ‘Europa Gentil’, a la Europa no cristiana, no judía, o no musulmana; a la Europa autóctona y ancestral; a la nuestra, a la propia. Es como decir: “sí, nosotros somos los otros, los gentiles, y nos sentimos orgullosos de ello; nos sentimos orgullosos de no ser vosotros”. Es el orgullo y el honor de no haber roto el nexo milenario que te une a tu pueblo, a tu genio, a tu ser.

El uso actual del concepto ‘gentil’ (como sinónimo de ‘cortés’, ‘galante’, o ‘delicado’) comenzó en la Edad Media (siglos XII y XIII), y fueron los poetas del, así auto-denominado, amor gentil (Guitone, Guinizelli, Cavalcanti, Dante…), herederos de los poetas del amor cortés (los trovadores), los que lo retomaron y volvieron a ponerlo en circulación ya con esta significación añadida. De esta manera se distinguían de los cristianos. Era una forma divertida y sutil de oponerse a estos (a su ideología y a su poder), así como de burlar la censura. Confesarse gentil era confesarse cortés, y era confesarse no-cristiano… Hay que tener en cuenta la ambigüedad y, al mismo tiempo, la equivalencia lógica y semántica que introdujeron los poetas e intelectuales de aquel período en estos conceptos: ‘gentil’ valía como ‘cortés’, y como ‘no judío’, ‘no-cristiano’, o ‘no-musulmán’; un concepto llevaba a otro. “Sólo en corazón gentil cabe Amor…”, dijo Guinizelli. ¿Cómo hay que leer, escuchar, o entender esto?
Los poetas trovadorescos y los del ‘dolce stil novo’, los poetas del Amor cortés y del Amor gentil, son los poetas del dios Amor, del dios otro, del dios gentil. Aquella época fue para Europa un proto-Renacimiento, o un conato de ello; un destello de luz, un amago de aurora.
Todo este excurso viene a cuento por tu conexión de ‘gentil’ con ‘idílico’; te has movido en el campo de resonancias conceptuales del uso moderno del término ‘gentil’. Hay que tener en cuenta también el antiguo; o pensar en todos los usos posibles de un término, para hablar de manera filosófica.

Aclarado esto, te responderé. Ni idealizo, como dices en otro lugar, ni consideró idílico el pasado de mi pueblo, pues no se trata de eso. No se trata de que el pasado de mi pueblo fuera idílico o no (además, ¿desde qué punto de vista ‘idílico’; para quién?); se trata sencillamente de que es el pasado de mi pueblo, de mi gente, de mi sangre, de mi ser. Y no veo por qué he de abandonar o ignorar o desconsiderar el pasado propio, o, como sucede en las ‘conversiones’, abandonar el propio y adoptar el ajeno, lo que sería, en ambos casos, auto-alienación; bien al contrario, he de tener mi pasado en lo más alto, y he de anteponerlo a otros. Es lo que un pueblo no debe perder, so pena de desaparecer él mismo; es lo que un pueblo no debe perder en absoluto.
Te recuerdo que los cristianizados, sean de donde fueren, tienen a los patriarcas de los judíos como antepasados propios, y la historia de Israel y del pueblo judío como sagradas, así como santa a la tierra de Israel. Para los musulmanes, sean de donde fueren, y no sólo para los salafistas (de ‘salaf’, ‘antepasado’ en árabe), el período de los antepasados está en los primeros tiempos tras la muerte de Mahoma, descansa en los primeros califas; su propio pasado pre-islámico es como si no hubiese sido, lo que vale también para los pueblos cristianizados y su pasado pre-cristiano. El pasado pre-cristiano o pre-islámico de los pueblos es destruido, o satanizado. Es todo un despropósito. Multitud de individuos y pueblos con pasado y antepasados espurios; aquí y allá. ¿Qué pasa con sus verdaderos antepasados, su propia historia, y su tierra ancestral?

Es la propia ideología judeo-cristiana, no su manipulación, la que sumió a toda Europa en la oscura Edad Media, en un ‘invierno supremo’. Hasta el Renacimiento no se comenzó a resurgir. Se recuperaron poco a poco las tradiciones jurídicas, artísticas, filosóficas, políticas y demás de la cultura greco-romana –la democracia que tanto hoy apreciamos. Se recuperó la gentilidad. Volvimos a pisar terreno europeo. Estábamos en casa. Habíamos vuelto.
*Hay muchas historias truculentas, verdaderas y/o falsas, que pusieron en circulación en Europa los primeros cristianos para minar la confianza que aquellos pueblos tenían en sus propias tradiciones culturales. Se prodigo una visión negativa de las antiguas culturas –ya sin distinción, re-nombradas como culturas simplemente ‘paganas’. Se las despersonalizó, se las desdibujó.
Lo que padecemos hoy en Europa con los musulmanes es lo que el ámbito cultural greco-romano (y finalmente toda Europa) comenzó a padecer con los cristianos hace casi dos mil años. La misma crítica, la misma propaganda, la misma campaña de intoxicación, la misma estrategia de desprestigio y desmoralización de los pueblos a los que se pensaba cristianizar (ahora islamizar). El mismo proceso de aculturación y enculturación. La misma insidiosa destrucción de la memoria. Nuestras tradiciones discutidas, nuestros antepasados vituperados, mancillados; nuestro ser todo pisoteado.
Volverán a alienarnos culturalmente; volveremos a ignorarnos. La historia se repite. Perderemos de nuevo la recién recuperada gentilidad. (Estas frases puedes ponerlas también en interrogación; que pasen de aseverativas a interrogativas. La duda o la incertidumbre resultan menos dolorosas que la certeza; dan esperanzas.)
*

Nota de YRANIA: Este post está tomado del blog LA RESPUESTA DE EUROPA

Como comentario a este interesante e inteligente artículo… se me ocurre pensar que no fue gratuito el nacimiento de la sacterizaban por unos modos más agradables, afables, etc. que los característicos modales derivados por religiones fanatizadas o de pueblos de razas más adustas y brutales. Es así que con todo derecho podemos decir que nosotros, los gentiegunda acepción del término gentil… Posiblemente, la gente, es decir lois gentiles se fueron dando cuenta que ellos se carles, somos gentiles, es decir cortesanos, más liberales y amables…


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