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Blas Infante: vendido a la morería 6 sept 07

6 de abril de 2012

Leemos en uno de de tantos sitios que en España defienden la islamización de Europa que el personaje que cierta propaganda propone como icono para promocionar e inventar una “nación” en Vandalucía (término más riguroso que Andalucia pues la palabra hace referencia a los VANDALOS, siempre más afines a los hispano-romanos y godos que los moriscos), secretamente adoptó la fe de Mahoma y las banderas (la bandera verde-blanca-verde que ya utilizaron los musulmanes contra los cristianos) y símbolos de quienes él considera sus antepasados, los moriscos.
Junto a las fotografías de Blas Infante, reproducimos a continuación algunos párrafos que, bajo el títular “LA SAHADA DE BLAS INFANTE”, publica
http://www.islamyal-andalus.org/
“En 1983 el Parlamento de Andalucía aprueba por unanimidad el Preámbulo del Estatuto de Autonomía para Andalucía, que reconoce a Blas Infante “como Padre de la Patria Andaluza e ilustre precursor de la lucha por la consecución del Estatuto de Autonomía para Andalucía”. (…)
“El Partido Socialista Andaluz (P.S.A.), consigue meter un gol a los partidos centralistas con el nombramiento de Blas Infante como “Padre de la Patria Andaluza” y la aceptación de los símbolos adoptados por él en la Asamblea de Ronda.” (…)”Lo que más puede molestar a los representantes de las instituciones, del poder, de la enseñanza, un Blas Infante que naciendo cristiano se reconoce musulmán, recuperando el “Din”(camino del Islam) de sus antepasados, la fuerza impulsora de Al-Andalus.” (…)
“Hoy, 15 de Septiembre, se cumple el 81 aniversario de la “Shahada” de Blas Infante Pérez. Este acto de la “Shahada”, supone su reconocimiento como musulmán. Para muchos, este dato resultará increíble, falso, o un intento de un grupo de “moros” para hacernos creer que el “Padre de la Patria Andaluza” es miembro de su “secta”. Debido a innumerables prejuicios, les gustaría un Blas Infante cristiano, ateo o incluso masón. Para otros, resulta políticamente incorrecto, emparentarnos con el Islam a través de un Infante “moro”, relegando toda la obra de Infante a un tercer mundo al que nadie quiere volver la vista.” (…)
“En 1921, Blas Infante estudia la historia de Al-Mutamid, el Rey poeta de Sevilla y Córdoba, escribiendo el drama teatral “Mutamid, último Rey de Sevilla”. La “metamorfosis” ha comenzado. El joven notario de Casares es abducido por el Universo andalusí, no conformándose con ser un mero espectador, queriendo participar de la experiencia de Al-Andalus, buceando en su ser, interiorizando la esencia de la filosofía que despertó al genio andalusí, bebiendo de los orígenes intelectuales de Al-Andalus, convirtiéndose en protagonista de su drama teatral, para lo cual comienza a preparar el viaje que le llevaría hasta la tumba de Al-Mutamid en Agmhat, población cercana a Marrakech.” (…)
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NOTA FINAL (evidentemente, aportación de HURANIA): En España
siempre hemos llamado Reconquista a la empresa de Re-conquistar, es decir, RECUPERAR, el territorio que ya poseíamos y que nos había sido arrebatado. Llamar Conquista a la Reconquinquista es ponerse de parte de los invasores, Desde la perspectiva hispano-visigótica habíamos perdido Hispania (De la “pérdida de Hispania” se decia en tiempos de Alfonso X) a manos de los musulmanes… y tras ocho siglos de lucha la habíamos Reconquistado.

contrastes fotográficos

6 de abril de 2011

Según informa el diario ABC (Madrid, 6 abril 2011/p.33)…

en Bengasi, zona rebelde de Libia suena el «Rap de la Qatiba», himno revolucionario para los jóvenes libios que se saben de memoria las rimas compuestas por Nazi, Big Well y 17Baby, los miembros de Hell-Boys (HB), el grupo de moda de la escena rapera de Bengasi. Su canción ha sido incluida en el CD rebelde que suena cada día por las ondas gracias a la emisora «Libia libre». Dos esvásticas, fotos de grupos como Slipknot o Guns N’Roses y una foto de Adolf Hítler completan la decoración del local de ensayo situado en una calle sin nombre de una parte de la capital rebelde que prefieren quede en secreto «por motivos de seguridad». «Somos gente perseguida». Se refieren a Hamza Sansi, desaparecido a comienzos de mes a las puertas de su casa.

«Me gusta la estética y me parece que Hítler era un buen estratega militar, nada más, paso de su política», nos insiste Nazi. No hay más debate político porque ahora el monotema es la guerra. Big Well sale rumbo al frente en pocas horas «porque no es justo que nos pasemos el día cantando mientras nuestros hermanos están muriendo».

La red les abrió la puerta al mundo del rap, de la red se bajan los temas de sus artistas favoritos y en la red cuelgan su producción en www.rapforlibya.justgo.com.

…y en el diario EL PAIS (Madrid, 6 abril 2011, p.2) se publica una fotografía del Paris islamizado… presentando como la cosa más normal una calle de la antes llamada Ciudad Luz  que más bien parece una calle de Pakistán, dada la cantidad de culos varoniles que la ocupan. El aseptico pie de foto dice:

“Fieles musulmanes rezan en una calle de París junto a una mezquita.- MARTIN PARR (MAGNUM)”

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Nota de HYRANIA: Es interesante notar que los “fieles” musulmanes prefieren utilizar la calle ó para rezar… y no la mezquita próxima. Es una forma de demostración de su fuerza… sin que la policia intervenga para hacer expedita la via pública… ESte es el contraste de dos formas diferentes de comportamiento de los musulmanes…: Arriba, unos jóvenes libios dicen defender la “libertad” frente al “dictador” Gadafi…  Abajo, la actitud sumisa que expresa la postración de la  sedicente “religión de la paz” es algo provocador y chocante a cualquier mente libre de los europeos que todavñía no están adormecidos por la ideología “multi-culti”…

provocación islámica en Semana Santa cordobesa

3 de abril de 2010

Leemos en el blog elrevolucionario.org una muy documentada defensa de la identidad española y de la verdad histórica con motivo del asalto islamista a la catedral de Córdoba,  mal llamada que “mezquita”,  que lo fue y que fue edificada sobre un templo cristiano.  Copiamos lo que sigue:

Asalto musulmán a la catedral de Córdoba en plena Semana Santa

Catedral amenazada, ¿nación en peligro?

Los musulmanes continúan la búsqueda de la restauración de al-Andalus contra España pretendiendo orar en la catedral cordobesa

Viernes 2 de abril de 2010, por Grupo Promacos

El 29 de junio de 1236, después de seis meses de asedio, el rey Fernando III, el Santo, penetra por fin en la medina cordobesa. La mezquita aljama (construida a su vez en el lugar en el que estaba una iglesia visigótica) es convertida en iglesia, como otros templos cordobeses, y en su caso se consagra a la virgen María. Será con el emperador Carlos I cuando se construya la actual catedral.
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Catedral de Córdoba
Algunos arabistas llegan a decir, como falsa solución salomónica, que era un templo arriano y por lo tanto de hermanos herejes del cristianismo, como lo son los musulmanes

Pues bien, a través de una curiosa interpretación de la historia, y favorecidos por las circunstancias autonómicas en la que se ve sumida España (por ejemplo, declarando en el estatuto andaluz al musulmán Blas Infante «padre de la patria»), los musulmanes, por lo menos determinadas facciones suyas islamistas, reivindican la restauración de al-Andalus, teniendo a la catedral de Córdoba como referencia fundamental, como punta de lanza de sus amenazas, en cuanto que el principio del fin de España –-y por tanto el renacimiento de al-Andalus— pasa por ver a la catedral cordobesa convertida de nuevo en mezquita. Así lo entienden muchos no siendo esta del miércoles pasado la primera vez que ocurren este tipo de incidentes, por el que un grupo de musulmanes penetra en la catedral de Córdoba con la «inocente» intención de orar a Alá, sin más, encubriendo así «espiritualmente» el plan teológico-político islamista que está presente en el propio rezo.

La Junta Islámica, con el muladí Mansur Escudero al frente, amenaza al Obispado cordobés y le reclama que ceda al chantaje, y admita el «culto compartido», que es lo que pide esta institución, si no quiere sufrir más altercados (por supuesto Escudero habla como si lo que dice no fuera un intento de chantaje: «Advertimos en varias ocasiones que se podían producir episodios de tensión como este debido a la actitud de los guardias»).

Es llamativo, aunque no sorprendente, el modo cómo da la noticia el periódico El País, como es sabido uno de los principales órganos del social-fascismo español, y que dice así en el titular: «Altercado en la mezquita de Córdoba al impedirse orar a unos musulmanes». ¿Quién diría, escuchando este titular, que son los musulmanes los que están fuera de la ley al tratar de rezar en una iglesia-catedral? El titular convierte a la catedral en mezquita y, a continuación, pone la causa del incidente en el que hace cumplir la ley, no en el que la viola. Continúa el artículo, tras el titular, con la siguiente perla: «La Iglesia católica sólo permite rezar a un dios, el suyo, en la mezquita de Córdoba, convertida en catedral en el año 1236». ¿Acaso cabe mayor dogmatismo y falta de flexibilidad por parte de la Iglesia?, se preguntará el lector tras esta indicación.

Lo interesante del titular de El País no es tanto la tendenciosidad de su perspectiva, si no lo representativo de su posición, en cuanto que en ella se refleja una buena parte de la sociedad española, cómplice objetiva del islamismo.

Considerando que la población musulmana mundial asciende a unos mil trescientos millones, de los cuales el diez por ciento estarían dispuestos a morir como «mártires» llevándose por delante a algún «cruzado» con el fin de lograr la expansión del Islam.

Considerando que España es vista desde el islamismo como la suplantación de al-Andalus, y que, por tanto, es un territorio que tiene que ser devuelto a la «casa del Islam».

Considerando que la complicidad objetiva, pánfila, de muchas instituciones españolas (autonómicas, turísticas, educativas, medios de comunicación…) con el proyecto islamista, en cuanto que desde ellas se cultiva constantemente el fantástico contraste entre la brillantez de la «civilización andalusí», frente al oscurantismo de la España cristiana.

Considerando, en fin, que España, en buena medida, está en Babia, en relación a la amenaza islamista, no sería extraño que pronto, y hablamos sobre magnitudes seculares, en las que se mueven las naciones, viéramos a la catedral cordobesa convertida en un templo híbrido, como quiere la Junta Islámica. Concesión, o más bien cesión, que sería nada más que el principio de una serie: el Sahara, Ceuta, Melilla, Canarias…

En fin, desde el Grupo Promacos creemos que tras la amenaza sobre la catedral de Córdoba, está en efecto el peligro para la nación de su absorción islamista.

Tan solo quisiéramos, para terminar, hacerle notar al lector que el 11 de marzo es el día de San Eulogio, mártir cordobés, decapitado y arrojado al río Guadalquivir por la «justicia» del al-Andalus omeya: «Este —cuenta su amigo Álvaro de Córdoba—fue el combate hermosísimo del doctor Eulogio, éste su glorioso fin, éste su tránsito admirable. Eran las tres de la tarde de un sábado, 11 de marzo de 859 ».

asesinato y persecución de cristianos

8 de marzo de 2010

Musulmanes nigerianos han asesinado a 300 cristianos en Dago-Nahawa.

Posted by Juan under , ,

El pasado domingo 28 de febrero por la mañana, unas bandas de musulmanes entraron en la población cristiana de Dago-Nahawa disparando con sus armas de fuego. Cuando los despavoridos habitantes del lugar salieron de sus casas, los asaltantes los asesinaron a mechetazos, sin hacer distinción entre niños ni ancianos. Según la agencia Reuters el número de víctimas asciende a 300.
A principios de enero, los enfrentamientos entre cristianos y mahometanos se saldó con una cifra de víctimas mortales que oscila entre los 200 y los 300.
Los conflictos se iniciaron cuando a la zona de mayoría cristiana y animista llegaron los inmigrantes musulmanes, que ocuparon tierras ajenas e intentaron imponer sus desvaríos religiosos.

BBC, Reuters/ The religion of Peace (Piss)

Por lo que se ve, 300 cristianos negros asesinados a machetazos en Nigeria no merecen en nuestra prensa titular alguno o sentida necrológica. Y es que nosotros, íberos amantes de la paz, sólo somos sensibles ante el doloooor inconmensurable del pueblo palestino, sometido por judíos avaros con narices de gancho.

Nota de YRANIA: Sistemáticamente, en Occidente se da muy poca información  sobre acontecimientos que tengan relación con la persecución de cristianos por parte de musulmanes.  En Sudan, Pakistan, Nigeria y en el 90 por ciento de los países islámicos el cristianismo sufre graves limitaciones legales, lo cual es ocultado en Occidente para así favorecer la penetración musulmana.  Sobre este tema informa ampliamente el blog xinhuar.

ya no estamos seguros ni en la propia casa

2 de enero de 2010

La prensa en general informa de forma rutinaria de que tres individuos han atacado la vivienda del famoso dubujante danés que en 2005   –¡hace cinco años!–  osó hacer una caricatura…

Tras leer la letra pequeña nos enteramos de que los atacantes son somalíes –la prensa siempre dice “de origen” somalí, como dando a entender que ahora son ciudadanos daneses…– Empleaban mazas y hachas para entrar en la casa… Obviamente, una vez más intentaban asesinar al dibujante, quien ha declarado que al oir los golpes en  su puerta, se refugió en su “cámara  acorazada de seguridad”…  Esto es lo más absurdo!   Hemos llegado a asumir –tal como nos dan a entender las películas de Hollywood– que lo más natural es autoencerrarse en un habitáculo semejante a una caja fuerte para guardar dinero–  pues el Estado ha permitido que en nuestros países campen por sus respetos toda clase de asesinos organizados… incluidos los que tienen mandamiento coránico de “ejecutar” a los que ellos llaman “infieles”.

Nota de YRANIA: Tomamos esta información de blogbis, que da noticia de que “Hace pocas horas intentaron nuevamente asesinar al dibujante dinamarqués Kurt Westergaard (…/…).

Por otra parte, el diario de Madrid “El Pais” parece justificar a los atacantes pues señala que para los islamistas es una grave ofensa cualquier dibujo sobre “el Profeta”

el “liberalismo” traiciona a la libertad

15 de diciembre de 2009

Cuando alguien defiende la “libertad” hay que preguntar, como hizo Lenin: …¿para qué?.  Esto lo sabía muy bien Santo Tomás y después toda la Escolástica… No existe la “libertad”. Existen las libertades concretas y siempre condicionadas a un fin.  Por eso es estúpido y demagógico defender la “libertad” sin añadir “para qué” y “para quiénes”.  Es lógico que los musulmanes invasores defiendan “SU” libertad para erigir “minaretes”… y nosotros los europeos tenemos el derecho de utilizar nuestra libertad para impedirlo, pues está en juego la supremacía de unos o de otros. La libertad para la Cruz y para los minaretes es excluyente. No pueden coexistir pues finalmente una fuerza vencerá a la otra. Todo equilibrio acaba rompiéndose… como ya sucedió en 1989, cuando acabó la tensión USA/NATO versus CCCP.  Ahora se está formando otra confrontación de fuerzas: Occidente o lo que queda de Europa y la Cristiandad frente al islamismo y un conglomerado de “pueblos de color” que amenazan, mediante su desaforada natalidad, a anular o extinguir la existencia biológica de los pueblos y naciones creadores de la Civilización más dinámica de los últimos 3000 años.

En este contexto se presenta una fuerza ideológica que dice no ser dogmática y que incluso pretende ser universal e imparcial, lo cual es falso. Tiene un atractivo nombre, se llama liberalismo, pero su tiranía y dogmatísmo se basa en su aparente indefinición: Todos es discutible menos la “libertad”… En nombre de esa “libertad” se impuso la revolución “francesa”  con su guillotina y asimismo,  casi tomaron totalmente el control del planeta Tierra después del triunfo de las “Naciones Unidas” en 1945.  Estas son las conclusiones que parecen desprenderse de un interesante artículo publicado por un extraño y peculiar personaje: un judío de origen ruso, nieto de un rabino y además muy crítico con el Estado de Israel y con el “liberalismo”. Se trata de Israeld Adán Shamir y el citado arículo, titulado “La tiranía del liberalismo” lo publica en su blog: www.israelshamir.net. Aquí lo reproducimos :

El liberalismo moderno es el paradigma ideológico dominante en USA, y desempeña, asimismo,  un papel determinante en Europa, en la Rusia postsoviética y en otras partes. Es la línea ideológica pregonada por el  conglomerado mundial de los medios masivos de comunicación, cuyos elementos se declaran independientes pero sin dejar de transmitir un mensaje idéntico, todo lo cuál constituye aquello que James Petras ha llamado La Tiranía del liberalismo. [1] Hablar de una “tiranía liberal” puede parecer paradójico e incluso contradictorio, en la medida en que el liberalismo gusta de representarse a sí mismo como el terreno neutral de la libertad, y no como una ideología, y se declara árbitro en el campo del pluralismo religioso y la libertad, más que ideología anti religiosa. El liberalismo es la ideología que niega ser ideología; pregúntale a un liberal, y te dirá que él está en contra de la dominación de cualquier ideología y cualquier religión.

En nuestra tentativa para  perforar esta fachada protectora, aplicaremos algunas ideas del pensador alemán Carl Schmitt, quien aprendió sobre el liberalismo al sufrirlo en carne propia. Después de la rendición y conquista de Alemania en 1945, Carl Schmitt vivió por un tiempo tanto en las zonas de ocupación soviética como en la USamericana, que luego se convertirían en República Democrática de Alemania y la República Federal de Alemania. Sobre la base de su experiencia comparativa en las dos ocupaciones , Carl Schmitt advirtió que el liberalismo al estilo USA es una ideología combativa  bastante menos propensa a contemporizar que el comunismo soviético.  Los usamericanos exigieron que Schmitt diera pruebas fehacientes de su fe en la democracia liberal, mientras que los rusos jamás le pidieron que jurara nada acerca del Manifiesto comunista. Su experiencia personal llevó a Schmitt a concluir que el moderno liberalismo americano no es un paradigma de  “vivir y dejar vivir”, sino una ideología agresiva, y una ideología incluso más peligrosa que el comunismo que él rechazaba con fervor. Schmitt vio el equilibrio tradicional del poder amenazado por el nuevo imperium global triunfante, por aire y por mar, y basado en una ideología agresiva. Por este motivo él se alegró de la guerra fría, porque pensaba que la Unión Soviética era la única fuerza capaz de contener la tendencia ideológica americana.

En estos últimos años, con la invasión  anglosajona de Afganistán e Irak, muchos más han venido a compartir la conclusión de Schmitt de que el liberalismo es una ideología global agresiva que pretende imponer por las armas ciertos principios a escala mundial. Estos principios se pueden describir en términos positivos o negativos: el comensal y el ostión en su lecho helado comentarían de manera divergente la llegada de la botella de Chablis y el limón. Comer o ser comido: he ahí lo que cambia la perspectiva. Echemos una ojeada al menú según estas dos perspectivas.

– Derechos humanos / negación de los derechos colectivos

– Derechos de las minorías / negación de los derechos de las mayorías

– Propiedad no gubernamental de los medios / derecho exclusivo del capital a formatear la opinión pública

– Derechos de las mujeres / disolución de la familia

– Uniones homosexuales / negación de la santidad del matrimonio

-Antirracismo / negación de la “necesidad de raíces” según los términos de Simone Weil

– Cada cual por su cuenta, en materia económica / abandono de la ayuda mutua social (en términos teológicos agape y caridad)

– Separación de la Iglesia y el Estado / libertad para la propaganda anticristiana y expulsión de la misión cristiana fuera de la esfera pública.

– Elecciones abiertas para el gobierno (“democracia”) limitadas por la conformidad de los votantes con el paradigma liberal / o rechazo de la auténtica autodeterminación.

Carl Schmitt postuló un aserto importante, según el cual cada ideología es una doctrina cripto-religiosa, o, en sus propias palabras, “todos los conceptos más decisivos de la doctrina moderna son conceptos teológicos secularizados”. Pasemos a comparar comunismo y liberalismo a la luz de este axioma.

Aunque se originó en Occidente, el comunismo primero dio frutos en la sociedad moldeada por la iglesia ortodoxa rusa, y tenía muchos rasgos que se podían esperar dentro del marco de una ortodoxia secularizada [2]. Esto lo sintieron los poetas, así Alexander Blok que cantó a  Cristo  rodeado por sus doce guardias rojos, llevando adelante “la bandera color de sangre, invulnerable a las balas, volando por encima del viento helado, en una blanca corona de rosas” [3]. En los últimos días de la Unión Soviética, los rusos proclamaron el principio cristiano: “el hombre es el amigo del hombre, un camarada y un hermano para el hombre”[4]. Los comunistas rusos despreciaron las comodidades materiales como sus antecesores ortodoxos, poniendo su sobornost (catolicidad, o estar juntos en la iglesia) y solidaridad por encima de cualquier otra virtud. [5]

Solidaridad y catolicidad son rasgos que comparten esas  ideologías, que repugnan al liberalismo. La semana pasada Yehuda Bauer, director del memorial Yad Vashem, máximo sacerdote del “culto holocáustico”, dijo en una conferencia organizada para contrarrestar la conferencia de Teherán :

“Hay grandes diferencias entre el nacional- socialismo, el comunismo soviético y el Islam radical, pero también hay algunos paralelos importantes. Los tres son o han sido movimientos religiosos o casi religiosos. La fe incondicional, casi religiosa, en la ideología nazi era central para la existencia y las opciones políticas del régimen, y fue la ideología nazi el factor central que produjo el holocausto; el marxismo leninismo fue el dogma cuasi religioso por el cual todos tenían que jurar, en el imperio estalinista. Lo mismo vale para el Islam radical” [6]

Esto es verdad, sin duda, o, para decirlo a la luz de las palabras de Carl Schmitt, es más bien obvio, pues si esto es ideología, tiene alcance teológico. Observemos que Bauer no mencionó una ideología importante, contemporánea de las otras tres, y en guerra con ellas. Últimamente, unos cincuenta años atrás, marxistas leninistas, nacional socialistas y liberales aclararon sus divergencias en los campos de batalla de Europa. ¿Por qué será que el liberal Bauer no menciona el liberalismo?

Además de demostrar cobardía, la omisión significativa de Bauer conlleva un mensaje teológico importante: el de la reivindicación de trascendencia por parte del liberalismo. Un liberal coloca al liberalismo por encima de las religiones “corrientes” y las ideologías; incluso en un plano más elevado que cualquier construcción religiosa o ideológica. Los adeptos de cualquier ideología que no sea el liberalismo son “totalitarios” o “fanáticos”, a los ojos del liberal. Esta actitud arrogante de los únicos dueños de la verdad nos recuerda la narración judaica del antiguo Testamento, donde se exalta a los devotos del dios Único, situados en un nivel más alto que los “paganos”. Teóricamente, esta actitud de superioridad la heredaron las tres grandes religiones de nuestra oikouménè, tanto la cristiandad de Occidente y Oriente, como el Islam; pero no fue igual de internalizada por todos. Un cristiano ortodoxo no se consideraba a sí mismo por encima de los musulmanes y los católicos. Mientras tanto, el judaísmo moderno (que diverge en gran medida del judaísmo bíblico en otros aspectos) sigue manteniendo esta pretensión insoportable  a la superioridad.

La reticencia  de Bauer para nombrar el componente religioso del liberalismo resulta una señal útil de algo que él preferiría tapar. Pero aquí encaja el siguiente indicio: a medida que Bauer sigue buscando paralelismos en los tres movimientos señalados, encuentra éste :

“Los tres apuntan a los judíos como su enemigo principal, o inmediato: los nazis los masacraron, los soviéticos planearon en 1932 deportar a todos los judíos soviéticos a Liberia, con la intención obvia de que la mayoría pereciera allá. El mensaje genocida del Islam radical con respecto a los judíos está sonando muy alto y muy claro.”

Si Bauer cree que su afirmación acerca de los nazis es también aplicable  a los soviéticos y los musulmanes, debería haber estado encabezando la conferencia de Teherán como “negacionista” en jefe. Y si él mismo no cree en lo que afirma, es un mentiroso y un difamador. El cuento de los “soviéticos planeando deportar a los judíos” es un invento israelí tan falso como un billete de tres dólares, y ya ha sido denunciado como tal. [7]. Si Stalin y Hitler hubiesen leído la conferencia de Bauer en 1940, tal vez no habubieran ido a la guerra. Pero lo importante para nosotros es que Bauer está condenando cualquier movimiento moderno basado en la solidaridad, la catolicidad y la comunidad en tanto “anti judío”, mientras que el liberalismo le sabe tan judío como el pescado gefilte.

¿Qué es, pues, el liberalismo? Algunos estudiosos, siguiendo a Max Weber, analizan el liberalismo como un protestantismo secularizado. Otros prestan atención a su tendencia antirreligiosa y hostil a la Iglesia, y ven el liberalismo como un satanismo secularizado. El difunto Alexander Panarin lo consideraba una forma de idolatría basada en el “mito pagano a base de bienes descontextualizados, junto con sus des-socializados consumidores”.

Armados con las tesis de Schmitt y el testimonio de Bauer, concluiremos que la doctrina de “la democracia liberal y los derechos humanos”, aquella que los marines anglo-usamericanos  llevan más allá del Tigris  y el  Eufrates  es una forma de judaísmo secularizado.

Si tomamos en cuenta la predominancia de los judíos en los medios masivos y especialmente entre los amos que poseen esos  medios, resulta simplemente natural que la ideología promovida por ellos sea tan querida por un corazón judío. Sus adeptos se mantienen fieles a actitudes judías clásicas; y el “carácter único” de Israel es un capítulo de esta escuela “no religiosa”, bien sea en forma de Holocausto “único” o vínculo  “único” con Palestina, o de amor “único” a la libertad y la diversidad.

Por cierto, mientras las mezquitas arden en Holanda y las iglesias se derrumban en Israel, ello no despierta ninguna emoción comparable a las que los judíos  echan a andar cuando aparece un graffiti en la pared de una sinagoga. Los Estados Unidos clasifican a sus aliados según su actitud con los judíos. El Templo del Holocausto [llamado “Museo”] está edificado junto a la Casa Blanca. El apoyo al Estado judío es obligatorio, sine qua non,  para un  político Usamericano. Bauer describe el horror de una posible victoria nazi con estas palabras: “No habría judíos, porque todos habrían sido aniquilados. Con esto terminaría la historia como tal”. En otras palabras, la historia, en la óptica de Bauer, es cosa de judíos. Sin judíos no hay historia. El resto de la humanidad es pura manada amorfa, sin memoria ni futuro.

El judaísmo secularizado no está en conflicto con el   judaísmo,  que es la única religión protegida en el marco del discurso liberal dominante. Cuando algunos rusos intentaron aplicar la ley “contra la incitación al odio” a habituales diatribas judaicas anticristianas, fueron condenados no solamente por las instancias judías, sino por la Casa blanca y la comunidad europea por igual. Esta semana, un rabino Lubavich pidió que se sacaran los árboles de Navidad del aeropuerto de Sattle mientras no se instalara una menora gigante al lado. El aeropuerto quitó los arbolitos, pidiendo disculpas por haber ignorado la conclusión de “peritos en antropología cultural”. Las escuelas de la ciudad de Nueva York no autorizarán la mención de Navidad, pero celebran Hanukkah, el Ramadán y la tontería de Kwanza porque todas estas fiestas son multiculturales mientras que Navidad no lo es, en su opinión. (Vdare.com es una buena referencia para la guerra contra la navidad, que desmienten  a gritos los medios.) Cualquier referencia a Cristo es rechazada por la red que defiende los derechos humanos, ADL, ACLU y otras fuerzas de apoyo a lo políticamente correcto, que nunca se oponen a los símbolos religiosos judíos.

Cuando la ortodoxia secularizada, es decir el comunismo ruso, conquistó tierras, los rusos compartieron su fe y sus recursos con los conquistados. De hecho, la Rusia soviética abasteció generosamente a sus “satélites”, gastó fortunas para sostener a Cuba, a Alemania Oriental, Hungría, Polonia y los Estados bálticos . Después de 1991, los Estados ex soviéticos siguieron dueños de grandes complejos industriales y energéticos, de los cuales carecían totalmente antes de su integración al commonwealth soviético. Una de las consignas de propaganda de mayor éxito por el lado de los destructores liberales era: “basta ya de dar de comer a los  extranjeros”.

El judaísmo secularizado conquista tierras para robarlas y destruirlas. Durante cuarenta años de gobierno judío en Palestina, las autoridades no edificaron ni una construcción, pero sí derrumbaron miles de viviendas. Aun cuando está bien secularizado, el Estado judío encarna el miedo paranoico judío y la execración del extraño, mientras que la política cabalística inspirada de la Cábala del Pentágono es otra manifestación de este mismo miedo y aborrecimiento a escala global. El Jihad judaico laico en Irak convirtió a la fértil Mesopotamia en un yermo. Los países que han sido totalmente subyugados por los liberales, Haití o Malawi , son los más pobres de todos.

¡Basta ya con las necedades! tal vez estés pensando. ¡Basura! El judaísmo es una de las grandes religiones monoteístas; los judaístas creen en el mismo dios que los cristianos y los musulmanes. Ellos son nuestros camaradas en la lucha común contra la subversión carente de espiritualidad. El judaísmo no tiene nada en común con el culto anti espiritual, materialista y anti religioso de la globalización, el neoliberalismo, la alienación, el renegar de nuestras raíces, la destrucción de la familia y la naturaleza. Todo lo contrario, el judaísmo postula que el espíritu es lo primero, que la familia es santa, que se debe preservar la naturaleza: las comunidades judías son famosas por la práctica de la solidaridad y la ayuda mutua, su sentido de la tradición y la comunidad de la gente unida en Dios.

Esta objeción tiene peso, y, en apariencia, echa por tierra nuestra identificación del liberalismo como judaísmo secularizado. Pero esto no va más allá de la apariencia, pues se trata de una objeción basada en premisas defectuosas. El judaísmo (como el dios romano Janus) tiene dos caras; una cara para  los judíos, la otra para los goyim. Y ésta es la diferencia entre judaísmo por una parte, y cristianismo, Islam o budismo, por otra parte. Estas grandes creencias no le piden nada a los no adeptos, salvo que se sumen a su unidad. Lo único que la iglesia le pide a un no cristiano es que se vuelva cristiano. Pero el judaísmo no quiere transformar a un goy en judío; eso es algo casi imposible, casi prohibido, sin lugar a dudas desaprobado. Y el judaísmo tiene exigencias precisas para los no judíos que tienen la desgracia de caer bajo su autoridad. No deberían imitar a los judíos, y por eso mismo al goy se le prohíbe que tenga religión, él no deberá celebrar sus propias fiestas religiosas, ni tampoco ayudar a sus hermanos, debería ser un mero animal económico. El judaísmo secularizado tiende a ser un judaísmo para goyim, mientras el judaísmo para judíos sí que tiene su propio núcleo sagrado.

Más que nada, todas las ideas liberales que venimos describiendo caben dentro del judaísmo para goyim.

El rechazo a los derechos del grupo:

En el judaísmo, los goyim no tienen derechos como grupo. Los judíos están autorizados a participar en la sociedad como grupo, mientras que los no judíos deberían moverse como individuos, como si dijéramos: “ustedes tienen derechos individuales, nosotros tenemos derechos comunitarios”. La propiedad comunal de los goyim es considerada como vacante, abandonada. En el Estado judío, los judíos se apoderan libremente de las tierras que pertenecen a los palestinos en tanto comunidad; sólo cabe la discusión en lo que se refiere a la confiscación de tierras palestinas de propiedad privada. En el judaísmo liberal secularizado, la solidaridad entre trabajadores debería ser desmantelada, los sindicatos quebrados, mientras que la solidaridad entre ricos sí está permitida. La privatización es una negación de los derechos colectivos: si un haber no le pertenece a una persona privada y adinerada, se le puede echar mano.

Los derechos de las minorías y la negación de los derechos de las mayorías:

En el judaísmo, una mayoría no judía no tiene derechos; en todo caso, no tiene derechos sobre los judíos, y esto el liberalismo lo hereda plenamente. En la Rusia de 1991-93, la victoria del liberalismo sobre el comunismo se logró a través de la des legitimización de la mayoría: al pueblo ruso se le calificaba de “mayoría agresiva y obediente”, por oposición a la minoría ilustrada de los oligarcas judíos. Un discurso ilustrado en Occidente suele contener alguna referencia oculta a John Stuart Mill, a Madison, a Alexis de Tocqueville y al miedo a la tiranía de la mayoría.

La propiedad privada de los medios (por oposición a la propiedad estatal, pública), o derecho exclusivo de la gente rica a formar la opinión pública:

Un diario de propiedad pública suele verse contrapuesto a un “medio libre”, como si un diario que le pertenece a un judío rico fuera más libre que otro, perteneciente al Estado, a una Iglesia o a un sindicato.

Los derechos de las mujeres y los derechos de los homosexuales:

El judaísmo no reconoce la familia goy. Esto lo hereda plenamente el liberalismo: los liberales no creen en la familia del hombre desfavorecido, y quieren desmantelarla.

El antirracismo:

Para un judío es un instrumento en su lucha natural contra la población autóctona. Según el paradigma liberal, el antirracismo permite la importación de fuerza de trabajo más barata, con vistas a socavar los sindicatos y a operar a escala mundial, dentro del marco de una carrera por los salarios más rebajados.

El judaísmo considera el bienestar social como un rasgo único de la comunidad judía:

Pero los goyim no están autorizados a tener prerrogativas tales como agape para la ayuda mutua y la protección. Los liberales deshacen activamente la protección social, mientras no sirvan para financiar sus compañías y multinacionales, o como política gubernamental para fortalecer a los inmigrantes y las crecidas demográficas, que sirve como medida adecuada para socavar comunidades nacionales, y para racializar la política.

La libertad para la propaganda anticristiana:

El liberalismo no lucha contra el judaísmo, pero sí pelea encarnizadamente contra el cristianismo. En la América liberal, los jueces condenan a la Iglesia católica por lo que enseña, eliminan los árboles de navidad y promueven una nueva Biblia expurgada.

Democracia:

En el paradigma liberal, si no estás de acuerdo con las ideas liberales, tu voz no vale; se activa un mecanismo de defensa contra la supuesta tiranía de la mayoría. Si estás de acuerdo, no importa por quién vayas a votar, pues el resultado será el mismo. Ellos llamaron “democracia” a Israel, a pesar de que la mayoría de los goyim allí no tienen derecho a votar, y los que pueden hacerlo son alejados del poder mediante la invocación de una supuesta “mayoría judía”. Las victorias democráticas de Hamás en Palestina, y de Lukashenko en Bielorrusia fueron consideradas ilegales; en Serbia, repitieron las elecciones hasta conseguir el resultado al que aspiraban.

Así llegamos a la conclusión de que el liberalismo americano moderno es un judaísmo secularizado para gentiles, y no es ninguna liberación de la presión religiosa, como pretende.

¿Por qué será que USA y Gran Bretaña sucumbieron a tan extraña ideología? Una respuesta probable a esto puede hallarse en la historia británica. Según los estudios recientes del Dr. Mark Thomas, de la UCLA, se puede afirmar que en los siglos V a VII, las tribus sajonas precristianas conquistaron Britania y establecieron una sociedad de apartheid con unos 10 000 invasores en medio de dos millones de indígenas. ¡Y desplazaron a los autóctonos!

“Una elite anglosajona, pequeña al principio, e invasora, pudo implantarse rápidamente, al tener más hijos que llegaron a la edad adulta, gracias a su poder militar y a las ventajas económicas relacionadas. También impidieron que los genes de los bretones autóctonos se mezclaran a la población anglosajona mediante la restricción de los matrimonios mixtos, según un sistema de apartheid que dejó al país germanizado, tanto cultural como genéticamente. Como resultado, Gran Bretaña tiene una población de origen ampliamente germánico en lo genético, que habla un idioma principalemente germánico”, escribe Mark Thomas. [8]

Así, una parte de la población británica tiene la memoria genética injertada de una estrategia evolucionista exitosa conectada con el apartheid y la aplicación de principios “judaicos”. Los judíos no tienen el copyright de la maldad; y los bizarros ingleses que se identifican con el mito de las Tribus perdidas tienen más relación con los sajones que con los israelíes. Mientras Gran Bretaña se mantuvo católica y cristiana, esta tendencia fue mantenida a raya, pero después vino la Reforma, con su importación masiva de ideas judaicas del Antiguo Testamento, seguida por la importación de su lectura talmúdica a partir de Holanda, durante la revolución de los Orange. Se aflojó la mordaza religiosa católico, las alambradas  devoraron a la Inglaterra tradicional. En esta gran oleada de privatización, los dueños de la tierra dividieron, privatizaron y echaron fuera de las alambradas a las capas autóctonas desfavorecidas, de los “goyim” del Nuevo Orden. Aplicaron su estrategia en Irlanda y País de Galles, y después en América del Norte y en Australia, causando la extinción de millones de nativos. Muchos ingleses, americanos y australianos conservan la memoria de la exitosa estrategia; esto los lleva a recomendar las políticas filojudaicas y medidas que son casi judaicas.

Por cierto, la colonización y la formación de una casta dirigente militar no sucedieron solamente en Gran Bretana. Está la conquista aria, en la tradición hindú, o el reinado de los francos en Francia. Los franceses resolvieron el problema con la navaja nacional del Dr. Guillotin, durante el Terror de 1793, donde la idea de una aristocracia de sangre azul fue ampliamente denunciada por los revolucionarios de clase media. Hoy en día todavía, los nobles polacos pretenden ser descendientes de los Sarmats no eslavos, a diferencia de los polacos comunes, que sí son eslavos. Esta reivindicación “Sarmat” de la nobleza polaca (que conlleva el desprecio por los polacos del montón, como si fueran extranjeros) fue una razón importante para que Polonia tolerase y alimentase a la mayor comunidad judía que jamás existió sobre la tierra.

Dondequiera que prevalece, la doctrina liberal del judaísmo secularizado crea enormes abismos entre castas superiores y castas más bajas. Así en USA, 60 millones de americanos vive con siete dólares por día o menos, mientras que unos pocos tienen miles de millones que no tienen en qué gastar. [9] Esto representa una estrategia evolutiva  muy exitosa para la minoría que dirige. Es tan exitosa, incluso, que la mayoría bajo su gobierno tal vez tenga que aplicar drásticas medidas para moderar su éxito.

Pero no se debe desear su completa extinción: el liberalismo puede ser útil en cualquier sociedad solidaria, una vez que se reduzca su escala, se le cure de sus pretensiones exclusivistas, y se le ofrezca el pequeño nicho que le corresponde; actuará a la manera de un sistema de ventilación en una habitación calurosa. Pero no deberíamos permitir que nos congele…

Translation: Maria Poumier

Nota de YRANIA: La publicación de este artículo no significa que nos identifiquemos totalmente con su contenido. Incluso podemos sospechar que su autor, incluso sin saberlo, sea un agente servidor del poder internacional que pretende denunciar. Se trata de un viejo ardid: el poder globalizador crea y controla así su propia antítesis.

minaretes puntiagudos como lanzas

29 de noviembre de 2009

Copiamos de HURANIA un post de vital actualidad. No se trata de un tema arquitectónico ni de preferencia artística.

El fondo de la cuestión es que en Europa las gentes bienpensantes y con frecuencia desinformadas, creen de buena fe que se puede permitir que entren centenares de miles y millones de inmigrantes musulmanes… y que, simultáneamente, se les pida que dejen en su país sus costumbres culinarias, su forma de vestir e incluso la forma de practicar su religión islámica.

Se trata, evidentemente de una pretensión imposible. Si álguien abre la puerta de su casa a un huesped… no puede obligarle a que cambie sus hábitos sexuales ni su forma de entender la moral.  Si una nación vigilante y consciente de su identidad y de sus creencias quiere evitar perturbaciones e ingerencias extrañas, lo menos que puede hacer es seleccionar bien a sus invitados.  Aparte de que en este caso no se trata de invitados sino de visitantes que incluso entran ilegalmente …

Hay quienes creen que no habrá problemas ni desórdenes públicos con leyes tan sencillas como, por ejemplo, prohibir el velo islámico o la burka… ¿Prohibirían también la circuncisión de los niños y la degollación cruel de animales?

…Pero si más preámbulos, vayamos a la noticia que motiva este comentario: Se trata de que hoy, en Suiza, se decide en referendum la viabilidad o la prohibición de los minaretes de las mezquitas… Hace años que este tema preocupa a la gente… y el Gobierno suizo, que no ha sido capaz de rescatar a dos ciudadanos suizos secuestrados por el gobierno de Libia, no parece tener clara una solución al problema…

La noticia puede leerse en el blog amigo HURANIA

Nota de YRANIA: El titular de este post viene dado porque hace algún tiempo en un blog también llamado Hurania, pero de blogspot, se trató del tema de los minaretes en Suiza y se les comparaba lon lanzas que rasgaban la bandera roja de Suiza, la cual, por cierto tiene en el centro una gran Cruz Blanca. Pretender que los musulmanes de origen semítico se adapten a las costumbres europeas es tan ingenuo como imposible.   Tratan de impedir los resultados sin

impedir las causas. Esto me recuerda un chiste de Otto y Fritz.  Otto , un día que regresó a casa a una hora antes que de costumbre, había sorprendido a su amada esposa en brazos de su amante y… en el sofá del salón! Otto intentaba por todos los medios evitar que su Emma le “pusiera los cuernos” en su propia casa…   Un dia Fritz le pregunto a Otto: “¿Por fin  has solucionado el problema?”.  “Totalmente–replicó Otto: He vendido el sofá!

En Europa creen algunos que el problema de la ablación del clítoris, de la burka o del velo… se resuelve prohibiéndolo por ley, es decir “vendiendo el sofá”.

 

26 junio, san Pelayo, martir (911-925 d. JC)

5 de julio de 2009
 

 

 
26 de Junio –  SANTORAL DE LA IGLESIA CATÓLICA:

 

Su biógrafo dice que era tardo para la sonrisa; sin razón ninguna para no creerlo, aceptamos su testimonio y hasta puede ser que al final de la hagiografía terminemos por darle la razón.
Nacido en Galicia a orillas del Miño; solía jugar con los otros chicos en el pórtico de la episcopal de Tuy. Era sobrino del obispo Hermogio; por eso estudiaba gramática en la escuela junto a la catedral, donde se iba aprendiendo el salterio día a día; también en los días más solemnes se unía al canto mozárabe y actuaba como monaguillo en las funciones litúrgicas.

Pero aquello quedaba lejos. Ahora lo habían metido en la cárcel de Córdoba, donde los cuerpos de sus compañeros estaban sujetos con cadenas y grilletes; aquellos esclavos daban un hedor nauseabundo, pero a todo se acostumbra uno; un guardia con látigo iba a por ellos para llevarlos a sus tareas de arreglar jardines, limpiar mezquitas, atender los baños, arrimar tierra y amontonar ladrillos para las construcciones. Al regreso contaban que era inabarcable el trabajo que había en aquella ciudad enorme. ?A Pelayo le habían dicho que le llevaban a ver al tío, y no le mintieron del todo, porque vio a Hermogio que estaba en la prisión, ya enfermo y hecho un viejo. Lo habían apresado el año anterior en la batalla de Val de Junquera (920) y desde allí lo llevaron a Córdoba. Pelayo era su rescate porque, al no llegar el oro, más valía un joven que un viejo.

El niño pensó que aquella situación acabaría pronto; así se lo aseguró su tío, pero con lo enfermo que iba al pasar el Duero, nada más llegó a saberse del obispo. Es verdad que de vez en cuando venían oleadas de prisioneros nuevos; pero en los cuatro años que pasó en la prisión, cada día repetía al anterior y fijaba al de mañana. Pelayo tenía permitido estar en otras estancias mientras sacaban a los mayores para el trabajo diario; como no había alborotado, ni dado un problema, ni se había unido a ninguna insurrección, hasta se había ganado la confianza de sus guardianes; pasaba bastante tiempo leyendo códices a escondidas y por la noche preguntaba lo que o entendía a los clérigos presos. Aprendió a discutir con carceleros y con los dueños de las casas ricas donde lo pusieron a trabajar de día; supo atraer su simpatía y respeto. Aquel chico valía la promesa de dinero.

Comprendió la corrupción generalizada de Córdoba, que a la vez era fortaleza, poder, arte, libros, bullicio, mercado con una gran cantidad de gente que compraba y vendía, reía, vociferaba más que hablaba, estaba contenta, y con frecuencia escuchaba a poetas que solían cantar las gracias de los mancebos. Tuvo tiempo de ver la confusión moral generalizada del lugar donde vivían hacinados los trabajadores esclavos y los presos sometidos a condena, y allí mismo necesitó energía heroica para guardar su pureza. Por eso decía “Dios quiera que no me vea en apuros más terribles“. Porque allí se enteró de que los altos cargos se compraban con la prostitución de las conciencias; sí, al renegar de la religión venían sin mucho esfuerzo las casas, los palacios con esclavos del mediterráneo o judíos comerciantes de Alemania o de Francia, oro y tierras. Era la política de Abderramán III, que los hacía instrumentos útiles y manejables al cambiar de religión y prestarle infames servicios.

El joven Pelayo no cedió cuando lo llamaron a prestarlos aunque lo llevaran con protocolo al fastuoso ambiente cortesano, donde había alfombras y tapices, vasos de plata, aromas exóticos y guardianes sudaneses. Iba todo bañado, limpio, elegantemente vestido y perfumado; así lo presentaron ante el emir Abderramán III, el Victorioso, hombre dominado por la sensualidad, aunque los historiadores lo alaben por su corazón bondadoso. Las promesas de honor, riqueza y poder si se hacía musulmán se quedaron pequeñas. Sus palabras: “Soy cristiano y lo seré. Tus riquezas no valen nada. No voy a renegar de Cristo que es mi Señor y el tuyo, aunque tú no lo quieras“. Y “Atrás, perro, (echándose para atrás, cuando intentaba tocar su ropa aquel soberano) ¿crees que soy como esos jóvenes infames que te acompañan?“. Y rezó: “Señor, líbrame de las manos de mis enemigos“.

Una catapulta de guerra lo lanzó desde un patio del alcázar hasta la otra orilla del Guadalquivir; como aún vivía, un guardia negro le cortó la cabeza con la espada. Era el primer cuarto del siglo X.

Su cuerpo fue trasladado a León, y más tarde a Oviedo, donde se veneran actualmente sus reliquias en el monasterio de benedictinos que lleva su nombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 26jun SAN PELAGIO MARTIR 911 925 

 

Los gays no se inventaron en el siglo XXI. Ni los mártires. Ya ves, Pelayo, cuando tanto invertido de uno y otro sexo campea hoy gritando por sus derechos, tú te quedas en la Historia como ejemplo de los que mueren por no querer serlo.

Fuente: http://www.monover.com/calendario/26jun.htm

 

Nota de YRANIA: Tras muchos años en los que se lleva a cabo el llamado “dia internacional del orgullo ´gay´” es interesante destacar que las muy altas instancias del “lobby” homosexual eligieron la fecha de “su día” para hacerla coincidir con el dia en el que la Iglesia conmemora el martirio de San Pelayo, un adolescente cristiano –de 14 años– que fue muerto por no ceder ante la las solicitudes del emir Abderraman III, durante la dominación musulmana en España. En cuanto a por qué para celebrar dicha “fiesta” se eligió el barrio de Chueca, en Madrid, la explicación está en que allí precisamente se ubica la calle dedicada a San Pelayo, quien fué víctimado por defender su honor y su fe.
 

 

acoso sexual contra mujeres de Berlin

30 de junio de 2009
BERLIN
 
El blog Nueva Europa informa con el titular: “si no te subes al auto te matamos a tiros” sobre el comportamiento chulesco de algunos jóvenes musulmanes de Berlin:El BMW huyó haciendo mucho ruido de neumáticos, forma típica de conducir de estos “sureños”, que se sacan sus carnets de conducir también en las mezquitas.

Fin de un sábado noche, tres jóvenes amigas salen de fiesta, quieren irse ya a casa, les ha entrado hambre y lo único que encuentran para llenarse el estómago es un imbis turco de Kebabs podridos con pan y salsa de ajo. Se lo comen rápido, luego se sientan a esperar el autobús que los llevará a sus casas.
En eso frena un BMW plateado delante de la parada con tres “sureños” dentro que les ofrecen de subirse a su coche para disfrutar de su grata compañia. Daniela (20) tiene la desfachatez de decirles “nein” a los amos musulmanes: “te vas a arrepentir de esto”, le dijo el conductor. Enseguida vieron asomarse del coche un revolver. Dos de lás jóvenes pudieron saltar hacia un lado y salvarse de los disparos, pero a Daniela le tocó una bala y luego se le cayó el cartel con el plano de la ciudad sobre la espalda,a causa de otra bala. Daniela caterrizó sobre los cristales rotos.

Daniela se quedó temblando y llena de sangre hasta que llegó la ambulancia, pero tuvo suerte y sobrevivió las heridas. Los “sureños” tienen que ensayar un poco más la puntería, con más alemanes.

Ésto es el precio que una mujer ha de pagar por ir “enseñando todo” por las calles y por no subirse al auto con tres musulmanes. Igual que en sus paises.Cada vez hay menos libertad y escapatoria. Subirse al auto habría sido peor. Pero si hubieran llevado velo no les habría pasado nada de ésto. No habrían tenido que elegir entre los disparos o algo peor. Y si se hubieran quedado en casa fregando y repitiendo los versos satánicos del Corán, más a salvo habrían estado.

Espero que este encuentro multicultural haya servido un poco de lección y Daniela y sus amigas inviertan un par de euros más en su salud en el futuro y no compren más en esos Kebabs. Tampoco estaría mal que aprendan a diferenciar mejor entre los “sureños” y los otros morenitos de cultura musulmana…

…les gusta un Berlin racialmente mestizo…

15 de junio de 2009

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El País, diario de Madrid, recordaba el dia 6 de junio el significado o simbolismo del “Cenotafio Soviético”, es decir, el “monumental jardín funerario” que en el parque de Treptower de Berlin está “dedicado a los miles de soldados del Ejército Rojo que fallecieron en la toma de Berlin durante los meses de abril y mayo de 1045”.  El arquitecto que diseñó este monumento se llamaba Yakov Belopolsky… Está “presidido por un colosal soldado soviético que, además de destruir una esvástica con su espada, lleva un niño alemán en sus brazos.”

Hasta aquí… esto es lo que, entre otros detalles, se descríbia en El País del 6 de junio en un reportaje titulado “Destape a la berlinesa”… El único comentario que se me ocurre sobre el citado “colosal soldado” es que parece un poco complicado sostener un niño alemán en el  brazo izquierdo mientras se maneja la espada con el brazo derecho…

Esta introducción es la que da la clave para interpretar por qué a “El País” le gusta tanto el mestizaje… o la “multicultirización” de Berlin…  Si Berín fué “liberado”… en 1945… lo lógico es que hoy hoy sea conocida como la segunda ciudad más importante de Turquía…

Lo que sigue es el reportaje de El Pais Semanal (Madrid  14 junio 09):

El corazón mestizo de Berlín

LOLA HUETE MACHADO 14/06/2009

Mucho ciudadano turco. Mucho anarquista. Mucho artista. Sinergia, discusión, proyectos comunes… Medio siglo de historia ha convertido a Kreuzberg en uno de los barrios más multiculturales del mundo. Sus habitantes luchan hoy contra encasillamientos y tópicos.

Imagen habitual en Kreuzberg son sus paredes a rebosar de carteles y graffitis. Nada nuevo. Aquí nacieron, en su momento, las pinturas del muro de Berlín en su lado occidental, las mismas que hoy se andan repintando para el 20º aniversario de su caída; que aquí es un deporte local muy practicado echar mano del spray en cuanto se vislumbra hueco o reivindicación, y/o colocar póster sobre póster hasta levantar verdaderas murallas de papel. Y éstas, cuando se desprenden del puro peso, son como las capas de una cebolla con la intrahistoria cultural y social del barrio.

Hay muros en Kreuzberg que si se raspara en ellos aún se encontrarían restos de los reclamos de antaño, de lo mucho, y muy político, sucedido en estas pocas calles desde que (por cosas de la planificación urbanística hace ya tres siglos) la zona se convirtiera en lugar de tránsito de todos los grupos de población no gratos a la burguesía berlinesa de otras latitudes. Y ahora, de repente, hay un cartel repetido en vallas y escaparates, entre los cientos de convocatorias para eventos gays, proletarios, feministas, infantiles, universitarios, artísticos, políticos o viajeros, de las que uno se va enterando mientras pasea. El anuncio dice: “SO36 pronto sin SO36”.

Para el visitante, la frase es ininteligible. Puro misterio. Para los oriundos de Kreuzberg (llamemos KB al barrio, y a sus 160.000 habitantes, kbergianos; casi 200 nacionalidades, mayoría turca) y para los que no lo son pero se sienten, leerlo y sufrir del corazón es todo uno.

Tal cosa, que el SO36 desaparezca, significaría el fin de una época, de un estilo de vivir, aseguran, basado en la oposición y la lucha. Porque el llamado SO36, digámoslo ya, es un club y mucho más que un club. De entrada lleva el nombre de uno de los dos pedazos geográficos de este barrio en pleno corazón de Berlín: la zona SO36 (la otra es SW61), südost, sureste, las más aguerrida, proletaria y dura, con calles con un 55% de inmigración. Y de salida es, desde hace tres décadas, sala de conciertos y meeting point, laboratorio, batidora del barrio, por todo lo que aquí siempre se ha mezclado: lo más in y lo más out. Modelo y motor de mucha historia política de izquierdas y mucha desinhibición: las primeras movidas punkies o los primeros parties gays fusión oriente-occidente (el famoso Gayhane, donde pincha DJ Ipek, que se define a sí misma como “lesbiana turca”), llevan su sello. Los portavoces de SO36 argumentan: “En nuestro colectivo sociocultural y musical somos viejos, jóvenes, gays, lesbianas o lo que quiera que uno sea; somos punkies y estudiantes, trabajadores temporales y fijos, infra y sobrecualificados… muchos tenemos el llamado pasado inmigrante: tenemos raíces en Anatolia, en el Magreb, en Breisgau o Cottbus… Y no hablamos por hablar, sino que somos parte de la multiculturalidad del barrio… Con nosotros y a través de nosotros, Kreuzberg es lo que es: indefinible, inabarcable, conocido más allá de Berlín”.

Esta vez la amenaza de cierre es seria: un conflicto con un vecino por exceso de ruido ha acabado en crisis e “intervención burocrática”. Una vía poco querida en esta zona donde todo se reivindica con pasión, se discute con vehemencia y se acuerda. “El respeto al contrario es uno de los fundamentos de la pluralidad del barrio”, explican desde SO36. Y aquí estamos, expectantes, en la puerta de un símbolo de la militancia, el SO36 en el número 190 de la Oranienstrasse, calle que es a Kreuzberg como la Quinta Avenida a Nueva York (en escala kbergiana, se entiende), es decir, inevitable y obligada, bulliciosa, multikulti, repleta de tiendas de ropa y alimentación, librerías, cafés, casas ocupadas de los ochenta… Muy turco-alemana, concepto que en Kreuzberg conviene evitar. Tan inadecuado ya como decirle a un alemán de origen turco: “Qué bien hablas alemán” o “no pareces turco”. Especialmente las chicas con velo, que se niegan a ser calificadas, te pueden soltar: “¿Que qué bien hablo? Pero si soy tan alemana como tú, imbécil…”.

Plaza de Kottbusser Tor. Bajarse del vagón del metro en la línea 1 (U1), mirar el puesto de flores del subterráneo o el quiosco de periódicos, esquivar a los mendigos con perro que piden en la estación, subir las escaleras y asomar la cabeza al exterior… Según el día y la hora, aquí fuera puede llegar a faltar hasta el aire de lo poliédrico del paisaje, el U-Bahn (metro) amarillo que corre sobre un esqueleto de hierro y acero allá en lo alto y los bloques de aluvión baratos que lo rodean, los atuendos multicolor, las lenguas, sonidos y olores que se entrecruzan. El cliché de la Alemania sólo blanca, rica, esterilizada, ordenada… aquí se desvanece. Una experiencia para el no habitual. Y hasta para el nacional: en el intenso debate sobre dónde instalar la capital de Alemania tras la caída del muro en 1989 y la unificación del país en 1990 hubo algún político de peso (de Baviera, sin ir más lejos) que avisó de los peligros de querer convertir Berlín (y con ello, Kreuzberg, “ese enclave de inmigrantes y anarquistas”, especificó) en sede del Gobierno. Lo recuerda Nathalie, repantingada en su hamaca, frente a su tienda exquisita de ropa de segunda mano en la zona de Südstern. Pero podría haberlo contado cualquiera. Aquí cada tendero, taxista, bombero o estudiante es un google andante de la información política local.

La advertencia fue en vano. Berlín se convirtió en capital en 2000, y Kreuzberg sigue siendo más o menos lo que era, lo que es desde hace 50 años o desde hace tres siglos, según se mire: zona de tránsito y migrantes con su propio estilo, pobres, pero activos, mucho lost in translation. “Las ciudades ricas son aburridas porque no tienen espacio para los recién llegados, se limitan porque tienen algo que perder. Las ciudades ricas no pueden permitirse experimentos…”, escriben en el último número de la revista Dummy que puede encontrarse en los quioscos del barrio.

Y eso es Berlín, una ciudad “pobre, pero sexy”, que decía su alcalde para promocionarla, amorosa con la cultura y con una deuda aplastante de 60.000 millones de euros que amarga el idilio. Y eso es Kreuzberg, un puro experimento. Strategiengebiet, territorio estratégico, lo llamaban en los mapas en los años ochenta, cuando sus calles eran un puro caldo de cultivo del desarraigo y la pobreza, los que los antimultikulti definen, finamente, como “sociedad paralela”. Hoy ya no es tanto así.

“Hace diez años, las historias de turcos de éxito eran tema destacado en los periódicos, hoy ya no. El número de empresarios de origen turco ha crecido considerablemente… y la palabra dönerkebap está recogida en los diccionarios desde 1991″, cuentan Martin Greeve y Kalbiye Nur Orhan, que han elaborado el informe Berlín turcoalemán. “¿Un barrio de inmigración?” No señor, dice Shermin Langhoff, directora del centro de teatro y danza Ballhaus Naunynstrasse, que hace lo que llama “Postmigrantisches Theater para el Kreuzberg multicultural”, conceptos que no hace falta traducir. Ésta es ya otra etapa, asegura. “Posemigración”, lo llama. “Ahora no se habla de pérdidas y desarraigo; la segunda y tercera generación ya han superado aquello, tanto que se ha creado una nueva perspectiva alemana, la nuestra”. “Y ahora, los inmigrantes asentados, formados y crecidos sorprenden en propuestas hasta a los partidos de izquierda, que siguen en el cliché de ‘pobrecitos’, como sucede aquí en Kotti, con iniciativas de madres y comerciantes contra la droga”, dice Cem Özdemir, el alemán de origen turco que más lejos ha llegado en política. Éste es un lugar de “anormalidad normal”, define Martin Düspohl, director del Museo de Kreuzberg, que cuenta aquí mismo, en la Adalbertstrasse, la historia local.

La otra, la actual, ahora mismo en cada esquina:

1. La familia palestina y numerosa El Robaja prepara la parrilla y la carne en el Görlitzer Park, su parque preferido.

2. La canciller Angela Merkel aparece hoy en los periódicos animando a los extranjeros residentes a que se nacionalicen alemanes: en la mitad de los noventa lo hacían unos 300.000 por año; en 2008, menos de 100.000.

3. Hombres turcos con barba se reúnen ya en el café Yavuzeli Sarilar, en Dresdener Strasse, todos procedentes de la ciudad de Sarilar, todos taxistas y de religión alevita (forma liberal del islam, mayoritaria en KB), y en los muchos cafés alrededor de Kottbusser Tor, sólo de hombres turcos con barba; esos que nunca se dejan preguntar, porque no quieren o no entienden palabra de alemán, pero entre ellos se saludan con un “¿de dónde eres, campesino?”.

4. Cem Özdemir, líder de Los Verdes, con las elecciones europeas encima y las generales en septiembre, a la vuelta de la esquina, sale de su casa en Kottbusser Tor (de techos altos, jardín interior, bicicletas aparcadas en el patio…), junto a su esposa, argentina. “Doce familias habitamos en el edificio, esto es como un pedazo de Anatolia en una gran ciudad, hasta huerto tenemos”, dice antes de ponerse a trabajar.

5. Los niños brotan de todos lados camino de las escuelas. Algunas, especialmente en el barrio vecino de Neukölln, llegan al 100% de alumnos con origen inmigrante. Los periódicos publican el reclamo del senado berlinés para la secundaria: “Se buscan profesores, a ser posible con pasado migratorio. ¡Berlín te necesita!”.

6. Los camareros del Rote Harfe, en Heinrichplatz, abren su restaurante, que cuenta, en la planta de arriba, con el conocido Orient Lounge (narguile, cojines y mesas en el suelo, mucho reservado); Firat, dueño del café Übersee, en el Paul Linke Ufer 44, coloca la mesas en el suyo. Y el Hannibal, en Görlitzer Bahnhof; el Luzía y el Milch und Zucker, en Oranienstrasse… Todos gestionados por lo que los alemanes no turcos llaman “turcos de segunda generación”, es decir, alemanes como ellos, pero con otros apellidos. La clase media turca, frente a la clase media alemana.

7. La adolescente Hanna Schneider hace rato ya que ensaya bajo la carpa del circo que dirige un activista clásico del lugar y en el que desarrollan programas conjuntos con jóvenes de Israel.

8. El director kurdo, Ilker Abay, y su equipo turco-kurdo-alemán ruedan en este instante en el local de periódicos que han alquilado en la Urbanstrasse otra toma más de su soap opera titulada Crazy kiosk, de éxito en la televisión turca.

9. Otro director, éste más de teatro, Neco Çelik, repite una vez más en una entrevista que no quiere hablar del cliché: su condición de hijo de inmigrante turco, ex miembro de una banda en Kreuzberg y modelo de integración, bla, bla, bla… pues ha llegado lejos y es conocido en lo suyo. Pero lo que no puede evitar es ser carne de paradoja: no son inmigrantes, pero usan sus raíces, su pasado en el gueto…

10. Los jugadores del primer equipo turco en la ciudad, el Türkiyemspor, entrenan en el Katzbachstadion. Erkan Önae, treintañero, ex entrenador de una de las categorías, se acerca hoy domingo a verles. Sus padres, invitados a trabajar aquí, buscaron la mejor educación para él, se empeñaron en el idioma y lo alejaron de zonas de mayoría turca: “¿Qué se puede esperar de aquella generación? Vinieron a trabajar y ¡vaya si trabajaron! Nosotros, la segunda generación, nos hemos adaptado aquí, ahora ellos deben abrirse”. El deporte, dice, es uno de los grandes medios de integración. Recuerda, cuando se abrió el muro, a dos jugadores del Dinamo, de Berlín Este: “Vinieron a buscarnos para jugar con nosotros”. El equipo es una institución aquí. Hace nada, el príncipe Carlos de Inglaterra y su esposa, Camila, visitaron Kreuzberg para asistir a dos partidos de fútbol: el Türkiyemspor contra el FC Internationale, y el Evangelische Pfarrer (pastores evangelistas) contra los imanes musulmanes…

Los ‘kbergianos’ configuran un territorio peculiar: mayoría inmigrante de origen turco; radicales activos sin importar la edad; militantes de partidos varios; artistas internacionales… Muchos se suelen marchar y suelen regresar. Añoran el barrio. Los kbergianos conviven en paz. Hasta combinan varias lenguas: por aquí se habla Deukisch, la combinación de ambos idiomas; se llama Kreuzkölln a la zona de frontera que une KB con Neukölln, barrio vecino, más turco y de religión y tradición más extrema (allí se han producido varios asesinatos de honor de mujeres a manos de sus familiares). Muchos habitantes crean. Otros se manifiestan contra la instalación de un McDonald’s (por capitalista, pero no lo consiguieron); contra el ataque a homosexuales (sucede y al momento tres mil personas aparecen en la calle para protestar), o la falta de posibilidades educativas y de futuro de los hijos de inmigrantes, uno de los grandes fracasos políticos: según el DIW (Instituto alemán de Investigación Económica), tres de cada cuatro ciudadanos de origen turco no termina la escuela, uno de cada dos en edad de trabajar no tiene trabajo y sólo el 3% de ellos ha estudiado.

“¿Un mito o un ejemplo exitoso de integración?”, se pregunta Doris Nahawandi, que se ocupa de tal cosa en el Ayuntamiento. “Ambas cosas”, concluye. Y enumera: es uno de los barrios más pobres de Berlín y, sin embargo, uno de los más “capitalizados” en lo económico, lo cultural, lo social. Pero las luces tienen sombras: “La tasa de escolares hijos de inmigrantes que no terminan sus estudios es muy alta; la economía sumergida y la delincuencia menor pertenecen a lo cotidiano, crecen las organizaciones religiosas fundamentalistas islámicas…”.

Hablar con Shermin Langhoff, con Özdemir, con Önae es oír términos como turcofobia, selbstphobie (fobia a sí mismo). “La identidad es el problema: definir el ‘yo’ y el ‘ellos’. Los nuevos jóvenes alemanes aún no han sido aceptados en esta sociedad”, dice Shermin. “Después de treinta años en este país, se trata de poner otra mirada”. Ella lo intenta desde el arte: en su sala programa y monta obras como Bist du schwul oder Türke? (¿Eres homosexual o turco?). “No hacemos un teatro de gueto. Tenemos una clientela de bohemios, de activistas, trabajamos con artistas de otros contextos… el nuestro es un espacio político en un territorio politizado: eso es Kreuzberg”.

¿Es lo contado arriba razón suficiente para escribir ahora precisamente sobre Kreuzberg? ¿Ahora? Cierto. No hay hecho destacado nuevo, salvo los 500 policías heridos y los 250 detenidos que se produjeron en sus calles en la pasada y habitual fiesta antifascista del Primero de Mayo y que este año se convocó al grito de “Contra la discriminación”. No. Un barrio es una construcción cotidiana, y el KB cotidiano es tranquilo, casi rural: “el pueblo”, lo llaman. Aquí hay sillas, bancos y hasta sofás en las calles para la charla, tomar el café o el sol.

Pero quizá sea también razón poderosa para hablar de KB que en estas calles nació el cabaré alemán de la mano de Ernst von Wolzogen en 1901. Que hoy, miércoles o viernes, hay mercado turco en el Landwehrkanal, y mientras Hristoforos Triadafillu, el griego, descarga su mercancía de aceitunas, queso y gambas, aquello se llena de gentes de todo el mundo, de colores y olores mediterráneos. Que tiene salas donde bailar agarrado, seas hetero u homo, y un museo sobre la historia gay en Mehringdamm. Que abundan los clubes donde adoran lo nuevo y lo retro, lo tecno y lo punk, lo inclasificable… Que sale el sol y el parque Hasenheide se llena de cuerpos desnudos alemanes y de parejas jóvencísimas de origen turco, muy vestidas, que se esconden de las miradas. Que abrirá pronto la gran mezquita en la Wienerstrasse. Que ya funciona la primera residencia de ancianos turcos de Alemania, aquí envejecidos, y los recién nacidos del barrio se llaman Merve, Yade, Gizem, Fatih… Que existe mucho patio interior repleto de negocios, arte y artistas… y que hay mucho hammam, mucho canal, mucha agua. Que Kreuzberg debe su nombre a Napoleón…

Nada en Kreuzberg parece importante. Pero sí lo es el todo. Un lugar que por no tener, no tiene ni centro geográfico, digamos al estilo plaza de Lavapiés. “El barrio nació de una idea burocrática en 1920. Juntaron partes de otros, al norte y sur de la línea 1 de metro, y lo dividieron en cuatro áreas”, ha explicado muchas veces Düspohl desde el Museo de Kreuzberg. Y a Kreuzberg no sabían ni cómo llamarlo. Hasta que en 1921, al celebrar los cien años de la guerra contra Napoleón, alguien se fijó en la cruz que coronaba una colina… y ahí estaba: “la montaña de la cruz”. Lo que hoy es y lo que ofrecen los kiez citados lo describe bien otro habitante común en KB: el turista. El norteamericano Tobias G. aconseja sobre las bondades de KB en el foro de http://www.toytowngermany.com. “Se puede dividir en dos partes, SO36 y SW61, y más exactamente en cinco barriadas (kiez)…”.

Asegura Düspohl que “la semilla de la conciencia y el orgullo de ser de Kreuzberg se plantó en 1959, cuando unos pocos artistas abrieron galerías en Oranienstrasse y se empezó a convertir en un Montmartre bohemio”. La planta nació y creció, primero un tallo (artista politizado); luego, otro (obrero turco). Medio siglo ha transcurrido desde que la Alemania de posguerra solicitara a los países del Sur trabajadores para rehacer su economía. Kreuzberg era la zona más pobre. Y allí, junto a unos pocos berlineses, criadas y proletarios, se instalaron los obreros. Luego llegaron los alternativos. “Todos vivían puerta con puerta. Lo que vino después tiene que ver con ese tiempo”, concluye Düspohl. Hasta lo turístico.

Es el incremento de turistas el que tiene parte de culpa de los cambios a peor en el barrio. Lo dicen, desmoralizados, los anarquistas: “El proceso de gentrificación, estructuración, privatización, incremento de los alquileres, y el crecimiento del control con cámaras en las calles, presencia policial, están devorando nuestro barrio. Detrás de la fachada de creatividad y estabilidad social hay grandes discriminaciones”. Tomar o recuperar la noción de comunidad es fundamental, dicen. Y apelan a las estructuras ya existentes: las WG’s (comunas en pisos compartidos), colectivos de trabajadores, asociaciones deportivas… Hasta llaman la atención a los recién llegados apáticos. Desde hace un tiempo cuelgan carteles y llenan de graffitis los muros de Kreuzberg, en alemán y en turco: “El Estado salva a los bancos, nosotros debemos salvarnos a nosotros mismos…”.


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