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holzwege, el camino del bosque

4 de enero de 2011

“El camino del bosque” ( http://holzwege.cl)  es la traducción del título  de un interesante blog chileno, cuyo contenido sólo puede ser comprendido por mentes sin prejuicios y abiertas. Las personas que creen de buena fe toda la propaganda y las mentiras de la mayoría de los medios de incomunicación quedarán muy sorprendidas y asombradas. En fin, como la “fruta prohibida” y, en este caso bastante desconocida, se hace deseable, creo que es oportuno dar un vistazo a este blog, con cuyas ideas se puede o no estar de acuerdo pero que merecen ser conocidas y evaluadas.

Nota de YRANIA: Como muestrario de la calidad de este blog reproducimos un artículo sobre el pueblo Godo (Gott= Dios; de ahí “gótico” por ejemplo “arte gótico”). Su autor firma Erik y originakmente fue publicado en el blog novus ordus gothorum:

Godos, un pueblo nórdico

Posiblemente uno de los héroes godos o gautas mas conocidos, sea Beowulf. Aunque muchos lectores se sorprendan, Beowulf, el héroe del poema anglosajón, pertenecía a la raza de los godos. Si bien es cierto que pertenecía a la raíz goda que no emigro hacia el occidente Europeo. Y es que como bien apunta el escritor clásico Jordanes; el pueblo de los godos procedía de la tierra de Scanzia, la cual no es otra que la actual escandinavia. Y mas concretamente de la isla de Gotiscanza, en el actual sur de Suecia. Conocida en sueco antiguo como Gotland, y en tiempos ancestrales como Gautlandia, tierra de los godos.
La gautlandia originaria, eran un conjunto de islas situadas en la zona del mar báltico, y posiblemente en el territorio sueco escandinavo. Desde donde los viejos y ancestrales tatarabuelos de los visigodos, emigraron un buen día en busca de nuevas tierras.
Una vez mas el escritor clásico Jordanes, nos lo describe asi en su historia de los godos:

(..) En cuanto soltaron sus naves (Barcos) y tocaron tierra, dieron su nombre al paraje a que acababan de abordar, llamándose todavía hoy, seun se dice, Gotiscanzia. Inmediatamente marcharon de allí contra los ulmerugos, establecidos entonces en las orillas del océano, los atacaron después de haberse apoderado de su campamento y los arrojaron de las tierras que ocupaban. Poco después subyugaron a los vándalos, vecinos de este pueblo, y los añadieron a sus conquistas, y como el numero de godos había aumentado considerablemente durante su permanencia en aquel país, Filimer, hijo de Gandario y quinto de sus reyes desde Berig, tomo, al principio de su reinado, la resolución de salir, partiendo a la cabeza de un ejercito de godos ..(..)

Como resultado de todo esto, nos nace la duda razonable de: ¿Eran los godos realmente germánicos?. Nuestra postura al respecto es complicada, y apostaríamos por la afirmación mas que evidente, pero con un matiz. Realmente los godos, pertenecían al gran grupo de los germanos, eso es mas que evidente. Pero a su vez habría que tratarlos mas realmente como nórdicos. Puesto que al contrario que otras poblaciones germánicas, las cuales evolucionaron en el continente o el este de Europa. Los godos evolucionaron en escandinavia, y formarían el grupo de los llamados pueblos nórdicos. Asi pues, en la edad media escandinava, muy lejos ya de los tiempos en el que los baltingos y amalingos se lanzaran en la aventura de la conquista de Europa. Sus hermanos del mismo dios Guton (Odin godo), se lanzaron a la conquista de las tierras de Rusia y el báltico en diferentes oleadas vikingas suecas.
Es notable hoy en día, que los suecos vean la monarquía de los reyes godos de España, como parte romántica de su “historia”, semejante a como los castellanos vemos a las tierras donde el imperio de España floreció durante el renacimiento.
Resulta curioso pensar por unos momentos, que los vikingos varegos y las dinastias medievales hispanicas, eran primos lejanos, y compartian parentesco lejano.

Erik “Godo” – Pan Gothia

 

guerra y paz … ó paz en la guerra

18 de diciembre de 2010

En realidad la paz absoluta no existe….  lo que existe es una mezcla de paz y guerra, es decir… momentos de paz relativa en medio de una guerra permanente, que es el devenir de la historia… de la historia conocida y  de la prehistoria mitológica… (ALEX BLACK, …en el verano de 2006)

Esta idea, que me  ha sido sugerida por la lectura del gran Heráclito… la he visto confirmada por un texto hallado por azar en un foro asturiano. Espero que su autor, que  firma con el pseudónimo de Zarpax, no me ordene suprimir el texto que a continuación copio del citado foro:

Estudiar la guerra.
…………………

A ver Q….

Estudiar la guerra, pensar la guerra, el conflicto, que es algo que siempre ha existido desde que el hombre es hombre, no es ni desearla, ni añorarla, ni es un “¡Viva a la guerra y la muerte!”.
Tampoco el que la piensa necesariamente ha de ser un militar o un “militarista” aunque no sea un pacifista.
Este “chiste” del Q., me molesta porque es nítidamente una mentira basada en el desconocimiento del asunto. ¿Por qué es una mentira o un error? Porque los soldados que empuñan el fusil y la bayoneta como el del chiste no piensan la guerra. Ellos la hacen, pero no la piensan.

Pensar la guerra es propio de la filosofía, de una muy alta filosofía (me refiero al tema), porque la guerra es un asunto grave, muy grave, y no puede ser dejada en manos de los políticos ignorantes ni en manos de los soldados ignorantes.

Por supuesto no me refiero al estudio de una guerra concreta porque eso no es ni pertenece a la filosofía, sino a la historia. Así, hablar de los “estudios de la Guerra Civil española” es mera ideología y eso es anacrónico. Eso será una “historia” o un relato como otros muchos…, pero no será pensar lo más objetivamente posible la guerra.

No creo yo que se pueda tildar a Raimond Aron de belicista o de militarista por haber estudiado la guerra en su opus <Paz y guerra entre las Naciones>.
Ni Clausewitz ni Aron, ni ningún otro estudioso de la guerra ha expresado jamás que le guste o ser un aficionado o un defensor de ella, por mucha que fuese la fascinación del primero, de Clausewitz, ante la guerra. La guerra, siendo el horror más grande no gusta a nadie. Absolutamente a nadie. Ni a un Hitler.
La guerra, que al decir de Clausewitz es un asunto grave, no debería nuca ser tratada con ligereza, como si fuera cosa de risa o como si la risa la “desarmara” y la hiciera “pacífica” o inexistente. Al contrario, la risa sobre ella es belicista y tiende al conflicto al no saber tratarla en sus justos términos.

El graffiti que he encontrado por la Red y que ven ustedes aquí arriba es -aparte de su necia ingenuidad- un insulto a la inteligencia y una boutade, un acto inconsciente propio de un gran ignorante que, más que ayudar a la paz, ayuda al desconocimiento de la guerra y del ejército y crea una nefasta ideología que sólo sirve al ocasional “enemigo” que se aprovechará siempre de ella. Porque la guerra, digan lo que digan los alelados de los pacifistas, siempre estará con nosotros y nunca nos abandonará, ya que ella es parte inherente de las biocenosis que han dado lugar a lo que somos. Y renegar de lo que somos es de necios. El Jardín del Edén aquí no existe, y la realidad es lo dura que es.

Si, por ejemplo, la guerra “es una confrontación de voluntades” (para doblegar la una a la otra), como dice Clausewitz…, para acabar con las guerras antes habríamos de acabar necesariamente con esas “voluntades”, lo cual es, también, cosa de necios.
No se hace, pues, la guerra con la paz, sino al revés: se hace la paz con la guerra, “en su seno mismo, hay que buscar la paz; la paz en la guerra misma”, como dijo Miguel de Unamuno. ¡Si quieres la paz, efectivamente te has de preparar para la guerra!
Pensar la guerra es así cosa del hombre virtuoso, no es cosa del “pacifista” ni del que al pensar el horror que es, se desmaya sin haberlo realmente experimentado. Tampoco es cosa del belicista.
La guerra es mala, es lo peor…, pero es humana, es nuestra. Así, el mayor insulto a la inteligencia nuestra es oír aquello de que la guerra es “inhumana”, porque los inhumanos, los no humanos, esto es los animales no humanos, no hacen guerras (la selva), por tanto lo “inhumano” si acaso es la paz eterna y el diálogo habermasiano infinito del alicio de turno que piensa que la Ciudad de Dios ya ha llegado a la Tierra. Esto es una verdadera salvajada. Amén.

[Dos cosas: Una que los humanos no se arrean los unos a los otros “como todas las demás especies”. Esto es falso.]

Los animales humanos se relacionan con las demás especies de múltiples maneras (arte taurino, caza, pesca, religión (los númenes) y se come como ellas a todas las que puede, pero como ellas…, no hace con ninguna de ellas “la guerra” (werra), pues la “guerra contra las cucarachas” o contra las plagas no es verdaderamente una guerra, puesto que ninguna de esas especies es “enemigo” nuestro tal y como lo son otros hombres enclasados dentro de un “Estado enemigo”. Es decir, que la guerra sólo es posible entre Estados, y como los demás animales no constituyen Estados, no hay guerra con ellos… Ni ellos hacen jamás la guerra (bellĭcus) con ningún otro animal, sea de su misma especie, sea de otra especie. La guerra es nítidamente y solamente humana y entre humanos enclasados en alguna Unidad política, cuando esto no es así lo que hay es una “pugna”, una reyerta.
La guerra no es ni lo que dice el RAE: La “Desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias”, pues ello significaría que el “estado natural” es la paz, de donde surgiría la guerra, lo cual ya hemos asentado que es falso. Es al contrario, es la paz, la firma del armisticio o el “cese de hostilidades” el fruto de la guerra, del estado natural del hombre para el hombre según la famosa teoría hobbesiana.
La guerra no es “una lacra social”…, sino un resultado lógico y ecológico del estatalismo y de la civilización, y no es tampoco lo que genera más sufrimiento en este valle de lágrimas:
<En 2000, más de 1,2 millones de personas murieron como consecuencia de accidentes de tráfico, lo que hace de ésta la novena causa más importante de muerte en el mundo. Se prevé que en el año 2020 esta cifra prácticamente se haya duplicado………..los accidentes de tráfico en carretera provocan más de 40.000 muertes en la Unión Europea y producen costes conexos directos e indirectos estimados en 180.000 millones de euros, o sea el 2 % del PIB de la Unión Europea.>
¿Alguién protesta por estas muertes y por este sufrimiento muchísimo más grande que el generado en las guerras actuales? ¿Por qué consideramos “normal” estas muertes y este sufrimiento por “accidente” de tráfico? ¿Por qué no consideramos a la guerra un “accidente”? Pues un accidente es sólo el “suceso eventual que altera el orden regular de las cosas”…, aunque esto del “orden regular” sea muy discutible y hay que tener la noción de “accidente” muy clara.
La guerra -en tanto curso de la sociedad política-, pertenece al eje circular del Espacio antropológico y solamente a él.
…………..

La otra y segunda cosa es que el sufrimiento del que habla Q., eso de “las calamitosas enfermedades que nos da la vida”, es irrecurrente y de nada vale clamar contra él. La mayor mortandad y el mayor sufrimiento lo da la vida al matarnos: la tasa de mortalidad es aquí absolutamente del 100%. Nadie excepto los alumbrados religiosos clama contra este fatum.
La causa mayor de las muertes ocurridas en el mundo son las enfermedades cardiovasculares: Principales causas de mortalidad en el mundo. La guerra no ocupa casi nunca un lugar elevado en las estadísticas: http://www.gstriatum.com/info/general/53-mundial/629-principales-causas-de-muerte-en-el-mundo .

La existencia es la que es y en esto hay que ser estoicos, “Nec Spe Nec Metu: “Nada espero, nada temo”. De nada serviría decir que así como se lucha contra las enfermedades y las muertes causadas por el tráfico, hay que “luchar” también contra la misma lucha que supone la guerra, pues la lucha contra la guerra es la guerra misma, ya que es esta guerra la que establece la paz. Y nadie, excepto el que puede, está mejor capacitado para saber y decidir cuando conviene o no conviene la guerra y cuando conviene la paz.

Nota de YRANIA: Este texto sobre la guerra está tomado de un comentario que José María Rodriguez Vega publicó en el foro Amisalas.


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