Archive for the ‘Sexualidad’ Category

La “ideologia de género” no es científica

8 de marzo de 2017

Freud trató de explicar la psique femenina por lo  que llamó “envidia de pene”, la incomodidad con su propio sexo y la ansiedad por imitar de alguna forma al varón. La realidad es más bien la contraria: la inmensa mayoría de las mujeres están contentas de ser como  son y procuran acentuar su feminidad de diversas formas: atuendo, maquillaje, adornos, etc. Esto es normal, aunque puede derivar a extremos grotescos o enfermizos. No deja de ser curioso que conforme avanza la “liberación de la mujer”, los modelos femeninos que se proponen se parezcan más bien a las prostitutas o a las tradicionalmente llamadas marimachos. Cualquier cosa menos la mujer equilibrada y sensata. Solo hay que prestar atención a las modas, las cantantes y otros ejemplos de “éxito”, muy seguidos: la mujer como objeto sexual, paradoja solo aparente con la “liberación”.

  La extraña conclusión de Freud viene, probablemente, de que sus estudios se basaban a un grupo muy determinado y escaso: las mujeres histéricas. La histeria puede definirse como una actitud de rebelión impotente contra la realidad. Casi todo el mundo ha tenido momentos de histeria, pues la realidad es a veces muy dura, pero en la persona histérica se trata de una actitud sostenida, con altibajos entre furia violenta y resignación (que no es lo mismo que aceptación).  El histerismo es una nota bien visible en la ideología de género.

   En el ser humano el dimorfismo sexual está más acentuado probablemente que en cualquier otro mamífero. No simplemente en tamaño o forma corporal, sino también en inclinaciones, conductas y tendencias. Es más, tanto la mujer como el varón tratan de acentuar sus diferencias, que ven como positivas y agradables. La ideología de género niega esta realidad, y en ella puede verse, en su lado feminista, esa absurda envidia del pene, que al no disponer de él intenta negarlo, negar la diferencia. No se trata de igualdad ante la ley, sino de ir más allá, a borrar cualquier diferencia, incluso biológica, a “hacer como si no existiera”. Uno de los rasgos más cómicos del feminismo es su satanización de lo que llaman “sexismo”, cuando si por algo se distingue el feminismo es por su obsesión con las diferencias sexuales. Esta ideología alcanza unos  grados de estupidez e insensatez mayores que las ideologías que la precedieron, en particular el marxismo, del que viene a ser una derivación: sustituyen la lucha de clases por la lucha de sexos, al mismo tiempo que niegan  la existencia de estos, transformándolos mágicamente en “géneros” y declarando equivalente a la normalidad cualquier anomalía o conducta desviada.

    Algo  que atormenta especialmente a los “generistas” es la maternidad, tan desigualadora. La figura de la madre es denostada, abierta o implícitamente,en el feminismo, que quiere hacer del aborto una especie de sacramento, como involuntariamente confiesan en alguno de sus lemas.  Ahora mismo asistimos a campañas contra la maternidad, poniendo como ejemplo a mujeres que la ven como una carga tremenda, y uno solo puede compadecer a sus hijos.  Siempre hubo lo que se la llamado “malas madres” pero ahora se proponen como modelos. Y tratan de reducir la sexualidad a un simple pasar un rato de placer sin relación alguna con la reproducción, lo que igualaría la coprofilia o la zoofilia, por ejemplo, con la sexualidad normal entre hombre y mujer. Pero aunque la sexualidad no se limita a la reproducción, esta es en definitiva su función principal, sin la cual la propia especie humana desaparecería. Por eso puede hablarse aquí de una ideología del suicidio social, como ha habido otras a lo largo de la historia.

   En realidad, el varón y la mujer son distintos y complementarios, y no solo en relación con la reproducción. Pero el histerismo quiere instalar la igualdad sin complementariedad, lo que es puro homosexismo. Con ello la familia es socavada y destruida, y uno de sus efectos es el aumento de la violencia doméstica que llaman “machista” o “de género”, y que se quiere reprimir (histéricamente)  mediante leyes   y publicidad obsesiva.

    En la mitología, la mujer histérica es representada por la amazona, la mujer que mutila su feminidad para tratar de emular al varón y matarlo (hacerle la vida imposible, más corrientemente). Esto se da cada vez más en las relaciones entre sexos, deteriorándolas gravemente.

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(FILES) A picture taken 30 October 1984 shows  English writer Doris Lessing at her home in London. British writer Doris Lessing on Thursday won the Nobel Literature Prize for five decades of epic novels that have covered feminism, politics as well her youth in Africa.

Nacida el 22 de octubre de 1919 en Kermanshah, en Persia (actual Irán), Doris Lessing se crió en Rodesia (actual Zimbabue), donde su padre se instaló en una gran granja aislada cuando ella tenía cinco años.
Murió el 17 de noviembre de 2013, Londres,  Reino Unido.

Doris Lessing:

….con un periodista español notablemente cretino:

— Es una de las cosas que recriminé al movimiento feminista. Ellas trataban a las mujeres que decidían tener hijos como si fueran ciudadanas de segunda clase

— Será cuestión de tiempo que las cosas cambien

— Tal vez. Aunque puede que se le haya escapado un detalle: que las mujeres no parecen tener gran prisa por meterse en política, o en la gran empresa. Me pregunto por qué (…) El banco Natwest tenía un proyecto para promocionar a las mujeres dentro del propio banco y descubrió que solo le interesaba a una parte muy pequeña de las empleadas. Les brindaron cursillos especiales y cosas por el estilo, pero, en general, las mujeres no querían competir. En cambio, lo que sí deseaban era casarse y tener familia (…) a excepción de una minoría. Y aquello me resultó sumamente interesante porque, a pesar de tanto movimiento feminista, esto es todavía lo que parece que la mayoría de las mujeres quiere. Y no veo por qué no (…) Me parece que no es justo que reciban críticas por pensar así. (…) Que yo sepa, a Simone de Beauvoir nunca le gustó ser mujer. No le gustaba serlo y siempre se estaba quejando de ello. A mí no me parece nada terrible. Tiene sus ventajas. Y de todas maneras, ¿qué puedes hacer? Lo que me asombra es que noto cierto tono de queja en lo que dice. ¿A quién dirigía sus quejas? ¿A la naturaleza?

http://gaceta.es/pio-moa/envidia-pene-08032017-1059


 

Doris Lessing:

“Las feministas no han entendido nada”

Por Annette Levy-Wyllard

A sus espléndidos 86 años, la célebre autora de El cuaderno dorado y candidata al Premio Nobel se va lanza en ristre contra las mujeres estúpidas y se apiada de los hombres que tienen que aguantarlas.

Entrevista: “Las feministas no han entendido nada”

Annette Levy-Wyllard: Su novela El cuaderno dorado (Premio Médicis en 1976) fue y sigue siendo el libro de culto
de la liberación femenina en el mundo entero. Pero ahora usted decide denunciar a las feministas…

Doris Lessing: Siempre me ha molestado que Elcuaderno dorado se haya convertido en la biblia de la liberación femenina, porque jamás quise hacer un ensayo feminista, sino escribir sobre la vida de las mujeres. La gente piensa todavía que se trataba de un manifiesto político y no es así. Me llegaron montones de cartas de lectoras que hablaban sólo de política y cartas de hombres que me explicaban que el libro había sido liberador para ellos. Acabo de recibir una carta de un brasileño que le dio la novela a su esposa para que entendiera que puede haber vida fuera de la casa y de la crianza de los hijos.

Además,  hay que recordar que en Francia, durante mucho tiempo, ningún editor quiso publicar El cuaderno porque les parecía muy radical.  Hoy puedo decir que las feministas han fracasado. Y es verdad. Hoy en día se puede decir, más o menos,  que existe igualdad entre los sexos en campos como el salario y lo profesional.  Mujeres inteligentes y formidables ocupan empleos clave. En los países occidentales ha habido verdaderos progresos para las mujeres de ciertas
clases sociales… Las jovencitas de hoy no se dan cuenta de que sólo hace dos generaciones que podemos controlar,  como mujeres, nuestra propia vida, que ya no tienen de qué preocuparse cuando quedan embarazadas. Esas muchachas creen que todo esto es normal, y ésa es la verdadera revolución de nuestro tiempo; han tenido mucha suerte. Las mujeres modernas ahora pueden hacer de todo, pero lo único que quieren es encontrar un hombre; sólo hay que ver El diario de Bridget Jones o la serie Sex and the City para darse cuenta…

Sin embargo, sobre todo en el tercer mundo, esa evolución no la puede disfrutar la mayoría de las mujeres. Si digo que las feministas han fracasado,  se debe a que no pudieron capitalizar sus propuestas en los años sesenta y setenta. Lo que en absoluto me sorprende, pues no esperaba demasiados cambios. Era una época muy emocional.  Podrían haber sido más calmadas y haber hecho más esfuerzos para trabajar junto a los hombres. Siempre he pensado que no se puede avanzar haciendo separaciones radicales, y no hay que olvidar que muchas de las grandes feministas fueron hombres…

A.L.W: En 2001, usted protagonizó un escándalo cuando defendió a los hombres al decir: “Las mujeres estúpidas, ignorantes y malas atacan a los hombres más inteligentes y más atentos y nadie dice nada. Desafortunadamente,  los hombres tienen aire de perros abatidos incapaces de contestar.” Y luego llamó a la revolución: “¡Es tiempo de que contraataquen!”

D.L: Me encontraba en la tribuna del festival de Edimburgo, en Escocia, y me preguntaron algo sobre las feministas. Contesté que no me gustaba la manera de tratar a los hombres, que debía de ser terrible ser un varón. De inmediato, el diario The Guardian tomó las declaraciones,  y se levantó una polémica nacional,  con un montón de cartas a favor y en contra mío. Quería decir que cada día estaba más irritada por la locura en contra de los hombres, de manera persistente, sin que nos diéramos cuenta.  Me preguntaba por qué debíamos pelear por la igualdad despreciando sistemáticamente a los hombres. Un día, en una escuela primaria, le escuché a una profesora joven decirles a sus alumnos  (hombres) en clase: “¡Todo es su culpa!” Un pequeño se puso a llorar. Me pareció espantoso aquello. Nunca me gustó el feminismo, ni en los años sesenta y setenta, ni ahora. Siempre detesté ese lado antihombres de esas muchachas de izquierda que odiaban a los tipos, al matrimonio y a los hijos. Eso es una tontería y una pérdida de tiempo.  Han debido hacer las cosas de otra manera. El movimiento de liberación femenina fue, de hecho, un error, con mucha energía mal encaminada. Y desde que se volvió político explotó en pequeñas facciones. Era inevitable, pero las feministas no comprendieron nada.

A.L.W: Usted atacó también al ícono mundial de la liberación femenina: Simone de Beauvoir.

D.L: Era una feminista que odiaba ser una mujer y todos los aspectos de la feminidad. Por ejemplo, tener la regla. Es claro que ella quería ser un hombre. Estúpida. Es como estar furiosa con el clima. Me gusta más Woody Allen cuando dijo: “Me da igual morir pero no quiero estar allí cuando pase.” Nunca me convenció ese modelo de pareja “ideal” Sartre-Beauvoir, enseguida pensé que era falso. Sartre se portó como todos los hombres siempre se han portado. Y Beauvoir como todas las mujeres. Mientras que en sus libros ella trataba de mostrarnos que se trataba de una relación moderna, de amores múltiples, sin celos. Pero mientras que Sartre tenía sus historias de amor por su lado, ella se quedaba casi siempre en casa. En mi recopilación de ensayos Time Bites, que apareció en 2005, recuerdo cómo nosotros, en Londres, esperábamos impacientes la publicación de la novela de Beauvoir “Los mandarines”, porque sabíamos que el libro hablaba de la vida sexual junto a Sartre y de la vida de su grupo de lumbreras de Saint Germain-des-Prés. Francia siempre ha fascinado a los ingleses. Los hombres estaban, naturalmente, seducidos por esa pareja que funcionaba como matrimonio, sin la pesadez legal y las obligaciones, con compañeros libres de tener todas las aventuras sexuales. Las mujeres siempre eran más escépticas. Y, finalmente,  tenían razón. Además, en la novela, el personaje de Anne Simone es presentado como una mujer seca y sola en un matrimonio de amigos, resignada.  Francamente, Beauvoir hubiera hecho mejor marchándose con Nelson Algren, su amante americano.  Al final de su vida, Sartre estaba un poco loco, como Bertrand Russell:  los hombres mayores no tienen defensas contra las mujeres jóvenes. Y las mujeres mayores se dejan influenciar por los jovencitos, como Jean Rhys nos lo contó en “Ancho mar de los Sargazos”, un libro magnífico. Ella se volvió famosa tarde, al final de su vida, y no pudo resistirse al poder de un jovencito.

A.L.W: En su última novela, Las abuelas, se cuentan justamente los amores entre mujeres mayores y jóvenes: dos amigas se acuestan cada una con el hijo de la otra. A sus 86 años, ¿usted sería una de esas viejas indignas?

D.L: Eso no me ha pasado… ¡Lástima!  (explota de risa). Las abuelas no es un título afortunado, porque las dos madres tienen más o menos cuarenta años, no son mujeres viejas. Un jovencito, el compañero de uno de los dos hijos que se acuesta con la amiga de su madre, fue el que me contó la historia. Y lo hizo emocionado: “Me encantaría vivir algo como eso”, me dijo. Quedé fascinada y me pregunté qué podría hacer una escritora con esa historia de amor con la cual, además,  podía identificarme. Las críticas en Francia se fueron por el lado “desagradable”, pero yo no entiendo esa actitud voyerista. No obstante, ese tema no es nuevo en Francia; acuérdese de que Colette ya contó la historia.

ALW:Después de la Segunda Guerra Mundial, usted se fue de su Rodesia natal para instalarse en Inglaterra y abandonó a sus hijos, que fueron criados por su padre. Impactante, ¿no?

D.L: Mi hijo John me dijo un día: “No comprendo muy bien por qué dejaste a papá, pero eso no quiere decir que no te ame.” Me lo dijo sin agresividad,  porque hablamos cuando él ya era un adulto y vivían todos en Sudáfrica,  cuando allí ya no había problemas.  Lo volvería a hacer si fuera el caso. Estoy feliz de haber tenido el coraje de partir.  Yo odiaba Rodesia (Zimbawe);  era un lugar provinciano en donde nadie quería hablar de política. Me hubiera ido antes, si la guerra no hubiese estallado. No había barcos, así que debí esperar, esperar, esperar…  hasta 1949.  Londres era una ciudad genial llena de artistas e intelectuales. Allí encontré a toda esa gente interesante que venía, como yo, de todas las antiguas colonias inglesas, de todo el imperio británico. Después de la Segunda Guerra Mundial, había una especie de locura en nuestro grupo de amigos;  era como vivir el final del Imperio Romano. Yo hice parte porque en esa época creía que íbamos a construir un mundo mejor. No puedo creer cuán estúpida era.

A.L.W: Además, en sus últimos ensayos le declara la guerra a lo “políticamente correcto”.

D.L: ¡Odio lo políticamente correcto!  Es la visión de un mundo dividido en Bien y Mal. Se encuentra por todos lados en la lengua inglesa. En particular cuando usted habla de las razas:  no puede decir ni Blanco ni Negro. Y luego lo vigilan en caso de que se le suelte algo así. El fenómeno es terrible,  sobre todo en las universidades norteamericanas,  porque los norteamericanos llevan siempre todo al extremo.  Es un país histérico y me pregunto por qué. Así descubrí que mi novela La buena terrorista sucedía en los campus norteamericanos, para subrayar todo lo que en ese libro no es políticamente correcto. Por ejemplo, el personaje del músico es un chico negro: es “políticamente incorrecto”. El comunismo está muerto, sin embargo, la herencia de ese lenguaje vacío, que siempre debe inventarse un enemigo, se ha perpetuado entre los intelectuales.

En todo caso, lo políticamente correcto toca a la crítica literaria que sigue infiltrada por esos vestigios de la moda del pensamiento comunista. Cada escritor ha pasado por la experiencia de escuchar preguntas de los periodistas como “¿Piensa usted que los escritores deberían…?” y eso termina con una declaración política con la palabra “compromiso”.  O bien se lee el libro de uno diciendo que se trata evidentemente de “un tema”. Como sucedió con mi libro El quinto hijo, que etiquetaron como un tratado sobre el problema palestino, o la investigación genética o el feminismo,  o el antisemitismo. Finalmente,  un periodista francés vino a mi casa y me dijo, antes de que pudiera decirle cualquier cosa: “¡Es evidente que El quinto hijo es un libro sobre el sida!” Si hubiera querido hablar de los palestinos o del sida, hubiese escrito un ensayo,  no una novela.

A.LW: Usted fue comunista. ¿Lo lamenta hoy en día?

D.L: Yo fui comunista hace medio siglo. Cuando llegué a Inglaterra todo el mundo era comunista, o lo había sido. Estábamos en plena guerra fría, el enfrentamiento era muy duro.  Continuó hasta el final de los años cincuenta, hasta que dejaron de interesar Trotski o Stalin, pues encontrábamos todos sus discursos  aburridos, y comenzamos a burlarnos de la jerga política. Nos divertíamos, teníamos humor. Sobre todo, ya discutíamos sobre la cuestión de los hombres y las mujeres, y eso fue mucho antes de la liberación femenina. No esperamos para hacer nuestra revolución sexual.  Me pregunto por qué todo el mundo piensa que el sexo se lo inventaron en los años sesenta… Gracias a Dios ¡hubo algo de eso en los cincuenta!  Cuando digo esto, siempre me miran con estupefacción o incredulidad.  Como cuando digo que lo único importante en las relaciones entre hombres y mujeres es que sean divertidas.  Por eso ahora escribo una comedia.
©Libération
Airada respuesta de Florence Thomas

A propósito de Doris Lessing sobre el supuesto “fracaso de las feministas” habría que tener claro de qué estamos hablando.  Porque esta modita, que viene de los países desarrollados, de denigrar del feminismo
ya está perdiendo credibilidad, incluso en Europa. Elizabeth Badinter, ya algo senil,  había denigrado del feminismo en Francia en una operación más mediática-editorial que otra cosa. Pero para responder algunas de las denuncias de Lessing, diría que hoy el feminismo es una teoría y una práctica plural,  es decir que no hay un solo feminismo sino varios feminismos, como tampoco hay una sola práctica del feminismo sino una enorme variedad de formas de compromisos desde unos acuerdos mínimos de todas las feministas del mundo. En otras palabras,  es muy distinto haber participado de las primeras luchas feministas en los años 50 a ser feminista hoy. Y es muy distinto hablar desde Europa que desde América Latina y,  específicamente, desde Colombia. En ese sentido hablo de un feminismo situado y de feministas que siguen trabajando en contextos muy distintos las unas de las otras.
Pero, incluso cuando Lessing habla de las mujeres en Europa, exagera, tergiversa y manipula. Creer que la mayoría de las mujeres europeas se comporta igual que las muñequitas de “Sex and the City” es un exabrupto que se cae por su propio peso.  Miles de mujeres del viejo continente se han beneficiado de las luchas feministas y siguen haciéndolo. Sin embargo, esta revolución pacífica está inconclusa. Las legislaciones, las prácticas cotidianas, los derechos sexuales y reproductivos están ahí. ¡Pero la condición femenina aún no es, ni mucho menos, un jardín de rosas!  Los ámbitos político y económico siguen siendo campos de hegemonía masculina.  Subsisten, en especial en los países mediterráneos,  estadísticas espeluznantes de violencia contra las mujeres; y el desempleo sigue siendo mayoritariamente femenino,  entre otros estragos de la discriminación. Su condescendencia con los hombres victimizados daría para un debate más amplio.  En cuanto a las críticas que hace contra Simone de Beauvoir, verdadero ícono de mi generación, son simplemente injustas. Esta humanista, con su libro El segundo sexo, publicado en 1949, fue la primera mujer,  por lo menos del siglo xx, en poner en palabras el malestar de millones de mujeres.  Por supuesto, lo hizo desde donde podía hacerlo en ese momento, es decir, desde un feminismo de la igualdad radical que hoy puede ser discutible pero que en su momento develó los mecanismos que generaban la discriminación de las mujeres del mundo patriarcal. Lo demás es literatura.

 

FUENTE:

http://www.semana.com/on-line/articulo/entrevista-las-feministas-no-hanentendido-nada/77017-3

 

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el Colegio de Pediatras y la “Ideologia de género”

7 de marzo de 2017

La ideología de género se basa en la facultad humana de la libertad, que no tiene origen genético.


El Colegio Americano de Pediatras, encabezado por su presidenta, Michelle A. Cretella; su vicepresidente, Quentin Van Meter y con el apoyo de Paul McHugh, antiguo jefe de Psiquiatría del Hospital Clínico John Hopkins, ha realizado un estudio en el que se abordan los peligros de la transexualidad y de la ideología de género, haciendo especial hincapié en la transexualidad infantil.

El estudio final será publicado a finales de verano, sin embargo, los doctores han adelantado 8 de los puntos fundamentales en los que se basa el estudio. Bajo el título “La ideología de género perjudica a los niños”, el Colegio Americano de Pediatras desmonta, paso a paso, la transexualidad infantil, condenando la normalización de la transexualidad en los colegios y en política como si fuera algo bueno y saludable.

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Este estudio se basa puramente en datos científicos y biológicos, dejando claro desde el principio del informe que las ideologías no caben en un documento científico. En este documento, se insta a los educadores y a los políticos a rechazar las políticas de adoctrinamiento que pretenden que los niños abracen de forma natural y saludable el cambio de sexo químico y quirúrgico.

“Lo normal en el diseño genético humano es ser concebido macho o hembra. Este principio es evidente por sí mismo”

A continuación, reproducimos la traducción íntegra del documento y los ocho puntos fundamentales que trata este estudio titulado ‘La Ideología de Género perjudica a los niños‘:

La ideología de género perjudica a los niños

1. La sexualidad humana es un rasgo binario, biológico y objetivo. Los genes ‘XY’ y XX son marcadores genéticos de la salud, no marcadores genéticos de un trastorno. Lo normal en el diseño genético humano es ser concebido macho o hembra. La sexualidad humana está diseñada de manera binaria con la intención evidente de la reproducción y multiplicidad de nuestra especie. Este principio es evidente por sí solo.

Los trastornos del desarrollo de la sexualidad (DSD) y su desviaciones, incluyendo la feminización testicular y la hiperplasia suprarrenal congénita, son médicamente identificables en la norma binaria sexual y es por ello por lo que se reconocen como trastornos del diseño humano.

2. Nadie nace con género. Todo ser humano nace con sexo biológico. El de género (la toma de conciencia y el sentirse masculino o femenino) es un concepto sociológico y psicológico, no una objetividad biológica. Nadie nace con la conciencia de sí mismo como hombre o mujer. Esta toma de conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos del desarrollo, puede ser descarrilado por las percepciones subjetivas de la infancia; las relaciones; y las experiencias negativas ocurridas desde la infancia. Las personas que se identifican con “la sensación de pertenecer al sexo opuesto” o “en algún punto intermedio”, no forman un tercer grupo sexual, siguen siendo hombres o mujeres biológicos.

3. La creencia de una persona de pertenecer o no a un determinado sexo es, en el mejor de los casos, un pensamiento confuso. Cuando un niño y una niña, biológicamente sanos, creen que son lo contrario a su sexo biológico, se produce un problema psicológico, no físico y, por tanto, debe ser tratado como tal. Estos niños sufren disforia de género. La disforia de género (GD) está reconocida como un trastorno mental en la reciente edición del Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V).

4. La pubertad no es una enfermedad, pero el bloqueo de las hormonas de la pubescencia puede ser muy peligroso. Bloquear este tipo de hormonas durante la pubertad induce un estado de enfermedad, es decir, provoca la ausencia de pubertad, inhibiendo el crecimiento y la fertilidad de un niño que, antes del proceso, era biológicamente sano.

5. Según el DSM-V, mencionado previamente, el 98% de los varones y el 86% de las mujeres que durante la infancia confunden su género, finalmente aceptan su sexo biológico tras pasar por la pubertad.

6. Los niños que utilizan bloqueadores de la pubertad para realizar un cambio de sexo, necesitarán hormonas del sexo opuesto durante una adolescencia tardía. La utilización de las hormonas sexuales como la testosterona y los estrógenos del sexo opuesto conllevan riesgos peligrosos para la salud. La ingesta de hormonas puede provocar presión arterial disparada; coágulos de sangre; accidentes cerebrovasculares y cáncer.

7. Las tasas de suicidio son veinte veces mayores en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y/o se someten a una cirugía de cambio de sexo. Incluso en Suecia, que es uno de los países más a favor de la inclusión y normalización de la ideología de género, los suicidios se disparan. ¿Qué persona, compasiva y razonable, desearía condenar a niños pequeños a semejante destino, sabiendo que después de la pubertad, hasta el 88% de las niñas y el 98% de los niños con dudas sobre su género aceptan su realidad física y consigue un estado de bienestar físico y mental?

8. Condicionar la educación de los niños haciéndoles creer que la suplantación del sexo biológico mediante cirugías y productos químicos es algo normal y saludable es abuso infantil. Endosar la ideología de género de forma generalizada y a través de la educación pública y de los políticos confundirá tanto a niños como a padres, lo que provoca que cada vez más niños acudan a las “clínicas de género” para recibir medicamentos químicos que bloquean las hormonas pubescentes.

Muchos niños elegirán una vida llena de hormonas cancerígenas y de productos químicos tóxicos nada recomendables para la saluda y muchos de ellos elegirán la mutilación quirúrgica, innecesaria, de partes de su cuerpo perfectamente sanas en su juventud.
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FUENTE:
http://www.actuall.com/familia/el-colegio-americano-de-pediatras-desmonta-la-ideologia-de-genero-y-la-transexualidad-infantil-en-8-puntos/

CAMBIA DE NOMBRE, NO DE SEXO…

26 de febrero de 2016

LA PERSONA MÁS JOVEN EN CAMBIAR SU NOMBRE EN EL REGISTRO

Lucía, la menor transexual que ha cambiado su nombre, se preguntaba con 3 años si podía ser niña teniendo sexo de niño.

Con sólo 5 años, una niña de Guipúzcoa se ha convertido en la transexual de menor edad que ha cambiado su nombre en el registro civil. Nació con cuerpo de niño pero ya se llama oficialmente Lucía, el nombre que usa habitualmente en casa y en el colegio. La juez ha tenido en cuenta un informe médico que acredita su identidad femenina. Ya con tres años y medio la menor le preguntaba a sus padres si podía ser niña teniendo sexo masculino.

 Vive en un cuerpo de niño, pero siente y piensa como una niña y a los tres años comenzó a hacer preguntas.

Abigail Labaien, madre de Lucía, dice que “fue con tres años y medio cuando empezó a preguntar: ‘tengo pene ¿puedo ser niña?’”. En ese momento se dieron cuenta de que los sentimientos de la menor podrían tratarse de algo más que un juego.

En casa comenzaron a llamarla por su nuevo nombre, Lucía, hasta que ella misma pidió que lo hicieran también en el colegio. “Mañana, por favor, id a la escuela y decid que empiecen a tratarme como a una niña y que me llamen Lucia. Estoy preparada para hacer frente a las burlas”.

En el colegio asumieron su cambio y en el perchero colocaron su nuevo nombre. Además, sus padres han conseguido hacer oficial este cambio con el cambio de nombre en el DNI. Aunque sigue constando como de sexo masculino.

No hay un criterio común entre los jueces. Por eso las familias de menores transexuales piden una ley que autorice el cambio de nombre y de sexo para sus hijos, para que casos como el de Lucía no sean una excepción.

Ver video:

https://www.youtube.com/watch?v=v_Eag7qEk7Y

https://www.youtube.com/watch?v=eRopEtURk8M

http://www.antena3.com/noticias/sociedad/lucia-menor-transexual-que-cambiado-nombre-preguntaba-anos-podia-ser-nina-teniendo-pene_2016020300281.html

http://www.antena3.com/noticias/sociedad/quiero-que-cole-llamen-lucia-estoy-lista-burlas_2016020300246.html

Convengamos en que este tipo de noticias ya no produce el asombro que hace unos pocos años atrás (con esto no digo que no indigne), pero en este caso en particular, llama la atención la edad de la criatura: 4 AÑOS!!!!!

Con 4 años y supuestamente uso de razón, los ¿padres? dejan elegir el sexo a su hijo que quiere ser una niña… POR FAVOR!!!   Mis hijos (y calculo que los de ustedes también) a los 4 años hablaban de mamaderas!!!

Pero no es mi intención entrar en la crítica de estos ¿padres? que dicen hacer lo que su conciencia les dicta como correcto, ni de la ley que los ampara.

La intención es mirar el tema de la transexualidad y sus “derivados” desde un punto de vista muy claro para algunos y no tanto para otros, ya que suelo ver repetidamente que se comparten en las redes sociales y con mucha indignación, notas donde se critica que la APA “American psychological asociation” haya retirado (o esté por hacerlo)  del   DSM5 “Manual de diagnóstico y estadísticas de los trastornos mentales” (1) la patología de disforia de género que cabe dentro de las disfunciones sexuales.

El grave error o primer escalón para llegar a donde estamos hoy, ha sido justamente que se consideren a estas conductas como trastornos mentales, ya que no lo son.

Estas conductas son VICIOS y al considerarlas como trastornos mentales se logra quitarles el peso moral y de esta manera, si la persona esta “enferma” no puede decirse que esté procediendo bien o mal, justamente porque las enfermedades se padecen.

Esta conducta, como todo vicio, es un problema moral donde no se cultiva la templanza con respecto al manejo de lo placentero. Como nos enseña la teología moral, practicando la virtud se logra ser más virtuoso, y fomentando el vicio se cae en mas inmoralidades.

Luego, se desemboca irremediablemente en la sodomía y tantos otros desvíos que, a propósito, la APA ya ha retirado de su manual hace años. (2)

En conclusión, este siniestro plan (propósito planificado para la perdición, llamado ideología de género), consta de tres peldaños:

PATOLOGÍA

A – Rotular cualquier tipo de desvío sexual como enfermedad

SÍNDROME O TRASTORNO

B – Quitar el rótulo (despatologización) y ponerle otra etiqueta que se llama “elección” (basados en que la naturaleza se ha equivocado) y con esto bajar las barreras de la condena social.

CONDICIÓN

C – Comenzar el proyecto de aceptación e imitación de estasconductas y que estos sujetos sean vistos como personas normales, dando por admitida la desnaturalización de lo creado (hombre /mujer) con la aparición de un tercer sexo. (3)

¡Quiera Dios mostrarles a las generaciones más jóvenes, que esta escalera es descendente y lleva a un lugar muy profundo y con temperaturas muy altas!

VEN SEÑOR JESUS

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1- El manual de diagnóstico y estadísticas de los trastornos mentales o DSM5, lleva este número debido a que cada cierto tiempo se le agregan patologías a su listado, y en cada cambio van elevando el número (algo así como una reedición). Por supuesto que estos agregados convienen tanto por lo expuesto arriba (el peldaño intermedio para quitar el problema moral) y además para una mayor venta de psicofármacos cuyo negocio es millonario.

2- La homosexualidad estaba considerada como enfermedad en el primer manual para el diagnóstico y estadística de trastornos mentales (DSM I): “una desviación de la sexualidad encuadrada dentro de las conductas sociopáticas”

En 1968, el DSM II la etiqueta como trastorno de la personalidad con conducta desadaptada. En 1973, se cambia el término “homosexualidad” por el de “trastorno de la orientación sexual”, considerando patológica la tendencia molesta para el individuo. El DSM III (1980) la incluye dentro de los trastornos de la identidad sexual. El DSM IIIR (1987) y el DSM IV (1994) suprimen todo diagnóstico referente a la homosexualidad.

Asimismo, la despatologización sería avalada públicamente en 1990 por la Organización Mundial de la Salud, OMS.

Trastornos sexuales psicológicos (DSM4)

La cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría enumera los siguientes desórdenes sexuales psicológicos:

(se omitieron los que no tienen relación con la nota)

Parafilias

Una parafilia es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer se encuentra en objetos, situaciones, actividades o individuos atípicos. Las definiciones más usuales recogen comportamientos como el sadismo, el masoquismo, el exhibicionismo, el voyeurismo, la zoofilia, la coprofilia, la necrofilia, el fetichismo y el frotismo.

Trastorno de identidad de género

Disforia de género es un término técnico con el que se designa a las personas que creen o les parece que tienen una contradicción entre su identidad de género y su sexo anatómico. Las personas con disforia de género no se identifican ni sienten como propio el sexo anatómico, debido a la discordancia entre éste y su identidad de género. En el DSM V, publicado por la Asociación Psiquiátrica Americana, está definida como disforia de género y no como trastorno de identidad de género.

(…) el término «identidad genérica» en el Congreso Psicoanalítico Internacional de Estocolmo en 1963.

Formuló el concepto de identidad genérica dentro del entramado de la distinción entre biología y cultura, de tal manera que el sexo fue relacionado con la biología (hormonas, genes, sistema nervioso, morfología) y el género con la cultura (psicología, sociología). (Haraway, 1995, p. 225)

3-  Cómo se plantea en la traducción que realiza Beatriz Preciado del epílogo del libro escrito por Judith Butler, “dadas las restricciones gramaticales del español, hemos optado, atendiendo a los usos activistas en los grupos transgénero, por marcar tanto el género masculino y femenino, como una tercera posibilidad (x) que indica la negación crítica del binario hombre, mujer. (p. 9).

¿tiene mérito la hipersexualidad? (declaraciones de una mujer ex-prostituta)

27 de octubre de 2014


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La escort australiana Gwyneth Montenegro, reveló que se ha acostado con más de 10 mil hombres. La revelación la hizo en su libro de memorias, 10.000 Men and Counting (algo así como “10.000 hombres y subiendo”, aunque como ella reconoce, el montante asciende a los 10.091).

Montenegro sugiere que fue su baja autoestima y un desgraciado episodio en su adolescencia, junto a “una pasión desmedida por el dinero”, lo que finalmente provocó que se dedicase a la prostitución.

Criada en el seno de una familia cristiana de la ciudad australiana de Melbourne, la joven siempre deseó llegar virgen al matrimonio hasta que una noche de fiesta fue violada por un grupo de asaltantes, algo devastador para la joven. “Me acosaron indiscriminadamente cuando era niña”, ha explicado Montenegro.

La mayor parte de sus clientes eran adinerados hombres de negocios, pertenecientes a la élite y que reclamaban sus servicios no sólo desde Australia, sino también desde otros rincones del mundo. Muchos de ellos eran caras conocidas, y algunos de ellos eran músicos célebres, abogados o incluso políticos, capaces de costear los miles de euros que costaban los servicios de Montenegro. En el mejor momento de su carrera, podía llegar a cobrar entre 500 y 1.000 dólares a la hora.

Todo cambió cuando sufrió un casi fatal accidente de tráfico a los 24 años de edad, del que escapó milagrosamente sin apenas secuelas más allá de algunos moratones o dolor de cuello.

Durante la convalecencia del accidente, finalmente confesó a sus padres su auténtica dedicación y, finalmente, decidió que era el momento de cambiar su forma de vida. Aunque todavía tardaría cierto tiempo en dejar su trabajo, el apoyo de sus padres sería esencial para decir adiós a los cientos de alias que había acumulado durante su carrera como escort, y entre los que se encontraba el nombre de Angelina.

De ninguna manera soy una víctima, soy responsable de mis decisiones vitales, tanto buenas como malas

A los 29 años, Montenegro consiguió cumplir su auténtico sueño, convertirse en piloto de vuelos comerciales. Sin embargo, duraría poco tiempo, ya que sus problemas de riñón le impedirían renovar su licencia, por lo que volvió brevemente a dedicarse a su antiguo trabajo hasta que lo abandonó definitivamente a los 33 años.

Fue entonces cuando comenzó a estudiar programación neurolingüística, lo que le permitiría fundar junto a su actual socio Roger el negocio con el que actualmente se gana la vida, a través de la Fearless Female Foundation (la Fundación de la Mujer Sin Miedo), en la que ayuda a otras jóvenes a desarrollar su autoestima.

FUENTE:

http://hoy.com.do/la-mujer-que-se-ha-acostado-con-mas-de-10-mil-hombres-lo-cuenta-todo/

7 marzo 2014,… women…!

7 de marzo de 2014

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La sexualidad hombre-mujer es sana… (Muy grave es tener que afirmar lo evidente)

17 de mayo de 2013

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Activista “gay” … que pretende estar
luchando contra el “Sistema”…en la Puerta del Sol, en Madrid.

(La estatua del Oso y el Madroño alude al escudo de la Ciudad que es capital de España y centro geográfico de la Península Ibérica).

YRANIA reproduce de elmanifiesto.com esta fotografía que, por supuesto, no representa la sexualidad sana entre hombre y mujer sino una escena estúpida y grotesca… que parece significar que los presuntos indignados luchadores contra el “Sistema” quieren sodomizarlo…, pero lo que ellos no saben es que realmente no luchan ni son enemigos del “Sistemsa” sino sus más  sumisos adalides.

También el texto que sigue a continuación es original de www.elmanifiesto.com y su autor es Adriano Errigel:

Cada época tiene los líderes morales que se merece. Durante una gira por Rusia y rodeada de parafernalia con cruces ortodoxas destruidas, la cantante Madonna denunciaba el verano pasado la opresión de los gays y llamaba a la movilización de la población rusa a favor de los LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales) en el país euroasiático.

Una exhortación que se enmarcaba en la campaña del show-business internacional a favor del grupo punk femenino “Pussy Riot” y a su actuación  improvisada en el altar de la Catedral de Cristo Redentor en Moscú: un “concierto” en el que se atacaba a la Iglesia ortodoxa y al presidente Putin, y de paso se ridiculizaba la simbología religiosa del país.

En principio la cosa no iba de gays, pero tarde o temprano éstos no podían faltar, porque no hay boda sin tía Juana. Con lo que ya están en escena todos los elementos de la lucha cósmica entre el Bien y al Mal: la libertad de expresión frente a la Inquisición, los artistas transgresores frente al clero casposo,  los demócratas frente a los opresores, los progresistas frente al oscurantismo de la Iglesia y el Estado. Mensaje subliminal: el régimen de Putin no es legítimo, porque carece de esa legitimidad de fondo que confiere el respeto a los derechos humanos. Como lo demuestra al enviar al trullo a las Pussy Riot y al perseguir a esas minorías sexuales para las que Madonna exigía tolerancia.

El problema de Madonna es que hace ya tiempo que ha dejado de ser un ser humano. Como otros de su especie no es más que un producto artificial, una terminal del complejo industrial-espectacular globalizado  –o del “entetanimiento” (Tittytainement), en expresión acuñada por Zbigniew Brzezinski–. El Sistema habla por su boca y eructa consignas para alimento espiritual de Homo Festivus.

Tolerancia. Cuando el Imperio empieza a insistir sobre la tolerancia, conviene allanar el camino hacia el refugio antiaéreo. Hay que ser tolerantes. Y si es preciso les hacemos tolerantes a bombazos. Tolerantes hicimos a los serbios, a los iraquíes, a los afganos, a los libios. A los palestinos les damos cada día una lección de tolerancia. ¿En que consiste la tolerancia? Aguarden nuestras instrucciones.

El régimen de Putin no es tolerante. Véase si no su incalificable agresión contra los derechos humanos al no permitir la celebración de cabalgatas del “orgullo gay”, o esa atrocidad de prohibir la “información” (propaganda, en el texto de la ley) a los menores de edad en las escuelas sobre temas como la homosexualidad, el lesbianismo, el travestismo o la pederastia. Atentados ambos contra la dignidad humana que claman al cielo y que remueven la santa ira de las conciencias virtuosas del universo. Levanten los brazaletes rosas. Todos a una. No nos moverán.

Hablamos de brazaletes rosas o blancos, porque está claro que al régimen de Putin no lo vamos a corregir a bombazos. Tarea imposible. Aquí entra en escena otro tipo de estrategia, las estrategias de poder blando que tan buenos réditos dan en la sociedad globalizada de la información.

¿Poder blando? En el contexto estratégico de la globalización, este concepto se define por la capacidad de influenciar la concepción que el otro tiene de sí mismo y de su propio interés, de forma que pase a actuar de conformidad con los intereses de la superpotencia. El poder blando es “un mecanismo adicional para el mantenimiento de un imperio informal, a través de la difusión de un conjunto de ideas y valores bien articulados y proyectados al mundo. Por ejemplo, mediante programas de intercambio académico, la estandarización de los medios de comunicación de masas a nivel global o la difusión de sus formas de entretenimiento”.[1] Difusión de ideas y valores, ahí está la clave.

Y aquí entra en escena la militancia gay y su capacidad de agit-prop. Lo que nos interesa aquí es analizar el papel instrumental de algunos movimientos gay en las técnicas de agitación y control social a favor del proyecto hegemónico norteamericano. Y veremos que aquello que a primera vista parece una anécdota en realidad no lo es tanto, si consideramos su relevancia dentro de un marco más amplio.

Las preocupaciones del Imperio

Está claro que lo que al Imperio le preocupa no es precisamente la situación de los gays en Rusia. Al menos, no mucho más que la de los gays en Arabia Saudita o en cualquier otro satélite que, por muy homófobo que sea, no deje de ser un fiel aliado. Tampoco le preocupa especialmente la promoción de la democracia: su amplio historial de apoyo a dictadores y matarifes sumisos a sus intereses debería despejar cualquier duda. También es dudoso que le quite el sueño la libertad de expresión. Que se lo pregunten entre otros al señor Assange, al que quieren hacerle un traje de madera. Lo que al Imperio de verdad le preocupa es que Rusia, con el comienzo del nuevo siglo, haya recuperado el pleno control sobre su política exterior. Y la posibilidad de  que la masa continental euroasiática quede definitivamente fuera de su hegemonía. Escenario a evitar: la consolidación de un modelo civilizacional alternativo en un mundo auténticamente multipolar.

Que el régimen ruso adolece de un amplio déficit democrático y que el Presidente Putin se comporta como un sátrapa con aires de matón, no hace falta ser un lince para verlo. Pero conviene recordar a Boris Yeltsin, aquel pintoresco títere de los intereses norteamericanos, aquel “demócrata” que no dudó en bombardear a su propio Parlamento, y cuya reelección fue amañada por una camarilla de oligarcas mafiosos con las bendiciones de Washington y sin un solo reproche desde las virtuosas conciencias occidentales. Balance de su reinado: un país casi destruido por un programa de liberalización salvaje, convertido en presa fácil para el capitalismo amparado por los Estados Unidos. En manos de los Chicago boys y con los yanquis hasta en la cocina, el país respondía como un ejemplo de manual a eso que se bautizó como nuevo capitalismo de frontera: un “régimen oligarca antidemócrata basado en el control policial, la corrupción y la desigualdad social, amparados en un estado de pobreza generalizado y un estado de crisis permanente, al que Naomí Klein se refirió como doctrina del shock.”[2] Pero todo sea por la buena causa.

Y en esto llegó Putin y mandó a parar. Ahí está el problema.

Volvemos a los gays. ¿Qué pintan en todo esto? En la ofensiva de poder blando contra la Rusia de Putin el lobby gay se perfila como una punta de lanza más, pero altamente significativa, en la promoción de una “sociedad civil” que reclame desde dentro del país un cambio político favorable a los intereses del Imperio.

Revoluciones de colores, revoluciones arco iris

El agudo lector se habrá dado cuenta a estas alturas de que no estamos hablando aquí de los homosexuales, una condición que normalmente no se elige y que no nos merece mayores juicios morales, más allá de un estricto respeto. Hablamos aquí de la gaytitud como movimiento social, como visión del mundo y de la vida, como minoría chillona que exige pleitesía y que impone su agenda al resto de la sociedad. Decía el escritor francés Philippe Muray que los gays militantes han sido los más eficaces portavoces en Europa de la ideología correctista norteamericana, “la cruzada por excelencia de los tiempos hiperfestivos, que –conducida con la buena conciencia a prueba de bomba de todas las víctimas profesionales– ha utilizado, para conseguir sus objetivos, la provocación, la exigencia de protección, la culpabilización, la persecución, el chantaje y las reivindicaciones particulares camufladas bajo la retórica de la igualdad y de la libertad”.[3] En el contexto estratégico de poder blando versus países díscolos, el movimiento gay está convocado como primera vedette en el espectáculo-protesta de la “sociedad civil”.

Entiéndase: la tan manoseada “sociedad civil” no es más que el eufemismo para una red de lobbies y de ONGs financiadas por Washington. Herramientas que ya probaron su eficacia en la secuencia de las “revoluciones de colores” que permitieron al Pentágono avanzar sus fichas en el tablero estratégico euroasiático entre los años 2000-2005. La Revolución del Bulldozer en Yugoslavia (2000); la Revolución de las Rosas en Georgia (2003); la Revolución naranja en Ucrania (2004); la Revolución de los Tulipanes en Kirguistán (2005). El objetivo del poder blando reside en la conformación de una masa social crítica portadora de los valores estadounidenses. Se trata de cambiar la percepción de la población sobre su propio sistema, de fomentar las comparaciones desfavorables con el sistema del Imperio, de presentarlo incluso como algo odioso, insufrible, principalmente a los ojos de los más jóvenes y entre los estratos más acomodados y occidentalizados de la sociedad.[4]

La secuencia de las revoluciones de colores es bien conocida: espiral de protestas callejeras, represión policial, las ONGs a la cabeza de acciones de desestabilización y desobediencia civil, las agencias gubernamentales norteamericanas y otros agentes privados (tipo el especulador George Soros) bombeando dinero, y la CNN martilleando las 24 horas. En la política de la era de la información lo esencial es mantener la iniciativa sobre las historias que finalmente ganan (técnica del storytelling). Y pocas historias son hoy tan fácilmente mediatizables a un nivel internacional como los gays y sus victimismos.

Los gays como reserva espiritual de Occidente

Ideas y valores. Bajo el radar de los grandes titulares y más allá de la actualidad inmediata, las ideas y valores anticipan, en el plano metapolítico, el deslizarse de la Historia. Nuestra época se presenta, para muchos, como la de la “crisis de valores”. Nada más falso. Sí tiene valores. Los suyos. Y se defienden con dogmática intransigencia.

Si buscamos una encarnación paradigmática de los valores del sistema americanomorfo en su fase posmoderna, lo encontramos en el movimiento gay. El movimiento gay como expresión radical del liberalismo libertario: un condensado ideológico en el que confluyen los retales de las izquierdas y derechas de los últimos dos siglos. El liberalismo libertario entendido como colusión entre la derecha económica (capitalismo salvaje, neoliberalismo y desigualdades económicas) y la izquierda social (progresismo, exaltación de las marginalidades, igualitarismo cultural). Un sistema en el que los que manejan el show  –una oligarquía transnacional globalizada cuyo epicentro reside, todavía, en Estados Unidos– permanecen incuestionables.[5] Y el sistema vomita pan y circo: una cultura global estandarizada que no admite barreras de ningún tipo, ya sean éstas religiosas, morales, culturales o nacionales. Y para erosionar esas barreras se precisan ciertas operaciones de ingeniería social. Es en esa promesa de  libertad absoluta donde el movimiento gay –o más precisamente el LGBT–  representa el allanamiento de la última barrera: acabar con ese insoportable escándalo de la naturaleza que consiste en no poder elegir el sexo.

La gaytitud como mesianismo de minorías, como conciencia de una superioridad moral, como custodio del fuego sagrado de la libertad entendida al modo americano. La gaytitud como exigencia ante el mundo de una ovación admirada por erigir el sexo y nada más que el sexo en el epicentro del debate sociopolítico y de toda actitud ante la vida. La gaytitud, o cómo contemplar el mundo, la vida, la sociedad, la historia y las relaciones de producción a través de la escotilla de popa. Ahí reside la repugnancia instintiva que el circo gay todavía causa en buena parte de la población. No son las orientaciones sexuales particulares, cualesquiera que éstas sean, las que provocan rechazo, sino la intuición de que tanto exhibicionismo chillón y tanto hedonismo pringoso delata otra realidad, la propia de obsesos sexuales.

Sí, es preciso admitir que el movimiento gay está a la vanguardia en la realización del viejo sueño sesentayochista –iniciado, no lo olvidemos, en los campus norteamericanos– de un hedonismo individualista al que ninguna cortapisa colectiva pueda poner frenos. Pero hoy sabemos bien que ese paraíso en la tierra  –despojado ya de sus retóricas “revolucionarias”– se aviene a la perfección con el capitalismo global y con la sociedad de mercado, el sistema que mejor se adapta a sus demandas. La gaytitud deviene un refuerzo cultural perfecto para una sociedad atomizada por el derecho liberal, una sociedad donde cada cuál sólo persigue su interés, donde la erosión de las antiguas creencias y la fractura del vínculo social sólo deja en pie al más común de los vínculos: el dinero.

La gaytitud envuelve sus reivindicaciones en la bandera de los derechos humanos. Es decir, en la vulgata ideológica de Occidente. Una vulgata de uso alternativo por la que el Imperio justifica todas las ingerencias necesarias para sus intereses. Y que unido a una cultureta consumista –de la que los gay son destacados iconos – constituye hoy por hoy el patrimonio espiritual de Occidente. Un pensamiento único de impronta americana, pero de vocación universal. La sumisión frente a ese pensamiento y la celebración de los gay van a la par. Una sociedad que les rinda la debida pleitesía es una sociedad debidamente “normalizada” conforme al troquel americano.

El protagonismo cultural de los gay va a la par de una tendencia cuyo mero enunciado crispa a los bienpensantes: la feminización total del cuerpo social. Un fenómeno sobre el que ya existe una extensa literatura sociológica, y que se manifiesta en fenómenos tales como el predominio de lo afectivo sobre lo racional, la sentimentalización de la política, la crisis de autoridad de los padres, el énfasis sobre el bienestar individual y la “autoayuda”, la victoria del pensamiento psicologizante y de la “intuición” sobre el análisis categórico y objetivo. De hecho el protagonismo de lo sexual y el repliegue sobre la vida privada es concomitante a la puesta de largo internacional del movimiento gay. Una tendencia muy beneficiosa para el poder, porque fragmenta la reivindicación política y evita pensamientos “peligrosos” que apunten a dimensiones colectivas, tales como los análisis de clase, pueblo, nación, etc. Estamos a años luz del viejo marxismo, un caso bien claro, guste o no guste, de virilidad espiritual.

Los gays y la geopolítica

Pese a todo lo dicho anteriormente conviene no sobredimensionar la posible incidencia del movimiento gay sobre los procesos de cambio político fuera del área occidental. Esta incidencia será forzosamente muy limitada. En el caso euroasiático la gaytitud está muy alejada del sentir general de la población, y es percibida, de manera instintiva, como el “injerto” de una cultura foránea. No obstante, se trata de una apuesta a largo plazo: la de ir “normalizando” un imaginario colectivo, en principio hostil, conforme a los patrones occidentales. Conviene además tener presente otro elemento. En Rusia, históricamente, es la población ilustrada de las dos principales ciudades (Moscú y San Petersburgo) la que siempre ha forzado los grandes cambios; cambios que el resto del país, mal que bien, acaba por seguir. Y el impacto del movimiento gay y sus redes internacionales es susceptible de repercutir con fuerza entre los sectores económicamente más privilegiados y occidentalizados de las grandes urbes, y coadyuvar a crear un estado de opinión. El Imperio sabe lo que hace.

Así como otros exportan melones, los Estados Unidos de América exportan democracia. Y para eso tienen que dar lecciones al resto del mundo, y convencer a los reticentes de lo bien que les iría al importar el modelo americano. La cruzada internacional pro-gay forma parte de un package global en el que lo que se vende es un modelo social: el modelo de un país donde la mitad de la población nunca vota, donde dos partidos se reparten el poder desde hace siglos, donde los grandes grupos económicos deciden quién se presenta a las elecciones, donde los mismos grupos deciden qué programa se aplica, donde nadie elige a los que de verdad deciden, donde cerca de cincuenta millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza, donde existe la pena de muerte y donde cualquier tronado a la vuelta de la esquina puede a usted descerrajarle a usted un tiro.  Pero eso sí, los gays son debidamente festejados.

¿Los gays, instrumento del imperialismo norteamericano? Sería un tanto extremo afirmarlo, y en cualquier caso es mejor evitar teorías conspirativas, y sí abogar por un enfoque sistémico. En la vida social hay pocos fenómenos inocentes, casi todo tiene una lectura política, o al menos metapolítica. Y en este caso es mejor hablar de concordancia de procesos o de dinámicas complementarias.

No hay aquí blancos y negros absolutos, sino una gama intermedia de tonalidades. El movimiento gay puede tener una parte de razón al reclamar para unas minorías históricamente marginadas la parte de respeto que les es debido. Pero la sobrerrepresentación que en Occidente han alcanzado es paradigmática del tipo de civilización de la que son iconos: la civilización más materialista de la Historia. Una civilización americanomorfa que se pretende portadora de una verdad universal obligatoria. Y lo que está en juego es, o bien la extensión universal de esa civilización, o bien el mantenimiento de una pluralidad de civilizaciones, algunas de ellas todavía tradicionales, que mantienen escalas de valores diferentes. También en lo que atañe al sexo.

Decía Nietzsche que aquél que no conoce nada mejor en la tierra que la satisfacción de su instinto, tiene el alma llena de fango. En ninguna civilización el sexo ha tenido una presencia menor que la que su importancia exige. Pero en su imaginario colectivo, prácticamente ninguna civilización lo ha situado en lo más alto. En lo más alto siempre se han situado otras cosas. Al colocar al sexo en el más alto pedestal de los afanes humanos, el movimiento gay es sintomático del tipo de civilización que es la nuestra.

Y los líderes morales de esa civilización hablan, y hablan para adoctrinar a los pueblos obtusos que, como en el país euroasiático, todavía no se han enterado de qué va la historia. ¿Qué les dicen?

¡No creáis en nada! No creáis en lo que os decían vuestros padres, ni en lo que a ellos les decían vuestros abuelos; no creáis que sois diferentes, ni que tenéis una historia, ni una misión, ni un destino, no creáis que sois especiales, ¡sed felices! Y si tenéis que creer en algo, lo que os diga Madonna: ¡alabados sean los gay! Alabados sean por siempre en sus pompas y en sus obras, que sus bendiciones se derramen sobre vosotros para que vosotros os transforméis y para que vuestras ciudades y vuestros jardines también se transformen, y para que tod@s os asoméis al futuro, y os miréis en el espejo de Nueva York, San Francisco y Los Ángeles, los centros del mundo, las ciudades más gay del planeta.

[1] Carlos González Villa, Empiezan las revoluciones de colores, en El retorno de Eurasia, Península 2012, p. 163

[2] Carles Masdeu, “Estrategias para Eurasia: el retorno de Mackinder”, en El retorno de Eurasia 1991-2011. Península 2012, p. 96.

[3] Rodrigo Agulló, Philippe Muray y la demolición del progresismo (II), en Elmanifiesto.com

[4] Irónicamente, las ONGs al servicio de los Estados Unidos cumplen en la posguerra fría un papel análogo al del movimiento comunista internacional al servicio de la URSS durante la guerra fría: penetración capilar en el campo enemigo.

[5] Tampoco hay garantías de que ese epicentro, cada vez más desnacionalizado, vaya a estar siempre en Estados Unidos. El sistema americanomorfo es ante todo un modelo cultural en cuya base están los valores mercantiles y la forma de vida propia de la civilización norteamericana, y que hoy engloba tanto a los Estados Unidos como a Europa occidental y a las élites económicas de los países emergentes. Aunque su brazo musculado lo constituyen los Estados Unidos no se trata de un imperialismo de corte clásico, sino de un sistema global que trata de extenderse por todo el mundo.

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FUENTE: http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=4092

la norma y la excepción en la sexualidad

26 de abril de 2013

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Estar en contra del homosexualismo en ninguna forma representa una postura en contra de la persona homosexual; se trata, en definitiva, de ir en contra de la sub-ideología denominada “homosexualismo”, por lo cual, aquí no se hace referencia a la persona. Ir contra una persona por sus características (por lo que le hace ser esa persona), me parece ruin y todo lo contrario a una postura tolerante y de aceptación; pero es lícito atacar la ideología o las ideas más o menos elaboradas para un fin, aunque esas personas puedan sentirse heridas en lo personal: no es mi culpa si estos sujetos no saben distanciar su persona del objeto de crítica ideológica o si se sienten sumamente identificados con la idea que les mueve, por lo cual yo no falto el respeto a nadie, siendo ellos los auto-faltados de respeto (sentimiento auto-infligido de victimismo) de forma voluntaria para censurar y condenar al otro. Las ideas deben estar siempre a nuestro servicio, principio insoslayable para la persona soberana.

El homosexualismo tiene como finalidad promover e incitar a la homosexualidad. Cuando un lobby marxista cultural quiere que tomes algo como natural en realidad te está incitando u obligando con un elaborado discurso a entender la naturaleza como ellos quieren, creando si cabe confusión en la identidad sexual de las personas, sean éstas hombres o mujeres; cuando te hablan de igualdad, en realidad pretenden poner a alguien sobre ti haciéndote creer que eso es una postura solidaria por tu parte. No se trata de conseguir derechos e igualdad para los homosexuales, pues el “¿matrimonio homosexual?” y la “adopción” por parte de familias monoparentales no son derechos, sino imposiciones de la ideología dominante, de carácter homosexualista: y así debe ser para nosotros los identitarios, sea cual sea nuestra identidad sexual. Un derecho no es natural, sino una imposición del propio derecho: una elaboración humana basada en la naturaleza, o no, o en la realidad, o no. No obstante, cuando el derecho te lo da otro, te impone un derecho; séase un criterio; incluso cuando te dan libertad, te imponen una libertad, la libertad de otro, pues no es la tuya: que tenía que haberse conseguido con tu propio esfuerzo.

Pero demos por sentado que son derechos, que el matrimonio y la adopción corresponde a los fundamentos elementales de los que toda persona homosexual debe gozar. Pues bien, el homosexualismo en realidad lo que hace es otorgar a la persona homosexual unos derechos que no le pertenecen. Y el homosexual actúa en contra de su propia naturaleza si acepta esos derechos que se le imponen por mandato de la ideología dominante.

La naturaleza homosexual es en sí sin fertilidad, no puede dejar descendencia: el amor entre las personas del mismo sexo debe circunscribirse a ese amor, lo único lícito en su naturaleza, por lo cual no pueden participar de la posteridad, si es que realmente son consecuentes con su naturaleza homosexual. Por lo tanto, si dos personas del mismo sexo no pueden ser madres o padres por sí mismos deben aceptar con honestidad su propia realidad y las condiciones que ésta les impone. Si la persona homosexual no está conforme con esto que lamente profundamente que la naturaleza le haya hecho homosexual o que reconsidere si su homosexualidad es producto de un fenómeno natural o por inoculación del veneno decadente que se respira en todos los ambientes académicos y sociales, que incitan a la homosexualidad, y con todo ello, a ciertos patrones de conducta. Es que el mandato de la naturaleza es claro. Una familia monoparental con hijos adoptados es de facto una familia desestructurada y antinatural, en la que no hay línea de sangre, a no ser que un homosexual decida llevar un modelo de vida heterosexual o pida los servicios de una persona de sexo opuesto al sujeto homosexual, lo cual es ya ir en contra de su propia naturaleza: la homosexualidad no depende de sí misma, al final el imperativo categórico del orden natural se impone.

Asimismo, el matrimonio corresponde exclusivamente a la unión de personas de distinto sexo. La unión entre dos personas del mismo sexo no puede considerarse un matrimonio. Si el matrimonio es un derecho, no es un derecho que le corresponda al mundo homosexual. Que el derecho cree, si quiere o puede, otro derecho para estas personas y así puedan unirse, pero que no lo llamen matrimonio. Es que querer llamar matrimonio a dichas uniones supone una aberración, tanto para la etimología de la palabra como para la realidad social, que da carta de naturaleza al caos y pervierte el significado de familia: finalidad del homosexualismo como ideología marxista cultural, que no acepta la condición homosexual realmente, siendo para éste un medio (un ser manipulable), pretendiendo, mediante el derecho, dinamitar la familia tradicional y desviar el orden natural de las cosas para llegar a sus propios fines perversos: debilitar las sociedades europeas.

¡HOMOSEXUAL, NO TE DEJES ENGAÑAR! Si aceptas estos derechos vas contra tu propia naturaleza; los medios de poder dominantes, con sus lobbys y demás, te imponen unos criterios para la vida social que por tu condición no te atañen. No somos iguales y ello no debe suponer un drama. La igualdad no existe, ¡y gracias!■

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Fuente: http://www.librepensamientorevolucionario.blogspot.com.es/2013/04/contra-el-homosexualismo.html

http://circulo-identitario-nietzsche.blogspot.com.es/2011/08/el-logro-feminista-ii.html

http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/16574334/Contra-el-homosexualismo-no-contra-la-persona-homosexual.html

Tratado Para la Educación de la Progénie

10 de noviembre de 2010

Espero que los editores de tan excelente y necesario manual y guía para la vida familiar no tengan inconveniente en que les haga un poco de publicidad…  Por consiguiente, voy a reproducir algunas reseñas y párrafos en relación con un libro que se titula igual que este post.

viernes 17 de septiembre de 2010

ULTIMA NOVEDAD:

TRATADO PARA LA EDUCACION DE LA PROGENIE


TRATADO PARA LA EDUCACION DE LA PROGENIE

V.V.A.A.

Prólogo y dirección de la obra a cargo de:
Oscar Panadero

Diseño: Fernando Lutz

Maquetación: Manuel Quesada
Colección: Hombre Nuevo (nº 4)
Edición en rustica (fresado)
Páginas: 224
17 Imágenes (9 en color y 8 en b/n)
Tamaño: 17’5 x 11’5
P.V.P.: 11,50 €
Pedidos a: edicionescamzo@yahoo.es
(gastos de envío no incluidos)
Caja del Mediterraneo (CAM):
2090 3176 15 0100138381
PRÓLOGO (Extracto) 

Tras mucho meditar sobre el que hacer y el cómo afrontar los problemas actuales bajo una perspectiva realmente revolucionaria, un nutrido grupo de camaradas con cierta experiencia decidimos aglutinar nuestras teorías en una compilación literaria que hoy se os presenta en forma de libro.
Como director de esta obra, es lógico que se me encomendase prologar la misma, dando así pie a introducirse en el redactado que a continuación presentamos.
La presente guía educativa (así queremos que sea tomado el presente trabajo) tiene por meta reeducar a los futuros progenitores, instruyendo a los mismos sobre cómo solventar un problema tremendo que adolece a nuestros correligionarios contemporáneos, que se sienten desprotegidos ante el centrifugado cerebral al que son sometidos nuestros hijos en la escuela y en la vida por parte de profesores y los poderes fácticos de la sociedad y la política, los medios de comunicación y prensa, etc.
El presente trabajo se centra pues en ofrecer alternativas viables al modo educativo del sistema creador de “Golems” y destructor de valores, ofertando una nueva/antigua escuela para la formación integral del joven: la Tradición.
Esta obra se torna pues, de una necesidad imperiosa al observar como la dictadura plutocrática re direcciona unilateralmente la formación de nuestros pequeños hacia el sendero de los hombres masa, de los bípedos parlantes, aislando y alejando a fortiori de ellos todo atisbo de grandeza y elevación que ennoblezca al individuo del mañana y con él, la distinción de su casta y pueblo.
Por otro lado, nos damos de bruces con un serio problema; la mayoría de los supuestos “hombres despiertos de hoy” autoproclamados acólitos nuestros e inmediatos padres, ven con alarma la manipulación de las mentes que los herederos de Chomsky aplican sobre nuestros infantes pero no admiten que ellos mismos no pueden ofrecer una visión del mundo distinta a su progenie por estar igualmente imbuidos ellos mismos del “espíritu” oscuro del sionismo y sus vicios así como su creación democrática… La presente obra pues, no es un libro de formación para niños sino que es una ventana de auto sacrificio que propone inmolar el Yo actual en pro del Nos venidero. La obra está enfocada así, a aquellos padres deseosos de retomar el camino de su linaje, remontando la involución de su propia estirpe y pasando con ello de ser meros oradores de “lo perdido” transmutándose en paladines del ideal indoeuropeo y su legado Tradicional.
Es un porcentaje lamentablemente cierto que el 80% (por ser generosos) de los que actualmente se erigen como adalides y seguidores de la doctrina Tradicional, expresada socialmente en su última y más perfecta de las formas en la Germania de los años 30, no alcanzan el sacrificio necesario que requiere una refundación integral del propio Ser por lo que, como hombres se sienten oprimidos, saben de su esclavitud existencial, pero ignoran que no es posible someter una sociedad a cambio alguno si por dentro estamos regados con la misma agua que el resto de los mortales… Es nuestro deseo que el “commilitas” acepte su error y se preste a solventarlo actuando en consecuencia y en beneficio de su idea, incluso en contra de su persona, anulando su planteamiento vital actual para abrazar la reconstrucción de un cambio interior integral y revolucionario que hará de él un Hombre, abandonando su mediocre humanidad.
Proponemos así ser el ejemplo de nuestros hijos y nos sus predicadores. Proponemos así ser rivales del sistema y no sus integrantes.

¡Donde hay Voluntad hay un camino!

Oscar Panadero
Director de la Obra

ÍNDICE

PRÓLOGO
de Oscar Panadero

INTRODUCCIÓN
Quiénes somos y qué queremos

LA COMUNIDAD

LA FAMILIA
– El Matrimonio
– El Hogar
– Separación y Divorcio
– Los Hijos:
Consideraciones previas
La infertilidad y
sus tratamientos
Anticonceptivos femeninos
Aborto
Hijo Ilegítimo
Educación de los hijos

LA MUJER Y EL TRABAJO
LA MUJER EN LA SOCIEDAD
– La Mujer y el tabaco
– La Mujer y el alcohol
– El estilo de la Mujer
– Los valores de la Mujer
– Cultura y política en la Mujer

CONCLUSIÓN
– Salida del mundo de la madre

LA FAMILIA ROMANA

LA FAMILIA ROMANA (II)

LA FAMILIA ROMANA (III)

OBJETIVO DE LA EDUCACIÓN
1. Ideas principales a tener
en cuenta en materia educativa
2. Consideraciones previas
3. Formación de los hijos

IMÁGENES

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Nota de YRANIA:   Este libro es uno de los títulos que publica Ediciones CAMZO

… DALI, el SEXO y las cosas de mear (via URANIA)

21 de agosto de 2010

No pretendo epatar ni provocar… , tampoco hacer un chiste… Opino que las cosas de…. hay que tomarlas con sentido del humor… y no con “papel de fumar”…

Saludos

... DALI, el SEXO  y las cosas de mear Este rostro pertenece a una femme, eine Frau, una mujer, a woman, cuyos rasgos delicados no se parecen a los de un varón, a los de un andros, un hombre, a man, ein Mann. Hay quien con imaginación y conocimientos etimológicos descubrió que en inglés WOMAN es palabra compuesta que significa  hombre con útero, es decir WOmb +MAN. De este hecho se concluye que en anatomía  hay dos géneros o más:   masculino,  femenino,  ambiguo, epiceno y  neutro. Na … Read More

via URANIA

…mujeres que cumplen su honorable misión de ser madres.

2 de agosto de 2010

Es sintomático que en nuestro siglo XXI, ufano y decadente a la vez,  es noticia digna de ser elogiada como feliz acontecimiento lo que en toda la naturaleza animal se da por descontado como algo obvio. Es tanta y tan poderosa la campaña mundial para evitar que las mujeres de raza blanca –precisamente ellas– tengan hijos… que el embarazo de una mujer es un hecho que hay que celebrar… Los gobiernos… si fueran responsables y dedicados a la protección de las naciones… deberían premiar a las madres ( las solteras también y sobre todo porque se supone tienenen menos medios económicos) en vez de derrochar millones de euros en promocionar el aborto y otros métodos anticonceptivos…   Quienes dicen promocionar los  “preservativos”  como método de evitar las enfermedades sexuales deberían pensar que si siempre se usara el “preservativo”… ¿cuándo y cómo podrían llegar a nacer nuestros hijos? El hecho de que el acto sexual sea hoy mótivo de peligrosidad para la salud… demuestra que el libertinaje sexual y la poromiscuidad son vías equivocadas de conducta… La naturaleza se venga contra quienes contravienen sus leyes… No es casual que el sida haya sido preferentemente contraido y contagiado por hombres que tienen relaciones sexuales con hombres o de mujeres que las tienen con mujeres.

Por todas estas consideraciones, y con un poco de buen humor… preferimos felicitar la sana y prolífica alegria de mujeres como las de la fotografía que copiamos de www.minutodigital.com:

| Publicado el 27 Julio, 2010 | 14 Comentarios

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14 Comentarios a “¡¡Esto es un embarazo!!”

  1. JEBURMOECE 27th Julio, 2010 9:33

    TIERNO, MAGICO Y EMOTIVO. SIN MAS.

  2. Fachaxenófobonazimumalo 27th Julio, 2010 10:58

    Y blanca, ¡eso lo llamo yo un milagro!

  3. jotabé 27th Julio, 2010 12:51

    ¡¡¡Cuidadín el ángel exterminador de Aído!!!

  4. paquito chocolatero 27th Julio, 2010 14:32

    jotabé 27th Julio, 2010 12:51

    tú lo has dicho, ésta tipa cada vez más me recuerda a Cruella de Vil.

    solo que cruella odiaba a los perritos y eran unos dibujos, la cruella de carne y hueso es más odiosa y temible

  5. Alfonso 27th Julio, 2010 17:21

    ¡Viva la Vida! Abajo el asesinato!¡Abajo Aído!¡Abajo el aborto!¡Abajo PP y PSOE, partidos abortistas!

  6. Harry Callaghan 27th Julio, 2010 17:38

    viva la vida, señorita aido

  7. juanfer 28th Julio, 2010 7:45

    Esto me hace pensar que claro, es que la Bibí y la Trini, las dos ministras del aborto, no tienen hijos ni están casadas.

    Ya que se gastan nuestra pasta en crear un ministerio de igualdad, la cabeza de ese ministerio debería ser una mujer trabajadora CON HIJOS que es lo más admirable que existe, no una tiparraca que se toma una píldora antes de bajarse las bragas con lo mayorcita que es y vive y morirá sin construir una familia.

  8. Pinciano 28th Julio, 2010 12:38

    juanfer, eres mi maestro.

  9. granadino 28th Julio, 2010 15:47

    abajo los abortistas!!El nacimiento de un bebe es lo mas bonito del mundo,lo digo yo por mis dos hijos.No se como puede haber gente que practique abortos y se quede tan tranquila.Malditos asesinos!!!!

  10. PSOE, CANCER DE ESPAÑA 28th Julio, 2010 17:11

    No enseñeis estas fotos a un social-marxista que se puede derretir entre babas verdes hasta quedar hecho cenizas.

    PSOE, DISOLUCION, YA, YA MISMO!!!

    ARRIBA ESPAÑA

    VIVA LA VIDA

  11. micky 29th Julio, 2010 3:52

    que asco me da,,,,plis he pero me da un poco de asquito

  12. madrigado 29th Julio, 2010 18:56

    Qué alegría da ver a una mujer feliz con sus hijos. Es a estas mujeres a quienes hay que ayudar porque su futuro es nuestro futuro.

  13. emilio 30th Julio, 2010 19:49

    eso si que es un polvazo, menos mal que no te pillo la aido, sino te esteriliza ademas de foguear a los bebes. Tu maromo, que se esconda, que la aido le capa.

  14. Felicidades 31st Julio, 2010 21:50

    Una historia preciosa de vida…


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