La “ideologia de género” no es científica

8 de marzo de 2017 by

Freud trató de explicar la psique femenina por lo  que llamó “envidia de pene”, la incomodidad con su propio sexo y la ansiedad por imitar de alguna forma al varón. La realidad es más bien la contraria: la inmensa mayoría de las mujeres están contentas de ser como  son y procuran acentuar su feminidad de diversas formas: atuendo, maquillaje, adornos, etc. Esto es normal, aunque puede derivar a extremos grotescos o enfermizos. No deja de ser curioso que conforme avanza la “liberación de la mujer”, los modelos femeninos que se proponen se parezcan más bien a las prostitutas o a las tradicionalmente llamadas marimachos. Cualquier cosa menos la mujer equilibrada y sensata. Solo hay que prestar atención a las modas, las cantantes y otros ejemplos de “éxito”, muy seguidos: la mujer como objeto sexual, paradoja solo aparente con la “liberación”.

  La extraña conclusión de Freud viene, probablemente, de que sus estudios se basaban a un grupo muy determinado y escaso: las mujeres histéricas. La histeria puede definirse como una actitud de rebelión impotente contra la realidad. Casi todo el mundo ha tenido momentos de histeria, pues la realidad es a veces muy dura, pero en la persona histérica se trata de una actitud sostenida, con altibajos entre furia violenta y resignación (que no es lo mismo que aceptación).  El histerismo es una nota bien visible en la ideología de género.

   En el ser humano el dimorfismo sexual está más acentuado probablemente que en cualquier otro mamífero. No simplemente en tamaño o forma corporal, sino también en inclinaciones, conductas y tendencias. Es más, tanto la mujer como el varón tratan de acentuar sus diferencias, que ven como positivas y agradables. La ideología de género niega esta realidad, y en ella puede verse, en su lado feminista, esa absurda envidia del pene, que al no disponer de él intenta negarlo, negar la diferencia. No se trata de igualdad ante la ley, sino de ir más allá, a borrar cualquier diferencia, incluso biológica, a “hacer como si no existiera”. Uno de los rasgos más cómicos del feminismo es su satanización de lo que llaman “sexismo”, cuando si por algo se distingue el feminismo es por su obsesión con las diferencias sexuales. Esta ideología alcanza unos  grados de estupidez e insensatez mayores que las ideologías que la precedieron, en particular el marxismo, del que viene a ser una derivación: sustituyen la lucha de clases por la lucha de sexos, al mismo tiempo que niegan  la existencia de estos, transformándolos mágicamente en “géneros” y declarando equivalente a la normalidad cualquier anomalía o conducta desviada.

    Algo  que atormenta especialmente a los “generistas” es la maternidad, tan desigualadora. La figura de la madre es denostada, abierta o implícitamente,en el feminismo, que quiere hacer del aborto una especie de sacramento, como involuntariamente confiesan en alguno de sus lemas.  Ahora mismo asistimos a campañas contra la maternidad, poniendo como ejemplo a mujeres que la ven como una carga tremenda, y uno solo puede compadecer a sus hijos.  Siempre hubo lo que se la llamado “malas madres” pero ahora se proponen como modelos. Y tratan de reducir la sexualidad a un simple pasar un rato de placer sin relación alguna con la reproducción, lo que igualaría la coprofilia o la zoofilia, por ejemplo, con la sexualidad normal entre hombre y mujer. Pero aunque la sexualidad no se limita a la reproducción, esta es en definitiva su función principal, sin la cual la propia especie humana desaparecería. Por eso puede hablarse aquí de una ideología del suicidio social, como ha habido otras a lo largo de la historia.

   En realidad, el varón y la mujer son distintos y complementarios, y no solo en relación con la reproducción. Pero el histerismo quiere instalar la igualdad sin complementariedad, lo que es puro homosexismo. Con ello la familia es socavada y destruida, y uno de sus efectos es el aumento de la violencia doméstica que llaman “machista” o “de género”, y que se quiere reprimir (histéricamente)  mediante leyes   y publicidad obsesiva.

    En la mitología, la mujer histérica es representada por la amazona, la mujer que mutila su feminidad para tratar de emular al varón y matarlo (hacerle la vida imposible, más corrientemente). Esto se da cada vez más en las relaciones entre sexos, deteriorándolas gravemente.

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(FILES) A picture taken 30 October 1984 shows  English writer Doris Lessing at her home in London. British writer Doris Lessing on Thursday won the Nobel Literature Prize for five decades of epic novels that have covered feminism, politics as well her youth in Africa.

Nacida el 22 de octubre de 1919 en Kermanshah, en Persia (actual Irán), Doris Lessing se crió en Rodesia (actual Zimbabue), donde su padre se instaló en una gran granja aislada cuando ella tenía cinco años.
Murió el 17 de noviembre de 2013, Londres,  Reino Unido.

Doris Lessing:

….con un periodista español notablemente cretino:

— Es una de las cosas que recriminé al movimiento feminista. Ellas trataban a las mujeres que decidían tener hijos como si fueran ciudadanas de segunda clase

— Será cuestión de tiempo que las cosas cambien

— Tal vez. Aunque puede que se le haya escapado un detalle: que las mujeres no parecen tener gran prisa por meterse en política, o en la gran empresa. Me pregunto por qué (…) El banco Natwest tenía un proyecto para promocionar a las mujeres dentro del propio banco y descubrió que solo le interesaba a una parte muy pequeña de las empleadas. Les brindaron cursillos especiales y cosas por el estilo, pero, en general, las mujeres no querían competir. En cambio, lo que sí deseaban era casarse y tener familia (…) a excepción de una minoría. Y aquello me resultó sumamente interesante porque, a pesar de tanto movimiento feminista, esto es todavía lo que parece que la mayoría de las mujeres quiere. Y no veo por qué no (…) Me parece que no es justo que reciban críticas por pensar así. (…) Que yo sepa, a Simone de Beauvoir nunca le gustó ser mujer. No le gustaba serlo y siempre se estaba quejando de ello. A mí no me parece nada terrible. Tiene sus ventajas. Y de todas maneras, ¿qué puedes hacer? Lo que me asombra es que noto cierto tono de queja en lo que dice. ¿A quién dirigía sus quejas? ¿A la naturaleza?

http://gaceta.es/pio-moa/envidia-pene-08032017-1059


 

Doris Lessing:

“Las feministas no han entendido nada”

Por Annette Levy-Wyllard

A sus espléndidos 86 años, la célebre autora de El cuaderno dorado y candidata al Premio Nobel se va lanza en ristre contra las mujeres estúpidas y se apiada de los hombres que tienen que aguantarlas.

Entrevista: “Las feministas no han entendido nada”

Annette Levy-Wyllard: Su novela El cuaderno dorado (Premio Médicis en 1976) fue y sigue siendo el libro de culto
de la liberación femenina en el mundo entero. Pero ahora usted decide denunciar a las feministas…

Doris Lessing: Siempre me ha molestado que Elcuaderno dorado se haya convertido en la biblia de la liberación femenina, porque jamás quise hacer un ensayo feminista, sino escribir sobre la vida de las mujeres. La gente piensa todavía que se trataba de un manifiesto político y no es así. Me llegaron montones de cartas de lectoras que hablaban sólo de política y cartas de hombres que me explicaban que el libro había sido liberador para ellos. Acabo de recibir una carta de un brasileño que le dio la novela a su esposa para que entendiera que puede haber vida fuera de la casa y de la crianza de los hijos.

Además,  hay que recordar que en Francia, durante mucho tiempo, ningún editor quiso publicar El cuaderno porque les parecía muy radical.  Hoy puedo decir que las feministas han fracasado. Y es verdad. Hoy en día se puede decir, más o menos,  que existe igualdad entre los sexos en campos como el salario y lo profesional.  Mujeres inteligentes y formidables ocupan empleos clave. En los países occidentales ha habido verdaderos progresos para las mujeres de ciertas
clases sociales… Las jovencitas de hoy no se dan cuenta de que sólo hace dos generaciones que podemos controlar,  como mujeres, nuestra propia vida, que ya no tienen de qué preocuparse cuando quedan embarazadas. Esas muchachas creen que todo esto es normal, y ésa es la verdadera revolución de nuestro tiempo; han tenido mucha suerte. Las mujeres modernas ahora pueden hacer de todo, pero lo único que quieren es encontrar un hombre; sólo hay que ver El diario de Bridget Jones o la serie Sex and the City para darse cuenta…

Sin embargo, sobre todo en el tercer mundo, esa evolución no la puede disfrutar la mayoría de las mujeres. Si digo que las feministas han fracasado,  se debe a que no pudieron capitalizar sus propuestas en los años sesenta y setenta. Lo que en absoluto me sorprende, pues no esperaba demasiados cambios. Era una época muy emocional.  Podrían haber sido más calmadas y haber hecho más esfuerzos para trabajar junto a los hombres. Siempre he pensado que no se puede avanzar haciendo separaciones radicales, y no hay que olvidar que muchas de las grandes feministas fueron hombres…

A.L.W: En 2001, usted protagonizó un escándalo cuando defendió a los hombres al decir: “Las mujeres estúpidas, ignorantes y malas atacan a los hombres más inteligentes y más atentos y nadie dice nada. Desafortunadamente,  los hombres tienen aire de perros abatidos incapaces de contestar.” Y luego llamó a la revolución: “¡Es tiempo de que contraataquen!”

D.L: Me encontraba en la tribuna del festival de Edimburgo, en Escocia, y me preguntaron algo sobre las feministas. Contesté que no me gustaba la manera de tratar a los hombres, que debía de ser terrible ser un varón. De inmediato, el diario The Guardian tomó las declaraciones,  y se levantó una polémica nacional,  con un montón de cartas a favor y en contra mío. Quería decir que cada día estaba más irritada por la locura en contra de los hombres, de manera persistente, sin que nos diéramos cuenta.  Me preguntaba por qué debíamos pelear por la igualdad despreciando sistemáticamente a los hombres. Un día, en una escuela primaria, le escuché a una profesora joven decirles a sus alumnos  (hombres) en clase: “¡Todo es su culpa!” Un pequeño se puso a llorar. Me pareció espantoso aquello. Nunca me gustó el feminismo, ni en los años sesenta y setenta, ni ahora. Siempre detesté ese lado antihombres de esas muchachas de izquierda que odiaban a los tipos, al matrimonio y a los hijos. Eso es una tontería y una pérdida de tiempo.  Han debido hacer las cosas de otra manera. El movimiento de liberación femenina fue, de hecho, un error, con mucha energía mal encaminada. Y desde que se volvió político explotó en pequeñas facciones. Era inevitable, pero las feministas no comprendieron nada.

A.L.W: Usted atacó también al ícono mundial de la liberación femenina: Simone de Beauvoir.

D.L: Era una feminista que odiaba ser una mujer y todos los aspectos de la feminidad. Por ejemplo, tener la regla. Es claro que ella quería ser un hombre. Estúpida. Es como estar furiosa con el clima. Me gusta más Woody Allen cuando dijo: “Me da igual morir pero no quiero estar allí cuando pase.” Nunca me convenció ese modelo de pareja “ideal” Sartre-Beauvoir, enseguida pensé que era falso. Sartre se portó como todos los hombres siempre se han portado. Y Beauvoir como todas las mujeres. Mientras que en sus libros ella trataba de mostrarnos que se trataba de una relación moderna, de amores múltiples, sin celos. Pero mientras que Sartre tenía sus historias de amor por su lado, ella se quedaba casi siempre en casa. En mi recopilación de ensayos Time Bites, que apareció en 2005, recuerdo cómo nosotros, en Londres, esperábamos impacientes la publicación de la novela de Beauvoir “Los mandarines”, porque sabíamos que el libro hablaba de la vida sexual junto a Sartre y de la vida de su grupo de lumbreras de Saint Germain-des-Prés. Francia siempre ha fascinado a los ingleses. Los hombres estaban, naturalmente, seducidos por esa pareja que funcionaba como matrimonio, sin la pesadez legal y las obligaciones, con compañeros libres de tener todas las aventuras sexuales. Las mujeres siempre eran más escépticas. Y, finalmente,  tenían razón. Además, en la novela, el personaje de Anne Simone es presentado como una mujer seca y sola en un matrimonio de amigos, resignada.  Francamente, Beauvoir hubiera hecho mejor marchándose con Nelson Algren, su amante americano.  Al final de su vida, Sartre estaba un poco loco, como Bertrand Russell:  los hombres mayores no tienen defensas contra las mujeres jóvenes. Y las mujeres mayores se dejan influenciar por los jovencitos, como Jean Rhys nos lo contó en “Ancho mar de los Sargazos”, un libro magnífico. Ella se volvió famosa tarde, al final de su vida, y no pudo resistirse al poder de un jovencito.

A.L.W: En su última novela, Las abuelas, se cuentan justamente los amores entre mujeres mayores y jóvenes: dos amigas se acuestan cada una con el hijo de la otra. A sus 86 años, ¿usted sería una de esas viejas indignas?

D.L: Eso no me ha pasado… ¡Lástima!  (explota de risa). Las abuelas no es un título afortunado, porque las dos madres tienen más o menos cuarenta años, no son mujeres viejas. Un jovencito, el compañero de uno de los dos hijos que se acuesta con la amiga de su madre, fue el que me contó la historia. Y lo hizo emocionado: “Me encantaría vivir algo como eso”, me dijo. Quedé fascinada y me pregunté qué podría hacer una escritora con esa historia de amor con la cual, además,  podía identificarme. Las críticas en Francia se fueron por el lado “desagradable”, pero yo no entiendo esa actitud voyerista. No obstante, ese tema no es nuevo en Francia; acuérdese de que Colette ya contó la historia.

ALW:Después de la Segunda Guerra Mundial, usted se fue de su Rodesia natal para instalarse en Inglaterra y abandonó a sus hijos, que fueron criados por su padre. Impactante, ¿no?

D.L: Mi hijo John me dijo un día: “No comprendo muy bien por qué dejaste a papá, pero eso no quiere decir que no te ame.” Me lo dijo sin agresividad,  porque hablamos cuando él ya era un adulto y vivían todos en Sudáfrica,  cuando allí ya no había problemas.  Lo volvería a hacer si fuera el caso. Estoy feliz de haber tenido el coraje de partir.  Yo odiaba Rodesia (Zimbawe);  era un lugar provinciano en donde nadie quería hablar de política. Me hubiera ido antes, si la guerra no hubiese estallado. No había barcos, así que debí esperar, esperar, esperar…  hasta 1949.  Londres era una ciudad genial llena de artistas e intelectuales. Allí encontré a toda esa gente interesante que venía, como yo, de todas las antiguas colonias inglesas, de todo el imperio británico. Después de la Segunda Guerra Mundial, había una especie de locura en nuestro grupo de amigos;  era como vivir el final del Imperio Romano. Yo hice parte porque en esa época creía que íbamos a construir un mundo mejor. No puedo creer cuán estúpida era.

A.L.W: Además, en sus últimos ensayos le declara la guerra a lo “políticamente correcto”.

D.L: ¡Odio lo políticamente correcto!  Es la visión de un mundo dividido en Bien y Mal. Se encuentra por todos lados en la lengua inglesa. En particular cuando usted habla de las razas:  no puede decir ni Blanco ni Negro. Y luego lo vigilan en caso de que se le suelte algo así. El fenómeno es terrible,  sobre todo en las universidades norteamericanas,  porque los norteamericanos llevan siempre todo al extremo.  Es un país histérico y me pregunto por qué. Así descubrí que mi novela La buena terrorista sucedía en los campus norteamericanos, para subrayar todo lo que en ese libro no es políticamente correcto. Por ejemplo, el personaje del músico es un chico negro: es “políticamente incorrecto”. El comunismo está muerto, sin embargo, la herencia de ese lenguaje vacío, que siempre debe inventarse un enemigo, se ha perpetuado entre los intelectuales.

En todo caso, lo políticamente correcto toca a la crítica literaria que sigue infiltrada por esos vestigios de la moda del pensamiento comunista. Cada escritor ha pasado por la experiencia de escuchar preguntas de los periodistas como “¿Piensa usted que los escritores deberían…?” y eso termina con una declaración política con la palabra “compromiso”.  O bien se lee el libro de uno diciendo que se trata evidentemente de “un tema”. Como sucedió con mi libro El quinto hijo, que etiquetaron como un tratado sobre el problema palestino, o la investigación genética o el feminismo,  o el antisemitismo. Finalmente,  un periodista francés vino a mi casa y me dijo, antes de que pudiera decirle cualquier cosa: “¡Es evidente que El quinto hijo es un libro sobre el sida!” Si hubiera querido hablar de los palestinos o del sida, hubiese escrito un ensayo,  no una novela.

A.LW: Usted fue comunista. ¿Lo lamenta hoy en día?

D.L: Yo fui comunista hace medio siglo. Cuando llegué a Inglaterra todo el mundo era comunista, o lo había sido. Estábamos en plena guerra fría, el enfrentamiento era muy duro.  Continuó hasta el final de los años cincuenta, hasta que dejaron de interesar Trotski o Stalin, pues encontrábamos todos sus discursos  aburridos, y comenzamos a burlarnos de la jerga política. Nos divertíamos, teníamos humor. Sobre todo, ya discutíamos sobre la cuestión de los hombres y las mujeres, y eso fue mucho antes de la liberación femenina. No esperamos para hacer nuestra revolución sexual.  Me pregunto por qué todo el mundo piensa que el sexo se lo inventaron en los años sesenta… Gracias a Dios ¡hubo algo de eso en los cincuenta!  Cuando digo esto, siempre me miran con estupefacción o incredulidad.  Como cuando digo que lo único importante en las relaciones entre hombres y mujeres es que sean divertidas.  Por eso ahora escribo una comedia.
©Libération
Airada respuesta de Florence Thomas

A propósito de Doris Lessing sobre el supuesto “fracaso de las feministas” habría que tener claro de qué estamos hablando.  Porque esta modita, que viene de los países desarrollados, de denigrar del feminismo
ya está perdiendo credibilidad, incluso en Europa. Elizabeth Badinter, ya algo senil,  había denigrado del feminismo en Francia en una operación más mediática-editorial que otra cosa. Pero para responder algunas de las denuncias de Lessing, diría que hoy el feminismo es una teoría y una práctica plural,  es decir que no hay un solo feminismo sino varios feminismos, como tampoco hay una sola práctica del feminismo sino una enorme variedad de formas de compromisos desde unos acuerdos mínimos de todas las feministas del mundo. En otras palabras,  es muy distinto haber participado de las primeras luchas feministas en los años 50 a ser feminista hoy. Y es muy distinto hablar desde Europa que desde América Latina y,  específicamente, desde Colombia. En ese sentido hablo de un feminismo situado y de feministas que siguen trabajando en contextos muy distintos las unas de las otras.
Pero, incluso cuando Lessing habla de las mujeres en Europa, exagera, tergiversa y manipula. Creer que la mayoría de las mujeres europeas se comporta igual que las muñequitas de “Sex and the City” es un exabrupto que se cae por su propio peso.  Miles de mujeres del viejo continente se han beneficiado de las luchas feministas y siguen haciéndolo. Sin embargo, esta revolución pacífica está inconclusa. Las legislaciones, las prácticas cotidianas, los derechos sexuales y reproductivos están ahí. ¡Pero la condición femenina aún no es, ni mucho menos, un jardín de rosas!  Los ámbitos político y económico siguen siendo campos de hegemonía masculina.  Subsisten, en especial en los países mediterráneos,  estadísticas espeluznantes de violencia contra las mujeres; y el desempleo sigue siendo mayoritariamente femenino,  entre otros estragos de la discriminación. Su condescendencia con los hombres victimizados daría para un debate más amplio.  En cuanto a las críticas que hace contra Simone de Beauvoir, verdadero ícono de mi generación, son simplemente injustas. Esta humanista, con su libro El segundo sexo, publicado en 1949, fue la primera mujer,  por lo menos del siglo xx, en poner en palabras el malestar de millones de mujeres.  Por supuesto, lo hizo desde donde podía hacerlo en ese momento, es decir, desde un feminismo de la igualdad radical que hoy puede ser discutible pero que en su momento develó los mecanismos que generaban la discriminación de las mujeres del mundo patriarcal. Lo demás es literatura.

 

FUENTE:

http://www.semana.com/on-line/articulo/entrevista-las-feministas-no-hanentendido-nada/77017-3

 

el Colegio de Pediatras y la “Ideologia de género”

7 de marzo de 2017 by

La ideología de género se basa en la facultad humana de la libertad, que no tiene origen genético.


El Colegio Americano de Pediatras, encabezado por su presidenta, Michelle A. Cretella; su vicepresidente, Quentin Van Meter y con el apoyo de Paul McHugh, antiguo jefe de Psiquiatría del Hospital Clínico John Hopkins, ha realizado un estudio en el que se abordan los peligros de la transexualidad y de la ideología de género, haciendo especial hincapié en la transexualidad infantil.

El estudio final será publicado a finales de verano, sin embargo, los doctores han adelantado 8 de los puntos fundamentales en los que se basa el estudio. Bajo el título “La ideología de género perjudica a los niños”, el Colegio Americano de Pediatras desmonta, paso a paso, la transexualidad infantil, condenando la normalización de la transexualidad en los colegios y en política como si fuera algo bueno y saludable.

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Este estudio se basa puramente en datos científicos y biológicos, dejando claro desde el principio del informe que las ideologías no caben en un documento científico. En este documento, se insta a los educadores y a los políticos a rechazar las políticas de adoctrinamiento que pretenden que los niños abracen de forma natural y saludable el cambio de sexo químico y quirúrgico.

“Lo normal en el diseño genético humano es ser concebido macho o hembra. Este principio es evidente por sí mismo”

A continuación, reproducimos la traducción íntegra del documento y los ocho puntos fundamentales que trata este estudio titulado ‘La Ideología de Género perjudica a los niños‘:

La ideología de género perjudica a los niños

1. La sexualidad humana es un rasgo binario, biológico y objetivo. Los genes ‘XY’ y XX son marcadores genéticos de la salud, no marcadores genéticos de un trastorno. Lo normal en el diseño genético humano es ser concebido macho o hembra. La sexualidad humana está diseñada de manera binaria con la intención evidente de la reproducción y multiplicidad de nuestra especie. Este principio es evidente por sí solo.

Los trastornos del desarrollo de la sexualidad (DSD) y su desviaciones, incluyendo la feminización testicular y la hiperplasia suprarrenal congénita, son médicamente identificables en la norma binaria sexual y es por ello por lo que se reconocen como trastornos del diseño humano.

2. Nadie nace con género. Todo ser humano nace con sexo biológico. El de género (la toma de conciencia y el sentirse masculino o femenino) es un concepto sociológico y psicológico, no una objetividad biológica. Nadie nace con la conciencia de sí mismo como hombre o mujer. Esta toma de conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos del desarrollo, puede ser descarrilado por las percepciones subjetivas de la infancia; las relaciones; y las experiencias negativas ocurridas desde la infancia. Las personas que se identifican con “la sensación de pertenecer al sexo opuesto” o “en algún punto intermedio”, no forman un tercer grupo sexual, siguen siendo hombres o mujeres biológicos.

3. La creencia de una persona de pertenecer o no a un determinado sexo es, en el mejor de los casos, un pensamiento confuso. Cuando un niño y una niña, biológicamente sanos, creen que son lo contrario a su sexo biológico, se produce un problema psicológico, no físico y, por tanto, debe ser tratado como tal. Estos niños sufren disforia de género. La disforia de género (GD) está reconocida como un trastorno mental en la reciente edición del Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V).

4. La pubertad no es una enfermedad, pero el bloqueo de las hormonas de la pubescencia puede ser muy peligroso. Bloquear este tipo de hormonas durante la pubertad induce un estado de enfermedad, es decir, provoca la ausencia de pubertad, inhibiendo el crecimiento y la fertilidad de un niño que, antes del proceso, era biológicamente sano.

5. Según el DSM-V, mencionado previamente, el 98% de los varones y el 86% de las mujeres que durante la infancia confunden su género, finalmente aceptan su sexo biológico tras pasar por la pubertad.

6. Los niños que utilizan bloqueadores de la pubertad para realizar un cambio de sexo, necesitarán hormonas del sexo opuesto durante una adolescencia tardía. La utilización de las hormonas sexuales como la testosterona y los estrógenos del sexo opuesto conllevan riesgos peligrosos para la salud. La ingesta de hormonas puede provocar presión arterial disparada; coágulos de sangre; accidentes cerebrovasculares y cáncer.

7. Las tasas de suicidio son veinte veces mayores en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y/o se someten a una cirugía de cambio de sexo. Incluso en Suecia, que es uno de los países más a favor de la inclusión y normalización de la ideología de género, los suicidios se disparan. ¿Qué persona, compasiva y razonable, desearía condenar a niños pequeños a semejante destino, sabiendo que después de la pubertad, hasta el 88% de las niñas y el 98% de los niños con dudas sobre su género aceptan su realidad física y consigue un estado de bienestar físico y mental?

8. Condicionar la educación de los niños haciéndoles creer que la suplantación del sexo biológico mediante cirugías y productos químicos es algo normal y saludable es abuso infantil. Endosar la ideología de género de forma generalizada y a través de la educación pública y de los políticos confundirá tanto a niños como a padres, lo que provoca que cada vez más niños acudan a las “clínicas de género” para recibir medicamentos químicos que bloquean las hormonas pubescentes.

Muchos niños elegirán una vida llena de hormonas cancerígenas y de productos químicos tóxicos nada recomendables para la saluda y muchos de ellos elegirán la mutilación quirúrgica, innecesaria, de partes de su cuerpo perfectamente sanas en su juventud.
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FUENTE:
http://www.actuall.com/familia/el-colegio-americano-de-pediatras-desmonta-la-ideologia-de-genero-y-la-transexualidad-infantil-en-8-puntos/

La elección de una nigeriana como Miss Helsinki enciende las redes

12 de enero de 2017 by

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DE MODA, Barcelona
09/01/2017 18:00 | Actualizado a 10/01/2017 08:35

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La elección de la nueva Miss Helsinki ha generado mucha polémica en las redes sociales. Este fin de semana se celebraba en la capital finesa el certamen que coronaba a Sephora Ikalaba, una joven inmigrante nigeriana de 19 años, como la nueva reina de la belleza.
¿Ha primado en la elección lo políticamente correcto por encima de la belleza?

Su victoria por encima de sus competidoras ha encendido Twitter y muchos usuarios no han dudado en utilizar la plataforma para criticar la decisión del jurado, apuntando que éste “se limitó a cumplir con la dictadura de lo políticamente correcto”. Además, algunas personas han cuestionado la belleza de la ganadora, llegando a afirmar que no entienden por qué ha sido elegida frente a las otras candidatas que sí eran finlandesas y también han cuestionado su capacidad para representar al país durante todo el año.
Kelly @OkKelly22
She’s not even good looking enough to win a beauty contest in Nigeria!….for men!

This just says it all#WhatAFarce#MissHelsinki2017

“Ni siquiera es lo suficientemente guapa como para ganar un concurso de belleza en Nigeria…¡para hombres! Esta foto lo dice todo”, decía un comentario en la red social, donde otros usuarios han comentado: “Sería racista e intolerante decir que es igual de bella y finlandesa”; “Hay una intrusa en esta foto. ¡Encuéntrala!”, o “cómo demonios puedes ser Miss Finlandia y ni siquiera parecer de Finlandia, pero sí parecerte a la hija de Dianne Abbots”.
It would be racist and bigoted to say she’s equally beautiful and Finnish#MissHelsinki #misshelsinki2017

También la revista Online Magazine ha mostrado su malestar con la elección con tuit en el que utiliza el emoticono de SOS junto al texto: “Bienvenidos a Finlandia…Miss Helsinki, una clásica belleza nórdica”.
Onlinemagazin @OnlineMagazin
🆘‼️🤔🔥 Welcome to #Finland … Miss #Helsinki 2017, a classic Nordic beauty.

JEU: un intru s’est glissé dans cette photo de #misshelsinki2017. Trouve le

I don’t get it, I thought #missHelsinki2017 was a Finnish Competition?

Pero la polémica también ha llegado a España. El periodista de Intereconomía José Javier Esparza publicaba un mensaje que decía: “Miss Helsinki: la obsesión por hacer ver que ‘aquí cabemos todos’ ha llevado a que ya nadie sepa qué significa “aquí”. Este tuit ha generado un debate entre sus seguidores. Algunos de ellos han defendido su postura, mientras que otros han criticado sus palabras.

Esparza ha utilizado el tema del canon de belleza para justificar su mensaje, apuntando que “forma parte de la identidad cultural” y que “se ha dado el premio por motivaciones ajenas” al conjunto.
José Javier Esparza @josejavierespa3
Miss Helsinki: la obsesión por hacer ver que “aquí cabemos todos” ha llevado a que ya nadie sepa qué significa “aquí”.

José Javier Esparza @josejavierespa3
Para las bellas almas como @alejandrosanmo indignadas por mi crítica a Miss Helsinki, algunas consideraciones. Todo debate será bienvenido.

Más Razón Q Un Santo @MasRazonqUnSant
¿Creías que la imposición multiculturalista no podía superarse? Pues aqui Miss Helsinki y las finalistas
Os juro q la Miss es la del centro

La ultima cobardia del postureo europeo
Miss Helsinki.
Si..

FUENTE:
http://www.lavanguardia.com/de-moda/belleza/20170109/413209929228/polemica-eleccion-nigeriana-miss-helsinki-redes.html

Japón: el 69% de los hombres y el 59% de las mujeres no tienen pareja

11 de enero de 2017 by

Japón: el 69% de los hombres y el 59% de las mujeres no tienen pareja
Publicado el 11 ene 2017

tokio

Los datos de encuestas que maneja el Gobierno de Japón sobre natalidad y relaciones marcan la tendencia de un problema que preocupa desde hace tiempo a uno de los países más desarrollados del mundo: la tasa de natalidad es muy baja (solo 8,4 niños nacen por cada millar de habitantes); el 25% de los hombres mayores de 30 años son vírgenes; y el 69% de los hombres y el 59% de las mujeres no tienen pareja.

Todo ello ocurre a pesar de que el 80% de los japoneses que no están casados quieren contraer matrimonio y lo tienen alto entre sus prioridades vitales. Por ese motivo, cada vez es más popular en el país el kousai zero nichikon, o lo que es lo mismo, “casarse sin tener citas”. Es decir que cada vez más japoneses se casan con amigos y renuncian a la idea de tener una pareja amorosa.

Los problemas amorosos de los japoneses pueden afectar de forma dramática a la población. Los cálculos establecen que en el año 2060 Japón pasaría a tener 87 millones de habitantes, 40 menos que en la actualidad. Desde 2014, ya se venden en el país nipón más pañales para adultos que para niños.

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FUENTE:
http://www.yometiroalmonte.es/2017/01/11/japon-69-hombres-59-mujeres-no-tienen-pareja/

Sweden: Muslim migrants defecate, masturbate, scream Islamic chants in church pews

13 de diciembre de 2016 by

Sweden: Muslim migrants defecate, masturbate, scream Islamic chants in church pews
DECEMBER 10, 2016 10:56 AM BY CHRISTINE WILLIAMS 146 COMMENTS
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Christians have become frightened to visit the Holy Trinity church as newcomers are reported to yell loudly and smash liquor bottles during services, masturbate in the pews and urinate and defecate both inside and in the church grounds.

The “newcomers” are Muslim migrants that the Christians tried to open their hearts to and welcome.

These Muslim migrants event went a little further:

Aside from leaving their offensive bodily fluids everywhere, the migrants scream Islamic chants and smash liquor bottles on the floor in an attempt to silence Christian worshippers from praying to God.

Can one imagine the same being done by Christians in a mosque? It’s shocking and disgusting what the West puts up with in the name of political correctness and diversity. It’s even an insult to Muslims themselves: the most “racist” or ethnocentric gesture is to treat human beings as if they were animals who cannot be expected to behave in a civilized manner.

“Security Guards at Church Services As ‘New Clientele’ Defecate, Masturbate in Pews,” by Virginia Hale, Breitbart, December 9, 2016:

A church in Kristianstad has been forced to hire guards to keep the peace at services after the disruptive behaviour of “new clientele” has become increasingly serious in recent years.

Christians have become frightened to visit the Holy Trinity church as newcomers are reported to yell loudly and smash liquor bottles during services, masturbate in the pews and urinate and defecate both inside and in the church grounds.

Concerned locals have even reported concern over attempts to kidnap children during baptism.

Police yesterday gave the go-ahead to the church to have Security guards at all future services, weddings and christenings. Staff have also received training on how to deal with threats and violence and sessions on conflict management are in the works, the Kristianstadsbladet reported.

Holy Trinity administrative manager Bengt Alvland told the newspaper that people have repeatedly tried to steal silver, and staff are having to keep the organ locked to prevent them from climbing on top of it to disturb worshipers.

He also recounted how, during baptism, people have tried to take children away from the priest and parents as the ceremony was ongoing. In addition, people have sat masturbating in the pews.

“[A man] was pulling on his penis. He did not stop, even when a female police officer told him to”, Alvland said, adding: “There are no limits or inhibitions for these people. It makes the staff feel very concerned”.
He revealed that the people whose behaviour is proving so disruptive are not the town’s “old homeless”, but are instead a “new clientele”.

“The fact that there are more security guards at the Town Hall and the railway station means there are fewer places for these people to go. Therefore, the church has become the weakest link”, Alvland explained.

Speaking on Holy Trinity’s request for security presence during services, he said: “We want a peaceful and safe environment for our staff and visitors”. The security industry is booming in Sweden, with sales for market leader Securitas reaching 80 billion Swedish krona in 2015, twice the amount the nation spends on defence.

After numerous comments on the story were posted on Kristianstadsbladet’s Facebook page, many of which connected the disturbances with mass migration to the city, the Swedish church issued a statement insisting that it’s “Swedish men aged 35-45 with drug problems” who are causing the trouble.

Stein Flom Jacobsen questioned this, writing on Facebook: “I see that these persons will be described as ‘Swedish men……’ what does that mean that they’re Swedish citizens, or that they are so-called ‘ethnic Swedes’? I know several addicts and have met a lot of them but never understood them to be menacing, or heard of this form of vandalism in churches, temples or mosques”.
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https://www.jihadwatch.org/2016/12/sweden-muslim-migrants-defecate-masturbate-scream-islamic-chants-in-church-pews

“una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad” (V. I. Lenin)

16 de julio de 2016 by

Carlos Rodríguez Braun. Instituto Juan de Mariana, verano de 2013 (véase aquí)

¿Por qué la propaganda necesita la calumnia y la repetición?

veritas et vita
13 julio, 2016

Carlos Rodríguez Braun. Instituto Juan de Mariana, verano de 2013 (véase aquí)

¿Por qué “calumnia que algo queda”? ¿Por qué no al revés? ¿Por qué no decimos “elogia que algo queda”? No se trata obviamente de que solo se vaya a corear lo que es malo, después de todo, desde hace milenios venimos repitiendo los diez mandamientos. Se trata de que la verdad y la falsedad son asimétricas. Porque la verdad puede ser asumida por las personas y mantenida sin necesidad de que nos la recuerden de manera incesante. No se necesita machacar continuamente con que matar está mal para que creamos que matar está mal. Se nos insiste particularmente cuando somos niños o jóvenes en el respeto a una serie de normas morales, acumuladas evolutivamente tras una extensa historia para que esas normas queden grabadas en nuestra conciencia. Cuando somos personas maduras, se supone que las habremos internalizado y podremos instruir con ellas a las nuevas generaciones. Pero con la mentira y con la falsedad pasa algo diferente. Es absolutamente imprescindible que seamos bombardeadas con ellas sin interrupción, pero no solamente cuando somos pequeños (aunque también: véase el denuedo con el que tantas autoridades controlan la educación) sino también en todas las etapas de nuestra vida. Nadie es más consciente de ello que los mayores enemigos de la libertad que se saben insostenibles sin propaganda. No es nada casual que la frase más famosa sobre este asunto es “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”, y no es nada casual que esta frase atribuida a Goebbels sea en verdad de Lenin.

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FUENTE:

¿Por qué la propaganda necesita la calumnia y la repetición?

DEFIENDE TU FE (musicalmente)

26 de junio de 2016 by

DEFIENDE TU FE

https://www.youtube.com/watch?v=_iSPk9sZBew

https://youtu.be/_iSPk9sZBew

 

varios videos muy interessantes

22 de junio de 2016 by

 

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“LO SIENTO MAMÁ, ESTABA EQUIVOCADA RESPECTO AL HOLOCAUSTO”..Monika Schaefer.

https://www.youtube.com/watch?v=kG-td8q3XmY

https://youtu.be/kG-td8q3XmY

“ASÍ NACIÓ la Historia del HOLOCAUSTO”…Investigador Rafael Palacios.

 

https://www.youtube.com/watch?v=MZaej-i8ps4

 

https://youtu.be/MZaej-i8ps4

“MI LUCHA” de Adolf Hitler..GRAN ANÁLISIS ACTUAL. A.Salbuchi, JM Soaje y Pedro Varela

 

https://www.youtube.com/watch?v=3qXafn4Lj0I

https://youtu.be/3qXafn4Lj0I

https://www.youtube.com/watch?v=TXDvEuPDrg8

https://youtu.be/TXDvEuPDrg8

Audiolibro Completo | Mi Lucha | Mein Kampf | Adolf Hitler

 

La Historia Más Grande Jamás Contada: Adolf Hitler

 

https://www.youtube.com/watch?v=RIKKrp_NjAU

https://youtu.be/RIKKrp_NjAU

Arthur Schopenhauer: el pesimismo, la felicidad, las mujeres…

16 de junio de 2016 by

Del pesimismo a la felicidad en Schopenhauer

Arthur Schopenhauer: El arte de tratar a las mujeres




…El Cine alemán durante el III Reich…

31 de mayo de 2016 by

30/05/2016 04:53

Auge y caída del cine durante el III Reich

Un nuevo libro repasa el cine realizado durante el nazismo: 1.200 películas no sólo de propaganda.

JUAN CARLOS LAVIANA /  Madrid

 

Que nadie se crea que por haber visto algunas escenas de El triunfo de la voluntad o de Olimpia, o por saber quién es su directora, ya conoce el cine que se realizó en Alemania bajo el dominio nazi. Leni Riefenstahl es sólo la punta de un inmenso iceberg.

 

Desde que en 1933 el partido nazi asume el poder hasta 1945 en que Hitler pierde la guerra, se realizaron en Alemania más de 1.200 películas. Es cierto que todas pasaron por el férreo control de Goebbels, el gran vigilante del espíritu nacionalsocialista. Y también lo es que muchos de los títulos se hicieron a mayor gloria de los delirios del Fürher. Pero no por ello deja de ser verdad que entre ese éxtasis del cine propagandístico, también florecieron películas nada desdeñables. No en vano, Alemania ya había sido, en el cine mudo y en el expresionismo, la única gran potencia cinematográfica mundial que pudo hacer frente a Estados Unidos.

Notorious pone hoy a la venta el libro del profesor Marco da Costa (Badalona, 1976) El cine en el III Reich, que lleva por subtítulo Desmontando el cine nazi en 50 películas (1933-1945). Esta obra viene a ofrecer luz sobre una cinematografía “de la que se desconoce casi todo”, en palabras del escritor y cinéfilo Luis Alberto de Cuenca, que introduce y apadrina el estudio.

 

Asegura en el prólogo que la propaganda y la censura no lograron cortar de raíz el impulso creativo que hasta 1933 había desarrollado “la aventura cinematográfica más deslumbrante del planeta”, sólo equiparable, eso sí, a la que lideró en Estados Unidos el gran pionero D. W. Griffith.

 

Explica el académico de la Historia que el masivo exilio de creadores alemanes hacia el otro lado del Atlántico puso las bases del periodo de mayor esplendor del cine norteamericano, entre los años 30 y 40. Lo compara con el caso de España, donde la cultura “siguió floreciendo” tanto en el exilio como bajo la dictadura. Incluso llega a elegir una película del periodo como muestra de cine de calidad, alejado de las consignas propagandísticas. Se trata de El barón Münchausen (Von Baky, 1943), la que califica como “una de las cumbres del género fantástico”.

 

El mismísimo Hitler era un gran aficionado al cine. En la sala de proyección de su casa de descanso de Berghof, en los Alpes, se encontraron algunas películas de Walt Disney, a quien se atribuyen por cierto simpatías por el nazismo. Eva Braun se había mostrado admiradora de Lo que el viento se llevó y del mismísimo Clark Gable. Por no hablar del perverso Joseph Goebbels -que tan bien utilizó el cine en favor del nazismo-, fan declarado de la maestría del muy comunista y gran cineasta Sergei Eisenstein.

 

Marco da Costa, autor de este libro y profesor de Lengua Española en la Universidad de Izmir (Turquía), achaca a varios factores que las películas realizadas durante el Tercer Reich sean tan desconocidas. De un lado, estamos ante el cine de los perdedores, que, además, ha sido sometido a la censura y al proceso de “desnazificación” que padeció la sociedad alemana. Es decir, el intento de borrar todo lo que tuviera que ver con ese período [durante el que se llevó a cabo el Holocausto].

 

Y de otro lado, nos estrellamos contra el muro de la “invisibilidad” de este cine, excluido de los canales convencionales y en algunos casos -al menos 40 títulos- con los derechos en manos, aún hoy, de la Fundación Murnau, que sólo permite lo que denomina “pases especiales”. Es decir, aquellos en los que un preceptor advierte a los espectadores de que lo que van a ver es altamente peligroso.

 

Da Costa sostiene que muchos de aquellos directores, actores y técnicos que dieron esplendor a la época dorada del cine alemán se quedaron -o no se pudieron ir, como sus colegas Fritz Lang, Billy Wilder, Marlene Dietrich y tantos-, e hicieron buen cine. “El talento seguía en pie -afirma-, pero los objetivos habían cambiado”.

 

 

Propaganda y entretenimiento

 

Da Costa selecciona desde las obras cumbres de la propaganda nazi, hasta producciones musicales, pasando por grandes taquillazos y cine de mero entretenimiento, escapista, que “pretendía emular sin pudor al cine hollywoodiense de la Gran Depresión”. Con el estallido de la guerra, el cine se puso definitivamente al servicio de la maquinaria propagandística. Unas veces fue pro soviético, otras antisoviético, las más antibritánico, dependiendo de los avatares en el campo de batalla.

 

Entre las películas utilizadas para adoctrinar a la población, destaca la temprana El flecha Quex (1933). Es la primera gran producción de la nueva UFA en manos del partido nazi. Cuenta la historia del joven Heini, quien intenta salir adelante en la República de Weimar, aquella época que las nuevas autoridades consideraban oscura, devastada por el paro, la violencia, la anarquía y la falta de fortaleza política. Heini, ejemplo de la juventud sana de Hitler, acaba siendo asesinado por las huestes comunistas.

 

Del cine propagandístico es imprescindible, por supuesto, destacar el trabajo de Leni Riefenstahl en El triunfo de la voluntad (1935), sobre el congreso de Nuremberg del partido nacionalsocialista. La directora no engaña, y ya en los créditos lo deja claro: “Realizado por orden del Führer”. Al igual que Olimpia (1938), el documental de los Juegos de Berlín, que es un sensacional monumento al culto al cuerpo, una fusión de la cultura grecolatina con la Alemania nazi.

 

A Riefenstahl también le debemos la menos conocida Tierra baja, rodada en gran parte en España y que consiguió la admiración de Jean Cocteau: “La poesía de la cámara no tiene igual y la película posee estilo”.

 

Lo más repugnante del cine nazi, por sus espeluznantes consecuencias, se encuentra, sin duda, en las películas antisemitas. Y en especial en tres producciones del año 40, conocidas como la Trilogía judía.

 

Los Rotschild (Erich Waschneck) es la historia de la emblemática familia, la esencia de la “Internacional judía” (de la que por cierto ya había hablado el capitalista Henry Ford), que multiplicó su fortuna, en la versión nazi, con la venta de armamento en la Primera Guerra Mundial. “Sólo se puede hacer mucho dinero con mucha sangre”, sentencia uno de los personajes de la película.

 

La más mitificada -que todavía revuelve las tripas a quienes tienen oportunidad de verla- es sin duda El judío Süss (Veit Harlan), la cinta más taquillera del III Reich, vista por más de 20 millones de espectadores. Goebbels echó el resto en esta gran superproducción, con los actores más populares y con una factura técnica impecable. Todo para presentar al judío no sólo como un bufón, como solían, sino también como un ser “sucio, miserable, mentiroso, salvaje y astuto”. Son sólo algunos de los adjetivos recogidos del film por el autor de este estudio.

 

Cierra la trilogía El judío eterno (Fritz Hippler), un documental sobre la historia del pueblo errante, en el que se usan las más efectivas armas del montaje y la banda sonora para despertar con las imágenes un sentimiento de “repulsión y odio” hacia aquellos seres “animalizados, bárbaros y crueles que amenazaban desde dentro a la civilización aria”.

 

Alejadas de estos terribles mensajes, se encuentran pequeñas joyas del cine. Cabe destacar la comedia disparatada de ambiente cabaretero Victor o Victoria (1933), que inspiró el remake de Blake Edwards en 1982. Fue dirigida por el único realizador judío de la era nazi, Reinhold  Schünzel. Admirado desde la época muda por el propio Hitler, llegó a nombrarle “ario honorario” (Ehrenarie). En el 37 se exilió a EEUU y muchos le recordarán como el Doctor Anderson de Encadenados (Hitchcock, 1946).

 

La exótica Oro (Karl Hatl, 1934) es la historia de un científico utilizado por un ricachón para la masiva producción de oro -feroz crítica al capitalismo-, que provocaría inflación, paro y pánico. El filme recuerda mucho a la genial Metrópolis (Fritz Lang, 1927).

 

Allotria (Willi Forst, 1936) podría pasar por una auténtica screwball comedy, género en el que se especializó su director para no significarse en el asfixiante ambiente  goebbeliano.  La comedia de evasión está protagonizada por la gran estrella de star system nazi Renate Müller, muerta a los 31 años tras arrojarse por la ventana de un hospital, donde se recuperaba de una operación de rodilla. Esa fue la versión oficial. Aunque hay otras más verosímiles: su adicción a las drogas, su relación ilegal con un judío, o la persecución a la que la sometía la Gestapo por haber aireado la historia de su relación con el mismísimo Hitler, [en la que, por cierto, la virilidad del Führer quedaba cuestionada.]

 

Otra de las rarezas encontradas por Da Costa es Fährmann María (Frank Wysbar, 1936), “una pequeña joya del expresionismo”. Inexplicablemente se produjo bajo el régimen nazi, que había tachado esta corriente vanguardista de arte “degenerado”. La protagonista, Sybille Schmidt, fue marginada del cine tras la derrota. Cayó en las garras de la droga y una sobredosis se la llevó en 1955. Su vida inspiraría en 1982 a Fassbinder en La ansiedad de Veronika Voss. Fue, y es, una oportuna conexión con el “nuevo cine alemán” y casi con el presente, de unas películas que pueden y deben ser condenadas, pero jamás olvidadas.

 

FUENTE:

http://www.elmundo.es/cultura/2016/05/30/574ba8b8e2704efe0e8b4608.html


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